Música

La trinchera de Boni

Por Javier Escorzo - Jueves, 12 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

CONCIERTO DE ATTIKUS FINCH &BONI

Fecha: 07/04/2018. Lugar: Indara. Incidencias: Estrenaba Boni la gira de su nuevo disco (Réquiem por el mundo). También actuó Atticus Finch (Gorka, voz, Eneko, guitarra, Puli, bajo, Ibán, batería, y Patxi, guitarra). Por su parte, Boni se presentó en formato trío junto a Nahia (batería) y Jorge Sánchez (bajo).

quienes llevan mucho tiempo en el mundo de la música, y más concretamente en el del rock’n’roll, saben

que el camino está lleno de altibajos. Cuando la andadura de Barricada llegó definitivamente a su fin, Boni sabía que tendría que comenzar a edificar su carrera en solitario desde abajo. No son buenos tiempo para el rock (¿alguna vez lo fueron?), pero ahí sigue, dando forma a su nuevo proyecto. El primer paso fue Incandescente (2015), un álbum doble en el que, además de su cara eléctrica, también mostraba su lado más calmado y acústico. Ahora regresa con Réquiem por el mundo, un disco más conciso, centrado en esa manera visceral de entender la música que practicó durante décadas en Barricada. Por fin llega el mejor momento del proceso, el que da sentido a todo lo demás: los conciertos. El de Pamplona fue el primero de una gira que se prevé larga e intensa.

Abrieron la noche los también locales Attikus Finch, que siguen presentando su segundo disco, Arcadia feliz. Conforme avanza su gira, ellos van sonando cada vez más engrasados y contundentes. Gorka cantó y se movió con energía en canciones como El aroma del miedo o Frenesí, de su último trabajo. Destacaron los distintos ambientes y los cambios de ritmo de Mal de altitud, donde Eneko y Patxi se lucieron con sus guitarras. Hay quien ha situado a este grupo dentro del indie, y aunque su sonido tiene un poso contemporáneo, sus raíces parecen mucho más clásicas, cercanas al rock y al hard rock. Volveremos a verlos en el Iruña Rock.

Después salió Boni, precedido por una inquietante sintonía en la que podía escucharse a Donald Trump con su “America first”. Dividió su actuación en dos partes bien diferenciadas: la primera, centrada en sus dos últimos discos en solitario, donde algunas canciones demostraron tener madera de clásicos: Réquiem por el mundo, con la que abrió, La trinchera o Lobo malherido, dedicada a Marcos Ana, el preso que pasó más años en la cárcel durante la dictadura franquista. Kutxi Romero, que ha colaborado en el álbum, salió a cantar en El erizo (la letra es suya) y Chulo. La segunda parte estuvo formada única y exclusivamente por canciones de Barricada, con la excepción de Peligroso animal de compañía, de su primera y ya lejana experiencia en solitario, allá por 1992. Como puede suponerse, esta parte, que duró algo menos de la mitad del show, fue la más celebrada por los seguidores, que, todo hay que decirlo, también habían disfrutado del inicio.

La comunión fue completa en canciones como Callejón sin salida, A toda velocidado Pon esa música de nuevo, a pesar de que el sonido no terminó de ser todo lo bueno que hubiese debido (el propio Boni pidió disculpas por ello en varias ocasiones). En cualquier caso, el pundonor y el oficio del trío, unidos a la calidad del repertorio, fueron más que suficientes para sacar adelante la noche y conseguir que la audiencia disfrutase. Un buen arranque que hace augurar grandes logros en el futuro.

Últimas Noticias Multimedia