A la contra

Retraso imperdonable

Por Jorge Nagore - Domingo, 1 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Estamos en abril, quedan tres meses para que comience el Tour y aún no se sabe si lo va a poder disputar o no el ganador de 4 de las últimas 5 ediciones, las 3 últimas de manera consecutiva. Tras su positivo -o resultado adverso- por Salbutamol -permitido hasta cierto límite para asmáticos, usado también como enmascarador de otras sustancias no permitidas-, Chris Froome y el Sky llevan desde agosto tratando de demostrar a la UCI que ese nivel encontrado en su orina no se debe a un abuso de la medicación prescrita sino a un fallo orgánico, pero a día de hoy nada de nada se sabe y la UCI aún no ha dictado sentencia, como tampoco se conoce si la Vuelta a España en la que dio el resultado y ganó irá o no a parar a manos del segundo, Vincenzo Nibali. Ocho meses después del análisis y 4 y medio después de hacerse público, el mejor corredor por etapas de la década compite con un posible positivo a cuestas, mientras sus rivales imagino que alucinan con la historia, al tiempo que supongo desean conocer cuanto antes si se van a tener que enfrentar o no a él en el Tour. Quintana, Bardet, Landa, Porte, Urán, tal vez Dumoulin, Aru, Nibali, etc. Todos mirando de reojo qué va a pasar con el corredor que con más o menos holgura pero con bastante autoridad les ha derrotado en todos los Tours que ha finalizado desde 2012. Hace unos días, se dijo que los organizadores de la prueba francesa estarían presionando a la UCI -Unión Ciclista Internacional- para que emita un veredicto sobre Froome antes de julio, llegándose a plantear impedir que corra Froome si esto no ha sucedido, algo lógico puesto que es grotesco que nadie compita en algo si poco después hay serias opciones de que se falle que no tendría que haber disputado esa u otras carreras y se anulen sus resultados. El retraso en tener un veredicto es una puñalada más a la imagen de un deporte ya muy castigado.