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Vestigios en Bakaiku de un castro vascón

mañana se presentan los restos de un recinto fortificado de la edad de hierro en el paraje de irimendi

Un reportaje de N. Mazkiaran Zelaia - Jueves, 5 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Vista general de Bakaiku con el monte Beriain al fondo.

Vista general de Bakaiku con el monte Beriain al fondo. (N.M)

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  • Vista general de Bakaiku con el monte Beriain al fondo.

Una prospección arqueológica realizada en Bakaiku ha sacado a la luz diferentes evidencias de un gran castro de la Edad de Hierro en el paraje de Irimendi. “Por ahora es una hipótesis a falta de realizar un estudio geofísico pero hay numerosos indicios”, señala Juan Mari Martínez Txoperena, investigador de Aranzadi. “En nuestra opinión sería único en Navarra, al menos en la montaña”, destaca. “Este significativo yacimiento en la protohistoria fue un centro de poder y control, pero en el futuro puede y debe representar un valor de dinamización cultural de toda Sakana”, apunta. Al respecto, Txoperena indica que podría ser uno de los yacimientos más importante y fácilmente amortizable dentro del ámbito arqueológico cultural del siglo XXI. “Nos ofrece la ocasión de poner en valor un elemento patrimonial impresionante, de una época que permanece inédita en el norte de Navarra como es la protohistórica”.

Lo cierto es que este arqueólogo se muestra confiado ante los hallazgos encontrados e incide en su importancia arqueológica. “El estado en que ha llegado a nuestros días nos parece casi milagroso tras 2.000 años de humanización”, observa. No obstante, a primera vista y a ojos de profanos cuesta ver los rasgos estructurales. “La mayoría de los atributos que formaban sus estructuras han sido despojados, como en la práctica totalidad de los yacimientos, ya que se aprovechaban como cantera en construcciones posteriores”, explica. La protección principal que se puede interpretar es un gran foso que rodeó el recinto, de unos 20 metros de anchura. Se trataría de un recinto fortificado de planta oval de unos 18.000 metros cuadrados que los nativos tenían antes de la llegada de los romanos. Situado entre el río y el monte en un estrechamiento del valle, su función era controlar este importante lugar de paso.

“Es importante concienciar a la población, sobre todo a la de Sakana, lo que puede suponer este yacimiento para el futuro, con el valor añadido de que no sería complementario de la cultura romana, sino que sería precedente y propio de la cultura de los vascones”, abunda.

Este arqueólogo presentará mañana en Bakaiku el estudio que ha realizado, a partir de las 18.30 horas en el auzo, para después hacer de guía en una visita a la zona del castro.

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