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Períodico de Diario de Noticias de Navarra

Con el agua al cuello en toda Navarra

Parcelas de la Ribera Alta, Tierra Estella y la Ribera quedaron anegadas
Gran crecida del Cidacos y el Urdalur, a tope en Sakana
Hoy alerta del Ebro en Castejón y Tudela, donde anoche se retiraron coches

L. Santamaria/N. Mazkiaran/ M. González/ A. Izko/N. Arigita/ M. San Gil Javier Bergasa - Jueves, 12 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Imagen del río Ebro y del canal, ayer en Fustiñana.

Imagen del río Ebro y del canal, ayer en Fustiñana. (Javier Bergasa)

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Imagen del río Ebro y del canal, ayer en Fustiñana.

pamplona- Las precipitaciones llevaron ayer al borde del desbordamiento a numerosos ríos de toda Navarra, que obligaron a activar avisos de alerta desde el norte al sur de la comunidad.

En Baztan, la crecida del Bidasoa alcanzó los niveles más altos desde que se inició el año, pero con margen para los niveles de prealerta. En Endarlatsa el punto de control se situó en los 3,85 metros y subiendo (el nivel de seguimiento está en los 4 metros, el de prealerta en los 5,70 metros y el de alerta en 6,40 metros) y en la estación de Legasa, en el curso medio del río, se llegó a los 3 metros, por lo que ya había sobrepasado el umbral de seguimiento y presentaba una tendencia alcista aunque todavía alejado de los 4 metros de prealerta y los 4,60 de alerta. Se detectaron extensas balsas de agua en praderas bastante encajonadas y cercanas al cauce del río y en algunos tramos de carretera, aunque en apariencia sin llegar a niveles de mayor riesgo.

En Sakana, las precipitaciones no dieron tregua en todo el día. Así, los ríos salieron de su cauce al mediodía en un algunos puntos de la comarca como en Ziordia, dónde el parque situado cerca del castillo quedó anegado por el río Burunda y también en Uharte Arakil, localidad en la que el desbordamiento del río Arakil obligó a cerrar la carretera NA-2410 en un punto habitual. Dado que el pantano de Urdalur estaba casi al límite de su capacidad, ayer al mediodía, de 12.30 a 14.30 horas, estuvo desaguando. No obstante, se volvió a cerrar porque el río Altzania iba muy crecido.

La situación de los ríos Ega y Urederra en Tierra Estella fue seguida con interés. El río Ega se situó a un importante nivel, 3,33 metros, ayer a las 10.00 horas. Luego se estabilizó hasta volver a crecer a media tarde cuando arreció la lluvia. A las 19.00 horas alcanzaba los 3,32 metros con un caudal de 158 metros cúbicos. El río no llegó a desbordarse en el casco urbano de Estella-Lizarra durante el día, aunque sí inundó algunas zonas de la ciudad, como parte de la huertas de Valdelobos o el área del manantial del Agua Salada.

Para la noche se esperaba lo peor. El jefe de Policía Municipal, Miguel Ángel Remírez, explicó que “recomendamos la retirada de vehículos estacionados en las zonas inundables de la ciudad, como el parking de Renolit frente al Santo Sepulcro, y de los aparcamientos de propiedad privada que se han inundado con otras crecidas”. Aconsejan además a los propietarios de bajeras y establecimientos de zonas inundables, (calle Mayor, Sancho Ramírez, Zapatería, etc) “que estén atentos a la crecida y pongan los medios necesarios para evitar daños”. El nivel máximo está previsto el viernes a las 18.00 horas. En otros municipios, como Arbeiza, ayer a mediodía el caudal alcanzaba el puente, sin sobrepasarlo, mientras que el agua ya había inundado las choperas y zonas próximas. Lo mismo sucedió en Murieta, donde se vieron grandes balsas en las choperas y áreas del entorno del río.

En Caparroso llevan desde el domingo asomados a la espera de cómo evoluciona el río Aragón. Volvió a inundarse el paseo de la escollera, uno de los puntos más conflictivos debido a su cercanía con el río y que se suele anegar con relativa frecuencia cuando se producen avenidas. Para evitar riesgos innecesarios, el Consistorio optó por señalizar la zona con conos y cintas a modo informativo. Además, un par de caminos que comunican con varios huertos, como el situado bajo el puente de la N-121, quedaron intransitables. El agua bajó también con virulencia por el barranco de la Cabrería, dejando imágenes impactantes, aunque según avanzó el alcalde, Aquilino Jiménez, no hubo que lamentar daños personales ni materiales. “No parece que vaya a afectar a la población”, añadió el primer edil. Las previsiones para mañana, en cambio, no son nada halagüeñas y se espera que la punta de la crecida llegue a la localidad sobre las 23.00 horas, cuando el caudal será de unos 720 m3/s. En el caso del río Cidacos, los datos todavía son más reveladores si cabe. Y es que las precipitaciones caídas los últimos días provocaron que su caudal ayer se elevase hasta los 66,67 m3/s y 1,86 metros, si bien a última hora de la tarde bajó hasta 22,11 m3/s y 1,15 metros.

Las localidades de la Ribera Altatambién miraron con cierto recelo el río, sin embargo, y a pesar de la fuerza y altura del caudal, muchos de los vecinos reconocían que en otras ocasiones las riadas han sido más peligrosas e impresionantes. La zona deportiva de Marcilla cerró al tráfico y el frontón del municipio sí que se vio afectado y los miembros del Protección Civil acordonaron la zona. El agua acumulada afectó a un carril de la NA-6100 (Falces-Miranda de Arga). Además, en Funes, desembocadura del Arga en el Aragón, el Arga registró los 4,30 metros, algo menos que a principios de mes. De hecho, el puente, que normalmente se cierra al tráfico, permaneció abierto, y los niños pudieron acudir con normalidad al colegio. En Peralta también reinó cierta tranquilidad y puntos concretos que siempre se inundan, como la zona de la ITV, aguantaron la crecida.

En Tudela se esperan esta tarde alrededor de 2.000 metros cúbicos/segundo, lo que significa una gran crecida. La Policía Municipal avisó para retirar los coches de la entrada al Casco Antiguo de la ciudad, la parte más cercana al Ebro, es decir, calles Teraplén, Paseo de Pamplona, plaza San Francisco y Mediavilla. A última hora de anoche la grúa ya retiraba coches de un parking junto al Ebro. A expensas de que el caudal alcance hoy su pico más alto y se pueda producir el corte de la N-113 a la altura de Castejón, donde ayer estaba a punto de saltar el agua. De momento, los 1,436 metros cúbicos alcanzados ayer en Bardenas (6,15 metros de altura) dieron para que por las barranqueras de Bardenas Reales corriera el agua en tromba. Se anegaron varios campos de árboles frutales y otros cultivos.

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