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La procesión del santo entierro emociona a pamplona con tradición

Los 11 pasos de la Hermandad de la Pasión y La Dolorosa recorrieron Pamplona con la tregua que dieron los chubascos

Laura Garde Patxi Cascante - Domingo, 1 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

El Cristo Alzado, que precede a La Dolorosa, sale de la catedral a hombros de 22 portadores.

El Cristo Alzado, que precede a La Dolorosa, sale de la catedral a hombros de 22 portadores.

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El Cristo Alzado, que precede a La Dolorosa, sale de la catedral a hombros de 22 portadores.Los txikis de la Hermandad de la Pasión fueron protagonistas en la procesión.La Dolorosa arrancó los aplausos de sus fieles a su paso por las calles de Pamplona.Uno de los grupos de romanos lució armaduras nuevas.
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pamplona- Sin duda, la tradición marca el clímax de los actos Semana Santa: la Procesión del Santo Entierro. Según explicó Luis Javier Fortún, prior de la Hermandad de la Pasión del Señor, el trabajo en equipo “rápido y ordenado” y con un minutaje “exacto” permitió que sus once pasos, más La Dolorosa, de propiedad municipal, recorriesen el viernes por la tarde las calles de Pamplona con puntualidad y sin incidentes, inmersos en su ambiente característico, “austeridad, silencio y recogimiento”.

El acto comenzó a las 19.30 horas desde la sede de la hermandad, en el número 13 de la calle Dormitalería, tras el rezo de un Padre Nuestroy el sonido de un golpe seco en La Entrada a Jerusalén, portado por 22 hombres, primer paso que señaliza el camino a los demás. Los momento previos estuvieron marcados, como todos los años, por una fuerte tradición familiar. Enrique Casado e Íñigo Sánchez tienen 19 años. Desde los 8, apróximadamente, participan en la procesión y desde hace tres y dos años, respectivamente, llevan paso: “Es tradición familiar;lo hemos vivido desde que nacimos. Nuestros abuelos, nuestros padres y nuestros tíos lo han hecho. Nos tocaba a nosotros”. A los hermanos Doria les sorprendió la cantidad de gente joven que este año había entrado: “Llevamos haciendo esto toda la vida. Y es maravilloso ver a los jóvenes que vienen. Este año no sabemos por qué, han entrado muchos más”, aseguran.

Mientras, en la calle se concentraban cientos de curiosos llegados no solo desde Pamplona. Desde un pueblo de Sevilla, Sole y Marcos querían conocer otras tradiciones: “Tenemos unos amigos aquí. Nos apetecía ver cómo era la Semana Santa en el Norte”.

La devoción por La Dolorosa es la responsable de que María Ángeles, María Luisa y Mari Carmen se metan en la piel de las tres Marías siguiendo El Descendimiento: “De pequeñas siempre nos llevaban a visitarla, nuestros padres eran devotos. Ahora seguimos haciéndolo nosotras. La tradición lleva con ella un relevo generacional”. Es esta misma devoción la que rompe el silencio cuando el paso de La Dolorosa sale de la catedral a hombros de los miembros de la Hermandad de la Paz y la Caridad arrancando los aplausos de sus fieles durante todo el recorrido.

Pendientes del tiempo hasta el mediodía, la lluvia respetó el acto y el buen tiempo llenó la capital navarra: “Se esperaban chubascos hacia las 20.00 horas. No podemos arriesgarnos a perder este patrimonio. Al mediodía no sabíamos todavía si íbamos a poder salir”, esclareció Fortún.

novedadesLa Última Cena y El Descendimiento lucieron como nuevos tras varios meses de trabajo. Gracias a la subvención del Ayuntamiento, han sido restaurados pese a la dificultad que representan, ya que “La Última Cena cuenta con trece figuras alrededor de una mesa, y las más altas de El Descendimiento superan los cinco metros”. A su vez, la música es uno de los elementos fundamentales de la procesión. Cumple con una doble función: por un lado, “crea ambiente”, y por otro, ayuda a los portadores a llevar el ritmo al unísono, facilitando la carga de los pasos. Por ello, la Banda de Zizur Mayor se unió por primera vez al desfile, y lo hizo tras La Flagelación.

“Es tradición familiar;lo hemos vivido desde que nacimos”

E. Casado e i. Sánchez

Portadores

en cifras

2.000

Entre mozorros, portadores de pasos, hachones, figurantes, romanos, músicos, etc, son cerca de 2.000 personas las que configuran la Procesión del Santo Entierro.

400

El peso total de los pasos procesionados es de 16.375 kilos. De los 2.000 participantes, 400 se encargan de portarlos. 40 kilos es el peso medio que lleva cada uno de ellos.

2

El recorrido de la procesión es de más de dos kilómetros. De principio a fin, el desfile ocupa más de 750 metros.

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