Mordiscos de solidaridad

El grupo Zaporeak repartirá el 22 de abril en Pamplona 5.000 pintxos a cambio de tickets benéficos para enviar alimentos a los refugiados que están en Grecia

Virginia Urieta Iban Aguinaga - Jueves, 12 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

La cocinera Angelita Alfaro y el escritor Aingeru Epaltza, entre otras personalidades, junto a voluntarios de la ONG, en Katakrak.

La cocinera Angelita Alfaro y el escritor Aingeru Epaltza, entre otras personalidades, junto a voluntarios de la ONG, en Katakrak. (IBAN AGUINAGA)

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La cocinera Angelita Alfaro y el escritor Aingeru Epaltza, entre otras personalidades, junto a voluntarios de la ONG, en Katakrak.

pamplona- “Es peligroso. Ayer llegaron 50 personas en un bote -una docena de ellas menores-, siguen haciéndolo todos los días. La situación en vez de mejorar ha empeorado: mediáticamente se ha olvidado un poco el tema, parece que ya no hay refugiados. Según los últimos datos, en el mes de marzo han intentado pasar 450 balsas entre Chios y Lesbos, de las cuales 250 fueron capturadas por la policía turca. Lo consiguieron 2.500 personas pero la situación ahora es crítica”, valoran Javier Ruiz y Peio García Amiano, voluntarios del grupo Zaporeak.

Recuerdan la realidad que vivieron en los campos de refugiados, a los que marcharon hace un par de años dispuestos a ayudar haciendo lo único -o lo mejor- que sabían: cocinar. Han repartido, desde que fueron allí, hasta 700.000 menús, y ahora quieren hacer lo propio también desde Pamplona con una iniciativa que unirá gastronomía, solidaridad, y por supuesto denominación de origen navarro. Un proyecto que aunque llevan realizando cuatro años en Donostia, donde nació esta entidad benéfica, es totalmente novedoso aquí. Y ambicioso, pero factible.

Koxk!, ¡da un mordisco a la solidaridad!se celebrará en la Plaza San Francisco el próximo 22 de abril desde las 11.00 horas, con el objetivo de recaudar fondos para destinarlos al proyecto que Zaporeak Navarra gestiona para la ayuda humanitaria a las personas refugiadas y migrantes que en este momento se encuentran en Grecia. Participarán 40 bares de Pamplona y Tafalla, además de una veintena de empresas del sector alimentario, que repartirán durante la jornada más de 5.000 pintxos a cambio de tickets solidarios por valor de un euro en un total de 30 puestos para destinar los beneficios a los que más los necesitan, en un evento en el que tomarán parte más de cien voluntarios.

La cita comenzará con un homenaje a las personas refugiadas y migrantes que han llegado hasta la Comunidad foral en busca de un futuro mejor, lejos de la guerra, el hambre y la miseria. Mientras degustan los pintxos, los que se acerquen podrán disfrutar de demostraciones culinarias -como la que van a realizar los alumnos de hostelería y cocina de CI Burlada FP, que prepararán 60 kilos de espárragos y cocinarán cinco paellas de pato- y de la música de la Txaranga Jarauta 69 o el grupo de danzas Oberena DantzaTaldea, que se encargará del aurresku de honor en un evento al que también acudirá el alcalde, Joseba Asiron.

A esta primera edición asistirán también los actores de la popular serie de ETB 1, Go!azen, y se ha lanzado una campaña en las redes sociales -una serie de vídeos en los que participan numerosas personalidades del ámbito cultural, social y deportivo de Navarra- con el objetivo de invitar a los vecinos a que acudan a la fiesta. Durante los próximos días los Cines Golem van a proyectar un spot antes de cada sesión con el objetivo de invitar a su público al evento.

De donostia a iruñaZaporeak nació en enero de 2016 vinculada a la Sociedad Gastronómica Intxaurrondo, que alarmada por la situación que los refugiados estaban viviendo en las islas griegas decidió actuar. “Estábamos montando una escuela de cocina en Etiopía cuando vimos las imágenes de la guerra en Siria. Decidimos ayudar, sólo sabíamos cocinar y a eso nos pusimos”, señalaba ayer García Amiano, durante la presentación del proyecto en Katakrak.

Cuatro personas acudieron a Chios y aunque en un principio se plantearon dar de comer a los voluntarios, contemplaron una realidad tan abrumadora que apostaron por no dejar a nadie fuera. “Nuestra idea en un principio era dar unos 100 menús, y de entrada fueron 500, luego 800… Llegamos a dar 1.500 menús diarios”, explicaba.

Avanzaron ambos voluntarios que siempre han buscado dar “una comida digna” a los refugiados, aunque empezaron poco a poco por falta de medios y dinero. “Las ayudas de la gente han hecho que fuéramos a más, hemos mirado siempre las calorías, proteínas... Vino un voluntario que había terminado la carrera de nutrición, e incluso nos ayudaron tres personas del propio campo que sabían cocinar, con las que aprendimos también sobre la gastronomía de allí: para los sirios son mejores el pan de pita y las especias que tanta cocina vasca -bromearon-. Se hicieron encuestas de satisfacción y el 85% de los encuestados estaba muy contento”.

Estuvieron un año en Chios, “hasta que la política europea empezó a cambiar y el dinero destinado a alimentación y educación, en vez de gestionarlo a través de ONG, lo hicieron mediante el Gobierno griego, y fue cuando nos dijeron que ya no podíamos estar en la isla, nos sacaron de allí. Las ONGs populares somos incómodas porque vemos la realidad y la transmitimos, y nos quitaron del medio”, lamentan.

Acudieron unas 20 personas a trabajar allí, aunque les ayudaron desde otras entidades, y la tarea no fue precisamente fácil: “Muchas horas, mucho trabajo y todos los días de la semana. Sufrimos además algunos sabotajes y eso que ahora la situación es mucho peor que hace dos años. Pero queremos montar dos o tres cocinas más y llegar a dar de comer a unos 5.000 refugiados diarios. Tenemos proyectos”, avanzan.

En la actualidad, además de seguir mandado alimentos y ayuda a varios proyectos de ayuda a los refugiados en Grecia, cuentan con una cocina en Atenas en la que se reparten alrededor de 700 comidas diarias, y mantienen un convenio de colaboración con Proactiva-Open Arms para enviar cocineros a las misiones humanitarias que realizan en el mediterráneo.