Ecoembes, 20 años del Punto Verde en el reciclaje

navarra es la región que más separa envases y papel de todo el estado con 20,7 y 38,6 kilos/año por habitante, respectivamente

Un reportaje de A. Ibarra. Fotografía Javier Bergasa - Lunes, 2 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Vertido de envases en la planta de Góngora de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona.

Vertido de envases en la planta de Góngora de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. (Javier Bergasa)

Galería Noticia

Vertido de envases en la planta de Góngora de la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona.

Gracias al “esfuerzo” de todas las empresas (12.300) que participan del modelo de colaboración público-privada de Ecoembes en 2016 se consiguieron reciclar el 76% de los envases de plástico, latas, briks y de papel/cartón en el conjunto del país, un total de 1,3 millones de toneladas, destaca la propia organización. Desde que comenzaron su andadura en 1998, hace ahora dos décadas (adelantándose a la Ley de 1997 de Envases y Residuos de Envases), la organización medioambiental sin ánimo de lucro ha ido avanzando en cifras y objetivos en su empeño por “promover la economía circular a través del reciclaje de envases en España”. La meta es seguir incrementando la tasa de reciclaje con el objetivo de alcanzar el 80% en 2020, una tarea medioambiental que, por otro lado, en 20 años ha evitado la emisión de más de 17,7 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera. Esta cifra supone también un ahorro de 7 millones de MWh, lo mismo que consumirían los móviles que hay en todo el territorio nacional durante los próximos 40 años. Conscientes además que la materia orgánica, que representa el 40% de la basura, sigue siendo la asignatura pendiente en materia de reciclaje y cuya gestión depende íntegramente de los ayuntamientos y mancomunidades.

En lo que a envases se refiere, la cifra global que resume la gestión de Ecoembes alcanza los 494 millones de euros. Éste es el coste de la recogida selectiva que asumen las empresas que colocan productos en el mercado y, a su vez, el presupuesto que maneja la organización para su recogida, selección y recuperación. Las plantas de selección (por ejemplo, Góngora) reciben los productos reciclables que son clasificados en grupos. Una vez seleccionados por materiales (metales, plásticos, briks) son destinados a empresas de reciclaje a las que se adjudica el material que los aprovechan como materia prima para darle una nueva vida.

Según datos de Ecoembes correspondientes a 2016, la población con acceso a recogida selectiva en Navarra asciende a un total de 640.647 personas, que lograron reciclar 21.560 toneladas en ese año (el último cuantificado), lo que significa un incremento del 6% con respecto al año anterior (20.360 toneladas). En plástico, se recuperaron 5.964 toneladas (5.373 en 2015), en papel y cartón (incluyendo el brik) fueron 12.762 toneladas (12.290 en 2015), en metales 2.660 toneladas (2.508 en 2015) y en madera 182 (188 en 2015). Con estos datos Navarra es, en la actualidad, la comunidad del Estado que más aporta al contenedor amarillo de envases (20,7 kilos por habitante y año, cuando la media estatal es de 13,2), y al azul de papel y cartón (38,6 kilos frente a la media estatal de 15). En la Comunidad foral hay desplegados 6.186 contenedores amarillos (66 más en 2016) y otros 7.957 azules.

Para financiar este sistema existe un doble convenio: el firmado entre Ecoembes y el Gobierno de Navarra y con la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona. Desde 2013 hasta 2017 Ecoembes ha invertido cerca de 41,7 millones de euros para hacer posible el reciclado de envases domésticos en la región, una cifra que se concreta en una media de 8,5 millones al año.

Como el mejor residuo es el que no se produce, por ello se colabora con empresas y fabricantes de las diferentes comunidades para que los envases sean cada vez más sostenibles. Según Ecoembes, el llamado “ecodiseño” (trabajan con las empresa para que los envases sean menos contaminantes y más fáciles de reciclar) ha reducido 561 toneladas de materias primas en la fabricación de envases en Navarra. Asimismo, entre 2015 y 2017 las empresas han puesto en marcha más de 160 medidas de prevención para reducir el impacto ambiental de los envases. Reducir del peso de los envases es una de las medidas principales. En el VI Plan de Prevención de Ecoembes han participado 60 compañías navarras que ponen envases en el mercado, de las que 81% son pymes. Ecoembes también puso en marcha en noviembre de 2016 un proyecto pionero en Europa (Logroño): el primer Laboratorio de Economía Circular dedicado al estudio, la prueba y el desarrollo de las mejores prácticas en el ámbito de los envases.

En Navarra destacan también como medidas llevadas a cabo en 2016 la adhesión de entidades mancomunadas al canal Horeca. Así, las Mancomunidades de Bortziriak-Cinco Villas (13 establecimientos), Valdizarbe (45 establecimientos), Irati (13 establecimientos) y Sangüesa (13) han puesto en marcha un proyecto de reciclaje de envases ligeros dirigido a hoteles, restaurantes y servicios de catering mediante la distribución de cubos y contenedores específicos. También lideran el programa Libera en apoyo al proyecto impulsado por la UPNA cuyo objetivo es evitar la “basuraleza” en nuestro territorio, que consiste en tirar o abandonar residuos en entornos rurales y costeros en lugar de depositarlos en el contenedor correspondiente. Así, se han recogido residuos en Artajona y en la falda de San Cristóbal en Ansoáin.

Desde Ecoembes se fomenta el reciclaje en los domicilios pero también se trabaja con la hostelería, en educación ambiental con los colegios, y en campañas para llevar la recogida selectiva a espacios públicos (aeropuertos, estaciones...), destaca Nieves Rey.

Desde Ecoembes también se apoyan iniciativas transformadoras que profundicen en la concienciación sobre el reciclaje como el pago por generación o tasa verde, previsto en el Plan de Residuos de Navarra 2017-2027 aprobado recientemente por el Gobierno de Navarra, y que se sustanciará en una nueva ley parlamentaria. De hecho, los técnicos de Ecoembes se convierten en consultores para que las administraciones dispongan de modelos a seguir.

“No hay un modelo 10, cada localidad, cada zona -rural, urbana-, establece su propio sistema. Los belgas por ejemplo tienen bolsas para separar todo. Creemos que es importante ponerlo fácil al usuario y si, además, ven modelos que puedan incentivar al buen reciclador con rebajas en sus impuestos, así como prevenir la generación de residuos, ese es un buen camino”, destaca Nieves Rey, directora de Comunicación y Marketing de Ecoembes. Ejemplos de ciudades que tienen pago por generación en nuestro país serían Argentona en Cataluña desde 2015, Benissalem (Baleares, desde 2012) y Usurbil (CAV, desde 2009).

Últimas Noticias Multimedia