Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Los cuatro sindicatos más importantes apoyan la Ley Foral de Contratos Públicos

El Parlamento foral aprueba el jueves la introducción de 200 cláusulas sociales al texto, modificado por exigencia de Europa

Andoni Irisarri - Montero/Cascante/Aguinaga - Miércoles, 11 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Vista general del hemiciclo del Parlamento foral.

Vista general del hemiciclo del Parlamento foral. (Javier Bergasa)

Galería Noticia

Vista general del hemiciclo del Parlamento foral.
  • Flecha Ver anterior
  • Flecha Ver siguiente

“Lo básico está, pero con alguna mejora más llevaríamos el cambio político al mundo laboral” “El dictamen es positivo, pero todavía vemos margen para conseguir incluso una muy buena ley” “La ley tendrá aspectos muy importantes en materia social, de igualdad y medio ambiente antes no recogidos” “A nivel general, es una buena ley que se ha empañado al final por el tema nacionalista del Gobierno”

pamplona- El dictamen para reformar la Ley de Contratos Públicos ha conseguido algo casi insólito en Navarra: recabar el apoyo conjunto de UGT, CCOO, ELA y LAB, los cuatro sindicatos más importantes. Con matices, con mayor o menor grado de satisfacción o con aspectos concretos que directamente no gustan, las cuatro centrales coinciden en respaldar el grueso de las modificaciones acometidas por el Gobierno de Navarra y el Parlamento foral en la que será la nueva ley que regirá las subcontrataciones de la Administración foral.

Mañana se debatirá y votará en el pleno de la Cámara foral el dictamen salido de la ponencia legislativa que, durante las últimas semanas, ha estudiado las 200 enmiendas presentadas por los partidos con representación, sindicatos, técnicos del Gobierno y otros actores. Se trata de un paquete de mejoras introducido aprovechando que la Unión Europea obliga a los territorios con capacidad para regular su mercado de contratación (como es Navarra) a adaptar su normativa a la nueva estrategia planteada por las instituciones comunitarias, y que quiere caminar hacia un mercado común sin fronteras. Por eso y porque la ley condiciona toda una administración paralela (los puestos de trabajo vinculados a las subcontrataciones de la Administración se cuentan por miles), sindicatos y partidos se han esforzado por introducir un clausulado social extenso y concreto, que trate de contrarrestar la deriva de competencia extrema hacia la que Bruselas quiere encaminar el marco económico europeo. La nueva ley prioriza la búsqueda de la calidad/precio frente a la competencia exclusiva en base al coste;vela por el cumplimiento de criterios medioambientales, de igualdad, discapacidad o de salud laboral en las subcontrataciones;y se preocupa por garantizar los derechos laborales adquiridos, entre otras muchas medidas. Pero aunque la valoración hasta ahora es “positiva”, los sindicatos siguen confiando en poder mejorar todavía más la ley y aclarar, en el mismo pleno de mañana (a través de enmiendas in voce), algunas medidas como las subrogaciones o el plan de euskera, que en última instancia hizo descolgarse a UGT de la actuación sindical conjunta.

margen hasta mañanaA juicio de Imanol Pascual, responsable de negociación colectiva de ELA, “a día de hoy el dictamen tiene aspectos positivos”, pero todavía “queda partido por jugar”. Así se refiere Pascual a las posibilidades que, hasta el último minuto antes del pleno, explorarán los sindicatos para introducir todavía más mejoras. En el caso de ELA, estas pasarían por precisar más la redacción de los artículos referentes a la subrogación de empleos -que ahora es “un poco ambigua”, indica- y asegurar la “plantilla mínima y jornada garantizada” para los trabajadores de las subcontratas. Es, básicamente, en lo que invertirán sus fuerzas junto con LAB y CCOO, porque “tenemos la oportunidad de conseguir una muy buena ley” que “dignifique las condiciones de los trabajadores de las subcontratas”. Sin embargo, la “incertidumbre” de si se van a introducir enmiendas in voce se va a mantener “hasta el mismo jueves”.

“Hasta entonces hay que mantener la esperanza”, cree Berta García, responsable de servicios privados de LAB. Partiendo de que la valoración del actual dictamen es “bastante positiva” por los avances en subrogación o la capacidad para revocar pliegos, el sindicato soberanista quiere que “un aspecto importante como el de la garantía de plantilla mínima” para asumir las cargas de trabajo quede del todo asegurado a través de las enmiendas. Si se da ese paso, la valoración pasaría a “muy positiva”, porque sería llevar el “cambio que se ha visto en el mundo político al mundo laboral” aprovechando la capacidad que tiene Navarra. “Algo que nos parece vital”, concluye García.

A priori, cabría esperar que se presentasen esas enmiendas porque partidos y sindicatos han trabajado codo con codo. De hecho, Javier Barinaga, responsable de política social y pública de CCOO, celebra que “el cuatripartito asumiese prácticamente todo por parte de los sindicatos” después de que el Congreso aprobase en noviembre de 2017 la Ley de Contratos Públicos estatal. “Salvo sorpresa mayúscula de última hora, se aprobará esta ley con aspectos que antes no se habían recogido, sobre todo en materia de subrogación, convenios y priorización del clausulado social, con medio ambiente, género, discapacidad... la valoración en ese sentido es muy positiva”, apunta.

El sindicato más descontento con el dictamen es UGT. Y no porque no considere que “a nivel general sea una buena ley”, sino porque a juicio de Augusto Paredes, secretario de Administración del sindicato, la negociación “ha quedado empañada al final por el carácter nacionalista que muestra este Gobierno en todas las normas”, en referencia a las cláusulas de contratación que incluyen el euskera. De hecho, y aunque UGT no tiene todavía confirmación al respecto, “no sería descartable que se presentase una enmienda in voce para precisar mucho más el tema del plan de euskera, y sobre todo que respete la zonificación lingüística de Navarra, porque no es lo mismo contratar en el norte que en la Ribera, donde se habla poquísimo euskera”, aprecia Paredes.