Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
Música

El silencio y la voz

Por Javier Escorzo - Jueves, 29 de Marzo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

concierto de sílvia pérez cruz

Fecha: 23/03/2018. Lugar: Teatro Gayarre. Incidiencias: Lleno, las entradas se agotaron con varios días de antelación. Sílvia vino con un quinteto de cuerda: Marta Cardona (sustituyendo a Elena Rey en el violín), Carlos Montfort (violín), Anna Aldoma (viola), Joan Antoni Pich (cello), Miquel Ángel Cordero (contrabajo).

regresaba Sílvia Pérez Cruz a Pamplona, y lo hacía nuevamente al Teatro Gayarre, que, como sucedió hace dos años, volvió a llenarse para recibirla. Traía el mismo espectáculo, aunque en una fase diferente de rodaje: en 2016 estaba comenzando a girar con el quinteto de cuerda y ahora, en 2018, el concepto está perfectamente asentado. Tan satisfechos han quedado con el proyecto que llegaron a publicar un disco, el hermoso Vestida de nit (2017), del que interpretaron varias canciones el pasado viernes. La voz de Sílvia, siempre sobrecogedora, se realza más entre las cuerdas, que la mecen con suavidad, dejando también muchos silencios por los que puede respirar, tan emocionantes o más que los propios pasajes instrumentales, y que mantuvieron al Gayarre en un respetuoso y emocionado silencio, únicamente roto por las largas ovaciones que se sucedían después de cada canción, varias de ellas con todo el público puesto en pie.

Pero no adelantemos acontecimientos y empecemos por el principio, que en esta ocasión fue Tonada de luna llena, pieza clásica del venezolano Simón Díaz que anteriormente ha sido versionada por otros artistas como Caetano Veloso o Natalia Lafourcade. En el caso del Sílvia, el quinteto de cuerda acentuó la melancolía de la composición. Continuaron el paseo por Sudamérica viajando después hasta Perú, donde se detuvieron para interpretar el vals Mechita, de Manuel Raigada Ballester. A esas alturas había quedado claro ya que la catalana posee una voz privilegiada, pero conviene aclarar que no solo es una gran intérprete, sino también una excelente compositora;lo demostró en la onomatopéyica Ai, Ai, Ai, que tuvo una curiosa génesis: en una escena de la película Cerca de tu casa, en la que Sílvia fue la actriz principal, una niña debía bailar una canción de Shakira. Como los derechos económicos de ese tema eran inasumibles, el director del film pidió a la catalana que compusiera una canción tipo Shakira, y el resultado fue el que escuchamos en el Gayarre, que, por cierto, ganó el premio a la mejor canción en la última edición de los premios Goya. Prosiguieron con su particular adaptación de Carabelas nada, de Fito Páez, en la que intercaló algunas versiones del tango Nostalgias. Tras ella, Mañana, poema de Ana Mª Moix sobre su propia muerte, musitado por Sílvia como ranchera, Corrandes d’exili, de Lluís Llach, y Vestida de nit, tema compuesto por sus padres (su madre estaba en el teatro), que da título a su último disco. Aunque, quizás, los momentos más logrados llegaron al final del set principal, con Hallelujah, de Leonard Cohen, y Estrella, de Enrique Morente.

La mezcolanza de géneros y latitudes no cesó en los bises, con la cubana 20 años y el rescate de Chicho Sánchez Ferlosio, habitual en sus repertorios, Gallo negro, gallo rojo. El público, que había aguantado la respiración se levantó y brindó una larga ovación, todavía paladeando el sonido de las cuerdas y el hechizo del silencio y la voz.

Herramientas de Contenido

Últimas Noticias Multimedia