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El autor del atropello mortal del Día del Ángel en Tudela acepta 4 años y 3 meses de cárcel

El acuerdo entre las partes condena a Abel Las Peñas Calvo, de 29 años, por conducir drogado y huir tras golpear mortalmente a Carlos Pellejero, de 20 años
El acusado seguirá en prisión, donde lleva un año

Enrique Conde - Miércoles, 11 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Agentes de la Policía Municipal y Foral en el camino de Las Norias, en Tudela, donde se produjo el atropello mortal al joven Carlos Pellejero.

Agentes de la Policía Municipal y Foral en el camino de Las Norias, en Tudela, donde se produjo el atropello mortal al joven Carlos Pellejero. (FERMÍN PEREZ-NIEVAS)

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Agentes de la Policía Municipal y Foral en el camino de Las Norias, en Tudela, donde se produjo el atropello mortal al joven Carlos Pellejero.Dos policías forales caminan por Las Norias en el lugar donde quedaban restos de lo ocurrido.

tudela- Abel Las Peñas Calvo, joven milagrés de 29 años de edad y que se encontraba hasta ayer en prisión provisional, continuará en la cárcel en esta ocasión después de haber aceptado una condena, que ya es firme, de cuatro años y tres meses de prisión por haber atropellado mortalmente al joven zaragozano Carlos Pellejero Remacha, zaragozano de 20 años y estudiante de Enfermería, y haber herido a una chica de Tudela y novia del fallecido. La conformidad se alcanzó ayer después de que el Ministerio Fiscal, la acusación particular y la defensa estuvieran de acuerdo con la calificación propuesta, pese a que en los escritos de acusación se proponían 7,5 años de cárcel por parte de la Fiscalía, petición de pena que la familia de la víctima elevaba a los 9 años.

En el Juzgado de lo Penal número 1 el acusado aceptó la condena propuesta, que se desglosa en tres años y tres meses de cárcel por un delito de conducción temeraria en concurso con un delito de homicidio por imprudencia grave y otro de lesiones (el concurso de delitos se produce cuando se imputa a una misma persona la comisión de una pluralidad de infracciones penales) y otro año de prisión por un delito de omisión del deber de socorro al haber huido del lugar después del atropello. También se le privará del carné de conducir por un periodo de 4 años y 9 meses, lo que supone la pérdida definitiva del permiso. Una vez solventada la parte penal, el juicio se celebró para concretar la responsabilidad civil ya que los familiares del fallecido -sus padres y su pareja, que resultó herida- reclaman una indemnización mayor por las lesiones y secuelas que padecen. El seguro había consignado 181.000 euros para los padres, 10.610 a su novia por las lesiones y 7.963 euros para su amiga.

drogas, temerario y huidoLos hechos probados en la sentencia coinciden con el relato acusatorio que había elaborado el Ministerio Público. En el mismo se relataba que el 16 de abril de 2017, con motivo de la festividad del Día del Ángel de Tudela, se concentraron en el llamado Soto Traslapuente un gran número de jóvenes. Sobre las 19.45 horas, ya terminada la celebración, el acusado subió a bordo de su vehículo, un Citroën C4 y comenzó a conducirlo influenciado por la ingesta de cocaína y marihuana que había consumido en las horas previas, desplazándose por el Camino de las Norias, un camino rural para tránsito de 5 metros de anchura y sin arcenes, al estar limitado por sotobosque y fincas agrícolas a ambos lados. Por dicho camino se desplazaban numerosos grupos de jóvenes y pese a dicha afluencia de peatones, el acusado conducía a excesiva velocidad por el camino rural, con evidente desprecio de las más elementales normas de circulación, realizando una maniobra brusca de giro al llegar a una curva cerrada estando a punto de atropellar a un peatón, quien tuvo que tirarse hacia el margen del camino para no ser arrollado por el acusado.

A continuación, y con motivo de la velocidad inadecuada, el vehículo del acusado invadió el margen derecho de la vía durante 26 metros, se reincorporó al camino y atropelló a Carlos Pellejero, su novia y una amiga, que se desplazaban andando a Tudela en compañía de otras tres personas. Los tres jóvenes no pudieron hacer nada por evitar el atropello al haber vegetación que les impedía apartarse y no tener tiempo de reacción por la velocidad a la que circulaba el acusado. Carlos Pellejero se golpeó con la cabeza en la luna anterior del vehículo y salió proyectado unos 14 metros sufriendo graves heridas, entre ellas un grave traumatismo craneoencefálico y falleciendo pocos minutos después.

DOS HERIDASLa amiga herida fue transportada en el capó durante varios metros, hasta que el acusado hizo un giro y cayó al suelo. La novia del fallecido fue proyectada por el golpe a 15 metros de distancia. El coche sufrió daños en el capó, la luna delantera, el techo y el arco izquierdo del techo. Pese a ser consciente de que había atropellado a varias personas, no detuvo el coche y se dio a la fuga, escapando del lugar sin auxiliar a los heridos, ni preocuparse por su estado y gravedad, mientras que los dos ocupantes del coche le pedían que parara.