El Louvre acaba con los estereotipos sobre Delacroix y ahonda en su prolífica carrera

El museo acoge 180 obras que reflejan sus diversas fuentes de inspiración

Marta Garde (Efe) - Miércoles, 28 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Un visitante observa la obra del pintor galo Eugene Delacroix ‘Jeune tigre jouant aver sa mere’. Fotos: Efe

Un visitante observa la obra del pintor galo Eugene Delacroix ‘Jeune tigre jouant aver sa mere’. Fotos: Efe

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Un visitante observa la obra del pintor galo Eugene Delacroix ‘Jeune tigre jouant aver sa mere’. Fotos: EfeUn hombre visita la muestra que acoge el Louvre hasta el 23 de julio.

parís- Aupado a la posteridad por el lienzo La Libertad guiando al pueblo, la gran retrospectiva que el Louvre dedica a Eugène Delacroix, presentada ayer, ahonda en la prolífica carrera del artista francés para demostrar que tuvo muchas y variadas fuentes de inspiración.

Ese óleo de 1830 que homenajea a los insurrectos de París, en el que por primera y única vez el pintor se acercó a la actualidad más ardiente, es excepcional pero no representativo de su trayectoria, explicó el comisario de la muestra, Côme Fabre. El gobierno burgués de la época, de hecho, encontró su composición demasiado “vehemente” y la envió pronto a la bodega de la famosa pinacoteca de París, donde no se convirtió en un icono hasta la Tercera República, cuarenta años más tarde.

Con esta gran retrospectiva a Delacroix (1798-1863), la primera desde la presentada en 1963 por el centenario de su muerte, el Louvre ofrece una visión completa de sus más de cuatro décadas de carrera, que supera a las muestras temáticas pensadas hasta ahora.

El ansia de gloria y novedad de su primer decenio profesional, en el que ejecutó la mayor parte de las obras que le dieron la fama y destacó en los sucesivos Salones de París, antecede a su gusto por la pintura decorativa y los grandes murales de 1835 a 1855, y a los paisajes y la revisión de su propia iconografía de sus últimos años.

ciento ochenta obrasLos 180 trabajos mostrados, que incluyen Femmes d’Alger dans leur appartement o Jeune orpheline au cimetière, buscan, según otro de los comisarios, Sébastien Allard, “entender las tensiones existentes en el seno de su producción”.

Aunque el poeta y ensayista Charles Baudelaire le definió como el máximo representante del Romanticismo, a Delacroix pareció guiarle en verdad una búsqueda constante de originalidad, con la que ir reinventándose conforme avanzaba en edad.

Esa tendencia no siempre encontró el respaldo de la crítica y el rechazo unánime a La Mort de Sardanapale(1827) le adentró en una época de duda en la que se interrogó sobre los excesos de su virtuosismo.

Esos excesos no le hicieron dar la espalda a categorías pictóricas consideradas menores como el paisaje, el retrato, los bodegones o las escenas animales, algunas veces combinadas entre ellas, como enJeune tigre jouant avec sa mère.

De Delacroix, nacido en el seno de una familia diplomática, se destaca además la paradoja de haber emprendido sin un espíritu viajero grandes viajes que dejaron una impronta en su obra.

Cuadernos de esos desplazamientos y extractos de sus diarios y correspondencia pueden verse también en otras salas, ejemplo de la amistad que mantuvo con Chopin y otros virtuosos de la época, quien para los comisarios fue “probablemente el artista que más escribió”.