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“Os queremos en casa”

Unos 750.000 manifestantes exigen la excarcelación de los presos soberanistas en una marea amarilla transversal que recompone la unidad independentista

Igor Santamaría - Lunes, 16 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Alrededor de 750.000 personas según la organización -315.000 para la Guardia Urbana- reclamaron ayer en Barcelona la puesta en libertad de los presos soberanistas. Fotos: Efe

Alrededor de 750.000 personas según la organización -315.000 para la Guardia Urbana- reclamaron ayer en Barcelona la puesta en libertad de los presos soberanistas. Fotos: Efe

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Alrededor de 750.000 personas según la organización -315.000 para la Guardia Urbana- reclamaron ayer en Barcelona la puesta en libertad de los presos soberanistas. Fotos: EfeRoger Torrent, presidente del Parlament, participó en la marcha.
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pamplona- Una nueva marea amarilla -750.000 personas según los organizadores, 315.000 para la Guardia Urbana- pobló las calles de Barcelona y el imaginario catalán por extensión para reivindicar la puesta en libertad de los líderes independentistas encarcelados en las prisiones de Madrid en una marcha que se caracterizó por su “transversalidad” y convocada por la plataforma Espai Democràcia i Convivència de la mano de entidades sociales, culturales, sindicatos y formaciones políticas. “Os queremos en casa” fue el clamor que se escuchó desde la avenida del Paral-lel de la Ciudad Condal hasta el parque de les Tres Xemeneies, exigiendo el regreso a Catalunya de los Jordis, los exmiembros del Govern y Parlament en prisión provisional y quienes se hallan en el exilio por la causa del procés bajo acusación de rebelión o de malversación de fondos públicos.

De hecho, hoy lunes se cumple ya medio año desde que el presidente de Òmnium Cultural, Jordi Cuixart, y el expresidente de la ANC y número dos de Junts per Catalunya, Jordi Sànchez, se hallan entre rejas, el último de ellos impedido de acudir a la Cámara catalana para el pleno de su investidura como president debido al veto del juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, contra quien el Parlament ha puesto una querella que ha provocado la amenaza del Ejecutivo español a Roger Torrent, líder de esa institución, de poder acabar como sus compañeros secesionistas. 164 días suman encarcelados el exvicepresident Oriol Junqueras y el exconseller de Interior Joaquim Forn;mientras que los exconsellers Jordi Turull, Raül Romeva, Josep Rull y Dolors Bassa llevan unos dos meses en prisión preventiva -entre noviembre y ahora-, y 24 días arrastra la antecesora de Torrent, Carme Forcadell. A ellos se unen los exiliados en Bélgica -Toni Comín, Lluís Puig y Meritxell Serret-;en Suiza, como Anna Gabriel y Marta Rovira;en Escocia, Clara Ponsatí;y en Alemania, el exjefe del Govern, Carles Puigdemont, pendiente de si resulta entregado a España por malversación tras descartarse en su caso el delito de rebelión, una bofetada a la justicia española y al Gobierno del PP.

Una extensa lista que ha propiciado que partidos, entidades y sociedad civil catalana hayan dicho “basta”, prou, como rezaba el lema de la concentración: Por los derechos y las libertades, por la democracia y la cohesión, ¡os queremos en casa!.

La transversalidad de esta cita se reflejó en la cohabitación de ANC y Òmnium Cultural junto a sindicatos como UGT y CCOO., amén de otras entidades como Unió de Pagesos, Associacions Veïnals de Catalunya (CONFAVC), la Federació d’Associacions de Pares i Mares de Catalunya (FAPAC) o la Unió de Federacions Esportives de Catalunya (UFEC). En el escenario político convergieron representantes de JxCat, PDeCAT, ERC, Demòcrates, CUP y los comunes. Y es que en comparación respecto a otras movilizaciones soberanistas se presenciaron menos estelades y más carteles demandando la libertad, coreando los cánticos como Libertad presos políticos, Basta de rehenes, No estáis solos y también el Puigdemont president. Amarillo, color unánime en gorras, camisetas, pañuelos y pancartas, finalizando el recorrido con la música de la Elèctrica Dharma y su tema La gent vol viure en pau (La gente quiere vivir en paz). El cantautor Roger Mas entonó una nueva composición titulada Jordi y el colofón lo puso el hijo de Jordi Sànchez, Oriol, y la pareja de Cuixart, Txell Bonet, que leyeron palabras de sus familiares. El dirigente de Òmnium subrayó “la capacidad del pueblo catalán para unirse en momentos difíciles, de injusticia pero también de esperanza”, al tiempo que el expresidente de la ANC precisó que “un estado autoritario nunca merecerá gobernar un pueblo libre”. “Luz en los ojos y fuerza en el brazo”, destacaron.

por el derecho a decidirEl manifiesto de la organización se basó en la “defensa unitaria de las instituciones catalanas y el derecho de los catalanes a decidir su futuro”, así como su “firme compromiso” con el resultado del 21-D, ese que Junqueras quiere preservar para no “dar un regalo” al 155” y así evitar la repetición de elecciones. “Los problemas políticos deben solucionarse en la esfera política y por la vía del diálogo y la negociación”, recalcaron. Desde Berlín, Puigdemont lanzó dos mensajes en Twitter -en inglés y alemán- ensalzando que “Catalunya pide libertad”. “Somos ciudadanos de Europa que solo queremos vivir en paz, libres y sin miedo”, agrega junto a cuatro imágenes de la “gran y democrática manifestación” de Barcelona.

Torrent, muy respaldado por la ciudadanía, aprovechó para denunciar la “regresión que amenaza los pilares fundamentales de la democracia que está ejerciendo el Estado”. “Cuando somos transversales, cuando somos plurales y nos unimos en la defensa de los derechos y de la democracia, somos imparables”, valoró. Por su parte, la portavoz de JxCat, Elsa Artadi, enfatizó la recomposición de la unidad rupturista: “A todos aquellos que dicen que el movimiento está desmovilizado, que la gente está cansada, les demostramos una vez más que no es así y que el resultado del 21-D se palpa en las calles”. ERC, por boca de su portavoz, Marta Vilalta, censuró que “es una vergüenza que haya personas presas por delitos inventados”. Argumento que blandió el jefe de filas de Catalunya en Comú-Podem, Xavier Domènech, al defender que la “movilización transversal es el camino para recuperar los derechos y libertades”. Desde la CUP, el miembro del secretariado nacional Lluc Salellas, fue más allá al aseverar que la marcha de ayer supuso el “inicio definitivo de la primavera catalana para acabar con el autoritarismo y el régimen del 78 en Catalunya”. “A los soberanistas nos toca plasmar la unidad que hoy se ve en la manifestación”, advirtió.

Los sindicatos enjuiciaron que fue un acto con “ condición de clase”, y es que “la mayoría de la sociedad catalana cree que la prisión preventiva no está justificada”. “Estamos aquí otra vez para intentar reclamar la construcción de espacios de cohesión y convivencia en Catalunya que trabaje contra los elementos de represión e involución democrática de las decisiones que se están tomando política y jurídicamente”, recalcaron.

También se dejaron ver Marta Pascal, Xavier Trias (PDeCAT);Pere Aragonès, Joan Tardà (ERC);Elisenda Alamany (comunes);la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie;y el vicepresidente de Òmnium, Marcel Mauri. “Que España ponga seny y que cese con la represión”, zanjaron.

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