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el fruto de un largo proceso participativo

Plazara, un espacio para compartir

Desde enero está en marcha un espacio sociocomunitario en el palacio Redín y Cruzat, cuyo diseño, usos y forma de gestión han sido establecidos por los ciudadanos tras un proceso participativo avalado por el Ayuntamiento que se inició en 2016

Un reportaje de Kepa García. Fotografía Oskar Montero - Jueves, 5 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Silvia Etxandi, María Gómez, Mila Boj, Sofía Pérez y Julián Cenoz, ayer en el palacio de Redín y Cruzat.

Silvia Etxandi, María Gómez, Mila Boj, Sofía Pérez y Julián Cenoz, ayer en el palacio de Redín y Cruzat. (Oskar Montero)

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  • Silvia Etxandi, María Gómez, Mila Boj, Sofía Pérez y Julián Cenoz, ayer en el palacio de Redín y Cruzat.
  • Exposición que decora el espacio interior.
  • Una de las salas multiusos disponibles en el edificio.

Tras un largo y por momentos complicado proceso participativo, desde finales de enero permanece abierto el nuevo centro sociocomunitario Plazara que diversos colectivos han puesto en marcha en una parte del palacio Redín y Cruzat, edificio municipal ubicado en la calle Mayor que permanecía cerrado desde 2009 cuando salió de allí la escuela de música Joaquín Maya.

Una asamblea constituyente celebrada el 20 de enero con la asistencia de 68 personas dio luz verde a la tercera fase de un proceso participativo iniciado en diciembre de 2016 y que ahora afronta su verdadera prueba de fuego. De momento tendrá que ser de forma provisional, ya que el palacio va a ser objeto de una profunda reforma a partir del verano que les obligará a cambiar por un tiempo de ubicación, pero las bases que dieron origen al proyecto son ya una realidad y su futuro, optimista.

Mila Boj, Julián Cenoz, Silvia Etxandi, María Gómez o Sofía Pérez son algunas de las personas que lo han hecho posible. Reconocen que no ha sido sencillo, que todavía hace falta mucha práctica entre la ciudadanía porque nunca antes les habían dejado decidir en proyectos de esta naturaleza, pero cuando comprueban que todo este trabajo ha tenido sus primeros frutos y la aceptación social que está recibiendo no pueden por menos que mostrarse orgullosos.

2.104 aportacionesEn estrecha colaboración con el Ayuntamiento, que desde el primer momento apostó por este proyecto, han sido los responsables de establecer la filosofía y los aspectos organizativos del centro sociocultural comunitario de Redín y Cruzat. Previamente, se recibieron 2.014 aportaciones para establecer los posibles usos para el edificio -entre las que se encontraban salas para conciertos, ludoteca, talleres, aulas, cine, radio o actividades de artes plásticas y formación- y hubo que definir qué tipo de espacio público iba a ser y cómo sería su gestión diaria.

“Lo que siempre hemos tenido claro -comentó ayer Mila Boj- es que no queríamos una repetición de los civivox, donde las personas van a recibir unos servicios que se ofrecen. El concepto de Plazara es muy distinto: aquí hay que colaborar en todo lo que se hace”.

En este proceso han tomado parte colectivos populares y sociales, como la Asociación Vecinal Alde Zaharra, Asociación Cultura Prekaria, Asociación Mejorana, Karrikiri Elkartea, Federación de Scouts Católicos de Navarra, Asociación Navarra de Activistas Sociales, Gaia-Rosa de los Vientos, SASOIA, Papeles Denontzat, Aldezahar, La Piparrika, 8/80, ICAS, Landare o Auzoenea. También técnicos municipales, agentes económicos locales y todas las personas interesadas que quisieron hacerlo, tanto del Casco Viejo como del resto de barrios, ya que fue concebido como un proyecto de ciudad y así se mantiene.

Mientras se ultimaban los trabajos de acondicionamiento del edificio ante el paulatino deterioro que presentaba tras años sin uso, el grupo motor elaboró el modelo de gestión que incluye el protocolo de utilización de los usuarios, listado de posibles colaboraciones, decálogo de buenas prácticas y los criterios de selección y priorización de las actividades.

Diez personas, todas voluntarias, se encargan de abrir el local: de lunes a sábado, de a 11 a 13 horas y de 18 a 21 horas;y los domingos, de 12 a 14 horas. De momento solo tienen disponible la planta baja (478 metros cuadrados), donde existen varias salas multiusos y un espacio central que utilizan para exposiciones. El gasto de agua, luz y calefacción corre a cargo del Ayuntamiento, mientras que la limpieza y otros gastos corresponde a los promotores.

Para organizarse han creado seis grupos: Comunicación, Economía y Legal, Mantenimiento, Mediación, Organización y Programación. “Tenemos muchas propuestas, pero mientras no se lleven a cabo las obras que hay que hacer en el edificio no se pueden poner en marcha”, comentó Julián Cenoz.

tiempo de pruebasEstán aprovechando este tiempo a modo de prueba, para ver cómo funciona la gestión en el día, lo que está bien y lo que hay que mejorar. “Excepto un par de solicitudes que buscaban un local gratis para dar sus clases, el resto las hemos aceptado, pero con condiciones. Hay que participar en las asambleas o en la organización. No se trata de venir a que me dejen una sala. No es eso”, comentó Silvia Etxandi.

El Ayuntamiento les ha confirmado que en julio se realizarán las obras internas en el edificio que conllevarán pintar;adaptar escaleras y barandillas a la normativa de seguridad actual;actuar sobre las instalaciones de luz, agua y telecomunicaciones;adaptar los aseos a las normas de accesibilidad vigentes y eliminar algunos tabiques para crear espacios amplios y polivalentes. Serán seis meses de trabajos.

Mientras tanto, se trasladarán a un local en el espacio donde se ubicaba Muebles Apesteguía, donde continuarán su tarea hasta regresar al edificio de Redín y Cruzat.

el apunte

Actividades desde enero

Funcionamiento. Desde que fue abierto el espacio se han llevado a cabo diversas exposiciones y se quiere poner en marcha un laboratorio creativo, talleres de formación y actividades lúdicas para el barrio. También se han celebrado actividades de colectivos, asambleas abiertas, cursos de colectivos y del Ayuntamiento, ensayos y reuniones de diversos grupos. Cuando esté disponible todo el edificio, se podrán llevar a cabo actividades culturas diversas, cursos y cualquier iniciativa que cumpla con los requisitos establecidos. - K.G.

los detalles

Del siglo XVII. El palacio de Redín y Cruzat es del siglo XVII y en 1983 fue adquirido por el Ayuntamiento en situación de ruina. Cuenta con una superficie útil total de 1.261,65 m², distribuidos en 4 plantas.

Como almacén. Tras ser rehabilitado, albergó la Escuela Municipal de Música Joaquín Maya hasta que se trasladó en 2009 a la calle General Chinchilla. Desde entonces ha utilizado la planta baja como almacén municipal.

Isaki Taldea. El local de la calle Mayor acoge estos días una completa exposición del grupo Isaki, que se podrá visitar en horario de mañana y tarde.

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