Memoria y. Testimonio

La Filmoteca de Navarra proyecta hoy ‘Recreando la vida’ y ‘Éramos vecinos’, dos trabajos que parten de premisas diferentes, pero que comparten un mismo objetivo: preservar la memoria.

Un reportaje de Ana Oliveira Lizarribar - Jueves, 12 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Arriba, participantes en ‘Recreando la vida’, ataviados como vestían los habitantes del Valle de Ollo hace un siglo. Debajo, Carlota Leret y Josefina Lamberto, hija de Virgilio Leret e hija de Vicente y hermana de Maravillas Lamberto. Arriba a la derecha,

Arriba, participantes en ‘Recreando la vida’, ataviados como vestían los habitantes del Valle de Ollo hace un siglo. Debajo, Carlota Leret y Josefina Lamberto, hija de Virgilio Leret e hija de Vicente y hermana de Maravillas Lamberto. Arriba a la derecha, Sigfried Mier, judío alemán, del documental ‘Éramos vecinos’.

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Arriba, participantes en ‘Recreando la vida’, ataviados como vestían los habitantes del Valle de Ollo hace un siglo. Debajo, Carlota Leret y Josefina Lamberto, hija de Virgilio Leret e hija de Vicente y hermana de Maravillas Lamberto. Arriba a la derecha,Fotos: cedidas

en su línea de exhibir los trabajos de realizadores/as navarros/as, la Filmoteca de Navarra proyectará hoy (20.00 horas), un corto y un mediometraje que abordan la cuestión de la memoria desde perspectivas diferentes. Se trata deRecreando la vida/Bizitza birsortzen, breve documental de Helena Bengoetxea Gelbentzu sobre cómo era la cotidianidad en el Valle de Ollo a comienzos del siglo XX, y Éramos vecinos, película de Mikel Donazar Jaunsaras protagonizada por dos víctimas navarras de la Guerra Civil y por un superviviente del holocausto que se pregunta cómo debe tratarse a quienes padecieron aquellas tragedias y cómo debe encajar el recuerdo la sociedad actual.

El Valle de Ollo está muy cerca de Pamplona, razón por la cual poco a poco ha ido perdiendo población. Por otro lado, los jóvenes que quedan se interesan más por las nuevas tecnologías que por la cultura popular, lo que, sumado a que los nuevos vecinos que hacen el camino contrario -de la ciudad al pueblo- no acaban de identificarse con las manifestaciones locales, provoca que estas vayan desapareciendo. Para conservar la memoria de oficios y tradiciones autóctonas, la Asociación de Mujeres Edabe impulsó la realización de este proyecto audiovisual que ha contado, asimismo, con la coordinación de su presidenta, Elur Ulibarrena, concejala y responsable del Museo Etnográfico de Arteta, que también ha colaborado, al igual que el Ayuntamiento del Valle de Ollo;el departamento de Cultura del Gobierno foral, que lo apoyó a través de la convocatoria Sustraiak 2017, y la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona, que participa en la financiación y difundirá el documental en el Centro de Interpretación del Manantial de Arteta, que se reabrirá en verano.

Auzolan. Es la palabra que define Recreando la vida/Bizitza Birsortzen. Su directora, Helena Bengotxea, llegó a esta propuesta de la mano de Elur Ulibarrena. “En el Valle de Ollo ya se había realizado un importante trabajo de recopilación del patrimonio inmaterial a través de Labrit Multimedia y la UPNA, que recogieron abundantes testimonios de personas mayores que conocieron los usos y costumbres del lugar”, apunta la realizadora, que por encima de todo destaca el carácter participativo que tuvo la preparación del rodaje y la grabación. “En este caso tuvo tanta importancia el proceso como la película misma”, agrega. Y es que, como subraya Elur Ulibarrena, en un valle en el que apenas residen 400 personas “no es fácil hacer proyectos de esta envergadura sin la implicación personal de todos los vecinos”, algo que, por otro lado, “se ha hecho toda la vida”.

Otro de los elementos característicos del corto es su enfoque de género, ya que principalmente se pone el acento en los trabajos que realizaban las mujeres en el arranque de la pasada centuria. Así las cosas, Bizi-tza birsortzenes una recreación de aquellos oficios y tareas en la que se suman dos ingredientes: el patrimonio inmaterial, es decir, los testimonios -en off- de algunas mujeres y el patrimonio material -vestuario, utensilios, etcétera- que aporta el Museo de Arteta. Sin olvidar las canciones que interpreta Beltxaren Bikotea, formado por Ana Telletxea y Lina Andueza, y que recuperó Mikel Petrirena. En concreto, la película reconstruye un día en la vida de dos jóvenes de la época y muestra el modo en que se lavaba la ropa, cómo elaboraban el jabón, limpiaban la casa, etcétera.

‘Éramos vecinos’

Asignatura pendiente

También se proyectará hoy Éramos vecinos, un documental de 50 minutos dirigido por el periodista Mikel Donazar, autor del guion junto a Victoria Alfonso, que parte de una serie de interrogantes: ¿qué queremos recordar de nuestro pasado? ¿quiénes deben ser los protagonistas de nuestra memoria colectiva: víctimas, victimarios? “Estas preguntas estaban por hacerse mientras en otros países hace tiempo que han abierto debates en los que participan políticos, sociedad civil, artistas...”, apunta Donazar, que cree que esta reflexión es más necesaria y oportuna que nunca en Navarra sobre todo “a raíz de actuaciones de resignificación de la memoria como el caso del Monumento a los Caídos o la implicación institucional en la recuperación de los restos de asesinados en la guerra civil”.

Aunque el grueso de la película se grabó entre 2015 y 2016, el realizador llevaba un tiempo tomando imágenes en sus viajes por otros países “donde hacían sus deberes mientras aquí teníamos esa asignatura pendiente”. Las protagonistas son Carlota Leret y Josefina Lamberto, que eran niñas durante la Guerra Civil. La primera es hija de Virgilio Leret, “inventor del motor a reacción, al que fusilaron la noche del 17 de julio de 1936 tras intentar defender la Base de hidroaviones del Atalayón de Melilla, en el primer episodio bélico de la guerra”. A la segunda le mataron a su padre, Vicente, y a su hermana, Maravillas. En el filme también aparece Sigfried Mier, judío alemán residente en Ibiza y superviviente de Auschwitz y Mathausen, además de los testimonios de expertos como Paul Preston, Paco Etxeberria, Gervasio Sánchez, Daniel Innerarity, Ricard Vinyes o Thomas Lutz, director de la Topografía del Terror de Berlín, entre otros.

El periodista, que agradece, asimismo, la colaboración de su compañero Tomas Díez, anima al público a acudir esta tarde al estreno de la versión actualizada de esta película en un momento en el que la ciudad está decidiendo qué hacer con el edificio de los Caídos. “Lo que puede aportar este documental es el intento de realizar una comparativa con el modo en que otros países han sabido abordar, con mayor o menor acierto, su historia, realizando políticas de memoria democrática”, señala. Por ejemplo, los famosos tropezones o adoquines de la memoria que se colocan ahora en las calles de Pamplona en recuerdo de los asesinados durante la guerra es una iniciativa que lleva años presente en Alemania y en otros países y que, a juicio de Donazar, pueden servir para que los viandantes o “los chavales de un colegio cercano pregunten quiénes eran o por qué ocurrió aquello”.