La UE está mejor dotada frente a los delitos de evasión dos años después de los papeles de Panamá

Ha endurecido la normativa para no se paguen impuestos en paraísos fiscales

Laura Pérez-Cejuela - Miércoles, 4 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Cartel exterior que señala la sede del bufete de abogados Mossack Fonseca.

Cartel exterior que señala la sede del bufete de abogados Mossack Fonseca. (Foto: Alejandro Bolívar (Efe))

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Cartel exterior que señala la sede del bufete de abogados Mossack Fonseca.

bruselas- Dos años después del escándalo de los papeles de Panamá, que puso de relieve la magnitud de las actividades en los paraísos fiscales, la Unión Europea (UE) está mejor preparada para hacer frente al fraude y la evasión tras adoptar numerosas normas nuevas.

El 3 de abril de 2016 salió a la luz la investigación periodística fruto de la filtración masiva de documentos del bufete de abogados panameño Mossack Fonseca, que probaban la existencia de 214.000 compañías opacas que operaron en 200 países o territorios, así como la participación de más de 500 bancos y 140 políticos.

El interés, indignación y presión pública que despertó se han mantenido vivos al calor de nuevos escándalos como los papeles de paraíso y con los recientes asesinatos de dos periodistas que investigaban casos de corrupción: la maltesa Daphne Caruana Galizia y el eslovaco Jan Kuciak.

La UE decidió en 2016 intensificar sus esfuerzos para atajar estas prácticas y la Comisión Europea (CE) puso sobre la mesa varias propuestas que se sumaron a otras ya presentadas: muchas se han aprobado con inusitada celeridad, pero otras siguen en el tintero o no están en vigor.

medidas legalesApenas tres meses después del escándalo de los papeles de Panamá los países aprobaron la directiva contra la evasión de capitales (ATAD) con normas para evitar que las empresas trasladen sus beneficios a países donde quedarían sin gravar o que escapen a los impuestos reubicando activos o deduciendo intereses de los préstamos entre empresas. La directiva entrará en vigor el año próximo y su objetivo es atajar algunas de las tretas más frecuentes entre las empresas, que logran evadir, según un estudio de la Eurocámara, entre 50.000 y 70.000 millones al año.

En julio de 2016, la Comisión propuso, además, enmendar la medida contra el lavado de dinero para obligar a las empresas a revelar la identidad de sus propietarios en un registro accesible a las autoridades tributarias y al público en ciertos casos.

Asimismo, el mes pasado se aprobó la iniciativa más reciente en la materia: una norma que obligará a los asesores fiscales (consultores, bancos o abogados, entre otros) a informar a las autoridades cuando diseñen planes que puedan ayudar a evadir.

Sin embargo, la medida más sonada ha sido la creación en diciembre por parte de la UE de la primera lista comunitaria de paraísos fiscales, un documento que inicialmente contenía el nombre de 17 paises pero que después se editó y pasó a señalar sólo siete: Samoa Americana, Bahamas, Guam, Namibia, las islas San Cristóbal y Nieves, Trinidad y Tobago y las Islas Vírgenes estadounidenses.

Más de 50 países problemáticos, por su parte, se comprometieron a hacer cambios legislativos y pasaron a engrosar la llamada lista gris. Sin embargo, los Veintiocho no lograron pactar sanciones comunes para los territorios de la lista negra, que dependerán de cada Estado miembro.

La Eurocámara, que desde 2014 ha creado tres comisiones especiales para investigar escándalos financieros, reconoce que se ha progresado, pero critica la falta de voluntad de algunos países, especialmente frente a las multinacionales, y que no se mire dentro de la propia UE.