Mesa de Redacción

Falciani, el mundo al revés

Por Joseba Santamaria - Viernes, 6 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

La detención de Falciani por orden del Ministerio de Interior para atender una orden internacional de Suiza emitida hace cinco años no tiene ninguna buena pinta. Falciani ya fue juzgado y absuelto en la Audiencia Nacional, colaboró con el Gobierno español de la mano de Montoro y la justicia rechazó su extradición al país helvético. Que ahora se le detenga cuando la justicia suiza tiene que pronunciarse sobre las extradiciones de las políticas catalanistas Anna Gabriel y Marta Rovira hace imposible pensar en una casualidad en el tiempo y apunta más bien a una oferta indisimulada de intercambio entre uno y otras del Estado español a Suiza. Que la chapuza tenga que afinarla luego la Justicia no parece preocuparle a Interior ni al Gobierno de Rajoy, al parecer eso lo dan por hecho. Todo muy chusco desde los valores de una justicia garantista y democrática. Y además refleja un mundo al revés. La lista de Falciani desveló, entre otras muchas cosas, los oscurantistas -y de más que dudosa legalidad-, métodos de la gran banca financiera para atraer capitales y gestionar y ocultar patrimonios millonarios con testaferros, sociedades pantalla y paraísos fiscales para eludir el pago de impuestos. También la necesidad del dinero negro procedente del tráfico de drogas, armas o personas de encontrar espacios de blanqueo. En el caso de España, se optó por dejar la justicia a un lado, evitar cualquier investigación y organizar una amnistía fiscal como vía complementaria para ingresar por la puerta de atrás esos dineros a Hacienda. Ninguno de los presuntos defraudadores españoles incluidos en la lista fue detenido ni juzgado. Pero Falciani -en realidad debería haber recibido reconocimiento social y político por desvelar esas tramas y a los granujas implicados-, acabó en el banquillo y ahora vuelve a ser detenido y puesto en libertad bajo vigilancia como una oferta de mercancía para Suiza. Todo correcto.