El Ayuntamiento de Burlada tampoco quiere la antena en su casco urbano

El Consistorio presenta un recurso contra el proyecto e incluye un plano de zonas sensibles

Lunes, 9 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

burlada- “No queremos que se instalen antenas dentro del casco urbano”, explica el primer edil de Burlada Txema Noval. “Los anteriores ayuntamientos también respondieron así a los dos incidentes previos. Jurídicamente cada vez tenemos menos capacidad de maniobra, pero la poca que tenemos la estamos usando”.

El Consistorio ha recurrido contra la modificación del plan territorial de infraestructuras que avala la instalación de la antena. Alude a la “imposibilidad de determinación geográfica del nuevo emplazamiento autorizado”, ya que “las coordenadas reflejadas en la resolución impugnada no se corresponden con ninguna localización dentro del término municipal de Burlada”.

El Recurso de Alzada o Requerimiento Administrativo firmado por el alcalde cita también el “principio de precaución en torno a la salud pública” derivado de la Ley foral 10/2002 para la ordenación de las estaciones base de telecomunicación por ondas electromagnéticas no guiadas en Navarra, que “parte de la constatación de un riesgo cierto para la salud pública”. “La primera finalidad por la que se legisla en la materia, y expresamente se recoge en la ley foral, es el ‘prevenir y proteger la salud de la ciudadanía y reducir el impacto medioambiental”.

Por otro lado, el Ayuntamiento hace referencia a la falta de justificación del nuevo emplazamiento. “La cobertura está garantizada a través de la instalación de estaciones de emisión en el Depósito de Aguas en Las Ripas, que ampara la zona sur del pueblo, y la instalación en el polígono de Mugazuri, que da mayor servicio a la zona norte. De ser necesaria, debería instalarse en esos puntos, de forma que se evite la proliferación de este tipo de instalaciones, con efectos perniciosos a la salud pública, demostrados o latentes”.

Se considera igualmente que “cualquier medición que pretenda hacerse valer en un expediente de modificación del Plan Territorial no deja de ser meramente hipotética, puesto que la instalación no está funcionando, y por tanto su validez, e incluso veracidad, debe ponerse en cuestión”, además de que al Ayuntamiento no le consta “la solicitud de información sobre los puntos sensibles en los alrededores de la instalación”.

espacios sensiblesEl Ayuntamiento aprobó en 2005 una ordenanza con la que “se pretendía que todas las antenas que se tengan que instalar lo hagan fuera del casco urbano”, dice Noval. Según el texto, el Consistorio “por razones de interés público, podrá limitar o prohibir las instalaciones de radiocomunicación y/o telecomunicaciones en el entorno de centros hospitalarios y geriátricos, centros educativos, escuelas infantiles y otros”. Con carácter general no permite su ubicación en un radio de 100 metros de estos equipamientos, y también cita determinadas obligaciones en un radio de 300 metros, “no en la fase de instalación, sino en su posterior control”.

Una texto que se incluye en el recurso acompañado de un plano de Burlada, -en la imagen superior- con zonas sensibles. Por ejemplo, a menos de 100 metros del “supuesto emplazamiento” constan dos farmacias, siete consultas o clínicas, dos academias de enseñanza y cuatro plazas públicas (dos con parques infantiles). Y en un radio de 300 metros se incluyen el centro de salud (121 metros), cuatro centros docentes: Hilarión Eslava (179 metros), Ermitaberri (233), Regina Pacis (171) y Notre Dame (211), la biblioteca pública (164 metros), el Centro Municipal de Mayores (109 metros) o los apartamentos tutelados de la tercera edad (129 metros). - M.B.