El PSN y los residuos en nuestra comunidad

Por Ana Malón, Julen Mendiguren y Juan del Barrio - Lunes, 9 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Los residuos involucran a toda la ciudadanía, entidades locales, colectivos, instituciones, mancomunidades y empresas. Así, la importante participación pública al borrador del Plan de Residuos de Navarra 2017-2027 permitió realizar más de 2.365 aportaciones y la participación directa de 575 personas. Finalmente se aprobó en diciembre de 2016, incluyendo la necesidad de tramitar una Ley Foral de Residuos y su Fiscalidad, que ahora está para su debate en el Parlamento. Además, a la misma se le hicieron 395 aportaciones o sugerencias dirigidas desde 76 entidades o particulares.

En Navarra necesitamos cerrar una etapa legislativa sobre los residuos, y dar un broche final a todos los que hemos participado. Esta ley, como todas, puede ser mejorable, pero sorprende que algunos partidos políticos realicen en el Parlamento una enmienda a la totalidad a modo de poner palos en la rueda;estos partidos olvidan que se trata de poner en práctica los objetivos establecidos en el Plan de Residuos de Navarra, emanado de las Directivas Europeas y del Plan Estatal Marco de Residuos. No va más allá. Con ello evidencian que no cuentan con buenos asesores en materia de residuos.

El PSN ha presentó una enmienda a la totalidad al proyecto de Ley Foral de Residuos porque “no da respuesta a las necesidades de Navarra, no aporta soluciones a la situación actual y futura”. Descalificaciones genéricas sin fundamento, porque no dan ni una sola alternativa a lo que critican y tampoco aportan propuestas concretas del proyecto a debate parlamentario.

También lo califican de “cortoplacista” y “cuestionan que no se aborda el tema de las infraestructuras que nos aboca al desastre en el futuro, porque Navarra se quedará sin vertederos en unos años con el cierre de Góngora (2022), Cárcar (2025) y El Culebrete (2026)… y no habrá salida para las basuras que generamos”. Deberían saber que las infraestructuras dependen de los ayuntamientos y mancomunidades, auténticos responsables de la gestión de los residuos urbanos. El Gobierno de Navarra no puede intervenir en la autonomía municipal, pero debe ser el garante del cumplimiento de los objetivos.

¿Falta de vertederos y la basura amontonada en las calles… o paseando en camiones de norte a sur de Navarra…? El vertedero debe ser la última solución del tratamiento de los residuos y lo mejor sería que no hubiera ninguno. Significaría que recuperamos ciertos productos y reciclamos la mayoría de los residuos, consiguiendo valiosos recursos que antes desechábamos.

Desconocen que ya está casi prohibido verter todo lo que no esté previamente tratado, sea reciclable o esté prohibido verter. No van a hacer falta los vertederos gigantes que señalan (Góngora, Culebrete, Cárcar) sino otros mucho más pequeños y sostenibles para rechazos de los tratamientos de reutilización y reciclaje. Estamos obligados por Europa a cambiar la práctica actual.

Es falso lo que dicen: “de salir adelante este proyecto nos encontraremos con la basura en la calle, sin saber muy bien qué hacer con ella ni dónde llevarla”. El Proyecto de Residuos de Navarra aprobado y la ley que lo regula dan soluciones sostenibles centradas en los principios estratégicos y objetivos generales que marcan la UE y Madrid y esperamos que luego se concreten con medidas y aportaciónes de recursos acordes con aquellos.

El PSN está en desacuerdo con artículos como “la prohibición de la venta de vajilla de un solo uso si no cumple las directivas europeas para 2020” o “la prohibición de venta de agua embotellada en edificios públicos excepto en centros sanitarios”. Sepan que la primera medida de la jerarquía de la UE es la prevención-reducción de residuos para que estos no se entierren. Normal que hay que prohibir el usar y tirar… normal que se prohíban vaso, platos y cubiertos de plástico, normal que no se permitan tantas botellas de plástico o de vidrio para el agua, ni tantas bolsas de un solo uso… aunque el PSN se convierta en “recogedor” de todos esos desperdicios, financie su coste y repare los daños ambientales correspondientes. Convendría fijarnos en los países europeos más avanzados en esta materia.

Deberían abandonarse sistemas anclados en el pasado, como son los modelos actuales que representan Ecoembes y Ecovidrio, entidades en teoría sin ánimo de lucro, que gestionan ciertos residuos de forma cada vez más cuestionada. Estos viejos modelos se oponen a la implantación de Sistemas de Depósito, Devolución y Retorno (SDDR), de progresiva e incuestionable implantación en Europa, que sin duda beneficiaría al medio ambiente y a la economía. El último en adherirse a este nuevo modelo ha sido el gobierno inglés.

Por otro lado, Bernardo Ciriza ha advertido de que el PSN “no va a ser cómplice de la situación a la que nos lleva la ley” y ha abogado por que “Navarra sea una comunidad capaz de gestionar por sí sola todos los residuos que genere, de forma autónoma, sin depender de ninguna otra comunidad autónoma limítrofe, como le sucede a Guipúzcoa…”.

¿Cómo lo hicieron para ser cómplices con los gobiernos de UPN en Navarra y con los del PP en Madrid en sus leyes de residuos anteriores al 2016? Roberto Jiménez (PSN) apostó por una coincineradora de residuos en la cementera de Olazti-Olazagutia y ante el chantaje de la posible pérdida de puestos de trabajo, el PSN y UGT le apoyaron. Roberto Jiménez “cubrió” las irregularidades de su padre Amador Jiménez (PSN), alcalde de Pitillas (juzgado por prevaricación), que era partidario de una incineradora de residuos en su pueblo. El PSN le apoyó. A diferencia, el Plan de Residuos navarro aprobado no contempla la incineración.

El alcalde de Murchante, Tomás Aguado (PSN), preside la Mancomunidad de la Ribera (MRR), fue firme partidario de importar camiones de residuos “resto” desde Gipuzkoa, (nada menos que 75.000 tn), en un convenio con el Consorcio de Residuos de Gipuzkoa. El PSN, junto con el PSPV y por lo tanto ambos del PSOE, apoyaron la operación, aunque luego no se llevó a cabo.

El PSN debería apoyar lo que plantea la Estrategia Española de Economía Circular 2030, que dice sobre el tratamiento de los residuos: “Es necesario avanzar en la implementación de un modelo de desarrollo que permita optimizar la utilización de los recursos, materias y productos disponibles” o que “los escenarios y proyecciones realizados indican que de aquí a 2030 la Economía Circular puede generar un beneficio de 1,8 billones de euros en el conjunto de la Unión Europea, lo que supone 0,9 billones más que el actual modelo de economía lineal. Esto además de los beneficios ambientales que aportarían”.

La solución al problema de los residuos requiere avanzar todos en la misma dirección y no utilizar dicho problema como arma arrojadiza entre opciones políticas.

Los autores son miembros de la Compañía de las 3 Erres (Reducir, Reciclar, Reutilizar)

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