Adiós Pamplona

Niños en el patio de las Escuelas de San Francisco, 1908

Por Joseba Asiron (www.adiospamplona.blogspot.com) - Domingo, 1 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

(Foto: J.J. Arazuri (‘Historia, fotos y joyas de Pamplona’))

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En 1908las Escuelas de San Francisco eran un centro moderno y de referencia, que había sido levantado entre 1902 y 1905 según planos del arquitecto municipal Julián Arteaga. La fotografía, obtenida en las escaleras de acceso al patio del centro, nos muestra a un grupo de 28 muetes, acompañados de su profesor. La práctica totalidad de ellos lleva blusón largo, y al menos 18 de ellos lucen txapela. En la fila superior, a la derecha, cuatro prendas posan cogidos de los hombros, e inmediatamente debajo de ellos un mocete parece haberse puesto un cigarro al morro. Llama la atención así mismo el misérrimo calzado que llevan los niños de la primera fila, básicamente alpargatas rotas y deshilachadas, mal sujetas con cuerdas y cintas. En cuanto al maestro, que parece casi un anciano, parece ser más bien de los bonachones, aunque con aquellos tampoco te podías fiar, pues a la menor te sorprendían con un buen zartako...

Hoy en díalas leyes de protección del menor dificultarían mucho la repetición de una imagen similar a la de 1908, y por ello nos contentaremos con reproducir el escenario, aunque quede un tanto simple, ramplón. Escalera, puerta y hasta el zócalo de piedra nos certifican que estamos en el lugar exacto en que se ubicó el fotógrafo de 1908, y evidentemente no podemos dejar de sorprendernos de lo poco que ha cambiado el lugar en los 110 años transcurridos.

En este sentido, extraña sobremanera que, en todos los años que lleva en funcionamiento esta escuela, y más aún en los últimos tiempos, nunca se haya atendido la demanda de cubrir parcialmente el patio, para que niños y niñas tengan un lugar donde jugar a cubierto en los días de lluvia. El convenio que acaba de firmar el Ayuntamiento de Iruñea con el Gobierno de Navarra dará cumplimiento, por fin, a esta vieja y justa reivindicación. Y es que ya era hora...