A la contra

La nieta

Por Jorge Nagore - Viernes, 6 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Le llego a hacer yo alguna vez a mi abuela Joaquina lo que le hizo una de sus nietas -no las distingo, desde que murió mi madre no leo el Hola y no sé cuál es cuál- a la abuela Sofía en el famoso vídeo y de la hostia que me arrima primero mi abuela y luego mis padres se me quita la tontería para lustros. Cierto es que a mí ni mi abuela ni mis padres me dieron siquiera un cachete jamás, pero le quito así la mano de mi hombro a mi abuela y me tiro un mes sin ver deporte en la tele, que hubiese sido mi muerte en vida. Eso es lo que más me ha llamado la atención del vídeo familiar sufragado por todos, más allá del pedorreo de si la Leti es mala o buena y eso, que son chismes irrelevantes cuando lo gordo gordo es qué coño de país fallido somos teniendo aún a esa peña a papo de rey emérito toda la vida, con millones y millones de euros gastados en sus asuntos. Lo único que me ha interesado es esa parte antropológica de la nieta quitando de encima la mano a la abuela, aunque si lo pienso bien tampoco es de extrañar, tratándose como se trata de la clásica familia desestructurada. Millonarios y vividores, vale, pero desestructurada. A fin de cuentas, los abuelos paternos y maternos de esas niñas están separados hace años, al igual que varias de sus tías primeras, mientras que otra está en el exilio porque España le da mucha fatiga y tienen un tío político prófugo de la justicia en Suiza. La abuela paterna vive en Londres, el abuelo en algún 3 estrellas Michelín y es todo así, raro, sin olvidar que las niñas tienen un sueldaco anual que supera al del 95% de la población. Es normal que pongas cara de buena pero que lleves dentro a Ángela Chaning. El tema es que metes una semana a toda esa familia en una misma casa tal y como convivimos muchas veces los demás y no queda ni el gato, al primer turno de a ver quién friega ya volarían los misiles. Esto tendría su audiencia.