Máster

Antxon Villaverde - Lunes, 16 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Grado académico que se consigue al completar un programa de uno o dos años. Así lo define el diccionario de la lengua, y nunca como ahora está sirviendo de humo para desviar asuntos mucho más importantes. Siempre hemos valorado a los buenos estudiantes, a los que sacaban cum laude, y en más de una ocasión hemos comprobado que si les quitabas los libros no eran nada, y sin embargo, malos estudiantes resultaban ser geniales afrontando la vida, véase el caso, por ejemplo, de Einstein, que siendo un estudiante mediocre, los logros que consiguió. Habría por tanto que exigir resultados, y si no son buenos, entonces sí habría que darle puerta y dejarnos de exigir máster.

Simultáneamente con el máster, y con el famoso prófugo, no hacemos más que hablar de esa primavera, que solo está en El Corte Ingles, que no termina de llegar, no pudiendo por menos que recordar al gran tenor irunés Luis Mariano, que en una de sus canciones nos decía: ¡la primavera ha venido y yo sé porqué ha sido! etcétera, y aquí no sabemos el porqué no termina de llegar, a pesar de que ya no invocamos a la Virgen de la Cueva para que las nubes se levanten y los pajaritos canten. Debe preocuparnos más que Trump no le pida cuentas a Siria en la persona de Bashar al-Ásad, ya que, de ser así, dejaríamos de hablar tanto de la primavera, como del famoso prófugo, y sobre todo del tan cacareado máster.

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