Semana Santa con muchos visitantes pero sin agobios en el Bidasoa

Los alojamientos han cubierto sus plazas y bares y restaurantes han trabajado a pleno rendimiento

Lander Santamaría Juan Mari Ondikol/I. Imaz - Martes, 3 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Seguidores de la ‘Trilogía de Baztan’ de Dolores Redondo, junto al río en uno de los parajes de las novelas.

Seguidores de la ‘Trilogía de Baztan’ de Dolores Redondo, junto al río en uno de los parajes de las novelas. (JUAN MARI ONDIKOL/I.IMAZ)

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Seguidores de la ‘Trilogía de Baztan’ de Dolores Redondo, junto al río en uno de los parajes de las novelas.Mucha gente en Zugarramurdi pero con menos agobios.

elizondo- Una Semana Santa excelente, con llenos en todos los alojamientos, mucho trabajo en bares, cafeterías y restaurantes pero sin agobios. Ese podría ser, y de hecho lo es, el resumen que hacen los profesionales de la hostelería y de los servicios de los días pasados, en un sector que ahora mismo es el que más tira de la economía local y del empleo aunque en este caso arrastre la carga de la eventualidad al contrario que en el verano.

Un año más, la palma se la ha llevado Zugarramurdi, con sus Cuevas del Akelarre y Sorginen Etxea, el Museo de la Brujería, ratificando su condición de mejor recurso de la comarca de Xareta (que forma con Urdazubi-Urdax en Navarra, y Sara y Ainhoa en Laburdi) y en la cuenca del Bidasoa. En total y desde jueves a domingo, las cuevas han acogido a 7.629 personas y en el Museo de las Brujas entraron 2.389 visitantes.

Las cifras son algo inferiores a las del año pasado “pero todos hemos podido trabajar más desahogadamente, porque aquello fue terrible”, afirmaron ayer desde el museo que junto con las cuevas gestiona Zugarramurdi Garapena, entidad municipal de desarrollo local. En efecto, el Viernes Santo de 2017 con 3.351 entradas en las cuevas va marcar probablemente un antes y un después en la villa.

Con la habitual afluencia mayoritaria de catalanes y vizcaínos, en las cuevas entraron 1.444 personas el jueves, 2.472 el viernes, 1.774 el sábado y 1.939 el domingo. En el museo, el jueves hubo 416 visitantes, 668 el viernes, 703 el sábado y 602 el domingo. “Algo menos gente que el año pasado, pero casi hasta mejor, porque entonces se masificó la afluencia”, apuntan y confirman que esta semana también habrá numerosas visitas al ser festiva la semana de Pascua en Francia.

mucha genteEn los restaurantes los comedores también han estado a rebosar, como confirmaron en la Casa Santamaría de Doneztebe y en Olari de Irurita, dos establecimientos que gozan de un merecido prestigio. “Viernes, sábado y domingo (el jueves estuvo algo más tranquilo ya que es todavía día de llegada) se ha trabajado estupendamente”, aseguran en ambos restaurantes cuya categoría y mejor crítica se puede leer en Internet en la generalidad de los comentarios de sus clientes.

En el Camping Ariztigain de Sunbilla, un jardín en medio de un paraíso, “los alojamientos en bungalows se han completado, pero se ha notado menos gente con tiendas de campaña”, cuestión que atribuían a las predicciones de lluvias y tiempo inestable que habrían podido influir en esta modalidad turística. Por el contrario, en el restaurante han trabajado a base de bien, tanto con visitantes como gente de la comarca, ya que comer rodeado de un bosque de robles es un magnífico aliciente.

Los bares y cafeterías también han trabajado “a todo tren” favorecidos por una meteorología fresca pero agradable, que llenó incluso las terrazas a rebosar en demostración de que la gente busca el aire libre. En el bar Casino de Elizondo, uno de los socios, Jaime Fagoaga, dijo que estaban “muy contentos, se ha trabajado bien y en la terraza, lleno siempre que se ha podido”.

“gente todos los días”Igual de satisfecho se mostraba Fran Ezkurra, propietario del bar Titi de Doneztebe, que confirmó que “viernes, sábado y domingo hemos trabajado estupendamente, incluso hoy (por ayer, día de regreso) estamos teniendo bastante gente”. En general, todo el sector está contento de como han ido las cosas, con optimismo de lo que puede traer el verano y en broma apostarían “decididamente” porque todos los meses hubiera una Semana Santa.