Una sonrisa

Antxón Villaverde - Martes, 3 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Ante los acontecimientos que se suceden en el día a día, cada vez nos cuesta más reír y quizás aquel famoso disco de la risa, que fue el delirio de nuestros abuelos, hoy sería capaz de provocarnos hilaridad, pensando que ¿cómo era posible que semejante ingenuidad pudiera hacerles reír? Pues sí, les hacía reír. Hoy en día, hasta los grandes genios de la comicidad, Chaplin, Laurel y Hardi y otros muchos de imperecedero recuerdo lo tendrían muy difícil.

Sin embargo, una sonrisa cuesta poco, pero vale mucho. Quien la da es feliz y quien la recibe lo agradece. Dura solo un instante y su recuerdo a veces perdura por toda una vida. No hay nadie tan rico que no la necesite, ni nadie tan pobre que no la pueda dar. Produce felicidad en el hogar, prosperidad en los negocios y es contraseña entre los amigos.

Es descanso para el cansado, luz para el desilusionado, sol para el triste y antídoto para los problemas. No se puede comprar ni pedir prestada, tomarla o robarla;sirve solo como regalo. Y nadie necesita tanto de una sonrisa, como quien se olvidó de sonreír. Sonríe siempre, porque la sonrisa es el mejor regalo que podemos recibir y el mejor que podemos ofrecer. Si con las prisas me olvido de darte una sonrisa, discúlpame, ¿tendrías la bondad de darme una de las tuyas? Porque una sonrisa es la mejor cédula de identidad para caminar por la vida, por ello me he animado a transcribir lo que una vez cayó en mis manos, que me agradó tanto, que no pude por menos que sonreír.