Un camping para Ultzamaldea

Izarpe, ubicado en Aroztegui e impulsado por cinco de sus vecinos, cuenta con 106 plazas y sus actividades estarán abiertas al valle de Atez

Laura Garde | Patxi Cascante - Miércoles, 28 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Alfonso Serrano, Fernando Arriazu, Marisol Calzado, Marta Gastón y Ainhoa Gastón, en la entrada del camping Izarpe.

Alfonso Serrano, Fernando Arriazu, Marisol Calzado, Marta Gastón y Ainhoa Gastón, en la entrada del camping Izarpe. (PATXI CASCANTE)

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Alfonso Serrano, Fernando Arriazu, Marisol Calzado, Marta Gastón y Ainhoa Gastón, en la entrada del camping Izarpe.

“Cuando llegas a esta zona parece que entras en otro mundo, y estás al lado de Pamplona. Es un lujo”

Aroztegui- Fernando Arriazu Liberal, Alfonso Serrano Pérez-Nieva, Marisol Calzado Nieva y Marta Gastón Valenzuela tenían un sueño que comenzaron a construir hace cinco años, y al que hace dos arrastraron a Ainhoa Gastón Valenzuela: un camping en Aroztegui (valle de Atez, Ultzamaldea). Dejaron todo por emprender y todavía no se creen que su aspiración se haga realidad: “Con la crisis, la situación de alguno de nosotros cambió. Fernando y Marisol se quedaron en paro. Entonces, él y Alfonso empezaron a mover papeles, y Marisol y Marta, que al principio pensaron que estaban locos, se engancharon enseguida. A mí me lo propusieron hace dos años y dejé mi trabajo. Fernando y Marta tenían sus empresas, las traspasaron el año pasado para dedicarse por completo al camping”, explica Ainhoa.

Con el apoyo moral de sus familias y sus amigos, los cinco socios no se definen como empresarios, sino como trabajadores que han hecho una apuesta muy fuerte por constituir una empresa de economía social: “Hemos creado nuestros puestos de trabajo. Queremos desarrollar nuestro entorno rural, vivir aquí y crear más trabajo”. Fernando, Alfonso, Marisol y Marta -vecinos del municipio- son los responsables de instalaciones, cocina, administración, recepción y compras, y restauración y comercio, respectivamente;Ainhoa -vecina de Berriozar- es la encargada de gerencia y administración. Además, ya han contratado a tres vecinos del valle para limpieza, mantenimiento y restauración.

El camping Izarpe cuenta con 106 plazas. Una parte, alrededor de 32 parcelas, está destinada a los bungalows, casi todos ya ocupados y repartidos entre ayer y hoy a sus propietarios: “Queríamos haber abierto en febrero, pero el tiempo no nos lo permitió. Suponemos que estos días de fiesta aprovecharán para instalarse”, dice Ainhoa. “También tenemos ya un par de caravanas”, añade. Otro de sus proyectos es terminar el recinto destinado al glamping (fusión de glamur y camping), cabañas de madera de alquiler “con otro encanto”.

Pensado para las familias, habrá un parque y una zona de animación para la que contratarán a una empresa de actividades dirigidas: “Nos gustaría que nuestro público viniese en familia. Que fuese un lugar en el que poder estar con niños”. Por ello, la piscina tendrá un cubierto: “Así alargaremos la temporada un poco. Junto al glampling, esperamos tener todo listo para mediados de mayo”, subraya Ainhoa.

Los emprendedores aseguran que el valle se ha volcado con ellos y ha compartido su ilusión. Abrirán sus actividades para los vecinos. “Tenemos también un pequeño supermercado Qualiment con su marca blanca. Junto al restaurante, siempre está disponible para el que quiera. En estos pueblos tan pequeños no hay nada. Estamos muy contentos con ellos, su respuesta ha sido muy positiva”. Así como los materiales con los que están construidos los bungalows y las cabañas son ecológicos, los productos del supermercado y el restaurante son Kilómetro 0: “Todo es local. Los huevos, el queso, la miel, la carne...”.

El equipo quiere distinguirse por ofertar ocio. De hecho, acondicionarán una sala para dar clases y cursos y están en contacto también con monitores de marcha nórdica para hacer excursiones: “Queremos acoger a excursionistas de fin de semana, y que los vecinos del valle puedan optar, de la misma forma, a todo”, esclarece la socia.

ganas y energíaEmprender no es sencillo. Fernando, Alfonso, Marisol, Marta y Ainhoa lo corroboran: “Es paradójico. Hay que emprender, pero te ponen mil trabas. Es un proceso muy lento, sobre todo la parte burocrática”. Por encima de todo, agradecen la labor de Cederna Garalur, asociación de desarrollo rural: “Económicamente nos ha costado mucho, y esta agencia nos ayudó mucho a conseguir ayudas, a hacer los planes de viabilidad...”.

A 19 kilómetros de Pamplona, es uno de los pocos campings tan cercanos a su Comarca: “Cuando llegas a esta zona parece que entras en otro mundo, y estás al lado de Pamplona. Este es nuestro lujo y es una de las razones por las que abriremos todo el año”.

Saben que les queda mucho trabajo por delante, pero las ganas que tienen les proporciona la energía necesaria para seguir: “El primer día de obras se nos saltaban las lágrimas. No nos lo creíamos. Ahora no sentimos el cansancio, solo queremos trabajar”.