Mujeres que abrieron brecha en Burlada

La asociaciónCampoamor cumple un año de vida aunque sus protagonistas llevan muchos años de lucha. Hoy, demandan una Cas a de la Mujer

Virginia Urieta | Oskar Montero - Lunes, 23 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Aurea Garde, Alicia Barber, Encarna López, Merche Bermúdez, Pilar García, Anabel Urtasun, Mari Jose Azcona, María Jesús Burgui, Emilia Viniegra y Dolores Andión.

Aurea Garde, Alicia Barber, Encarna López, Merche Bermúdez, Pilar García, Anabel Urtasun, Mari Jose Azcona, María Jesús Burgui, Emilia Viniegra y Dolores Andión. (OSKAR MONTERO)

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Aurea Garde, Alicia Barber, Encarna López, Merche Bermúdez, Pilar García, Anabel Urtasun, Mari Jose Azcona, María Jesús Burgui, Emilia Viniegra y Dolores Andión.

burlada- Aseguran que, para muchos, Clara Campoamor es todavía -y por desgracia- “una gran desconocida”, pero ellas están dispuestas a llevar su nombre y su historia más allá de cualquier frontera, no sólo por lo que ésta figura clave en la historia consiguió frente a las urnas, como promotora y precursora del sufragio femenino, sino por todo lo que ha aportado a la lucha de género. El Movimiento Democrático de Mujeres Clara Campoamor de Burlada cumplió su primer aniversario el pasado 8 de marzo, y la veintena de vecinas que le da vida hace balance, tras una manifestación histórica en favor de la igualdad, de lo que late en su pueblo natal, donde pelean por conseguir, día a día, nuevas conquistas.

“Creemos que el feminismo vive un buen momento, las mujeres estamos cada vez más y mejor organizadas, y en más frentes. Todo lo que tiene que ver con el sindicalismo, con el trabajo, con lo social… El feminismo es una rebeldía y es innato a quienes han luchado durante toda su vida”, explican. Eso sí, “hacen falta más solidaridad y más conciencia. En los institutos hoy en día siguen pensando en el príncipe azul, en alguien que les solucione la vida… Es muy triste”, lamentan.

Ellas lucharon en Burlada por la casa de cultura, por la de la juventud, salieron a la calle cuando tuvieron que hacerlo: “Nosotras venimos de las barricadas ¿qué crees? Ha habido avances pero ahora no se parte desde el mismo punto”, explica, orgullosa, Dolores Andión. Y se le vienen a la mente recuerdos de esos que te marcan para toda la vida, de manifestaciones en el Ayuntamiento de Pamplona, de salir a la calle con pancartas, de protestas que dejan huella. “Formamos parte del colectivo Alaiz, de los centros de cultura. De atrevernos a cosas, y eso que éramos vistas como bichos raros y fuimos criticadas también por muchas mujeres, porque rompíamos con muchas cosas. Un curso de igualdad en el año 85, ¿dónde había? -reflexiona, evocando la clandestinidad-. Esto no viene de repente, entonces vivimos y fomentamos muchos avances”.

Cuenta la presidenta, Pilar Orduña, que eran “mujeres de barrio”, y lamenta que Burlada esté “un poco atascada” en este sentido. “Necesitamos más apoyo, han invertido más en hacer pipicanes que en dar subvenciones para todo lo que tenga que ver con la mujer, que es un asunto que ha quedado con un cajón”, denuncian, y demandan “más implicación institucional, una mayor voluntad para colaborar y cambiar las cosas”.

No ayuda el hecho de que en el municipio los vecinos son cada vez más mayores, “está envejeciendo”, y eso dificulta, en gran parte, esa labor de sensibilización. “La gente joven por lo general está más implicada, pero falta ese sentimiento de pueblo, Burlada es muy dispar”, valoran algunas.

Pero transgresoras han sido siempre, y es que no pueden estar paradas. “Cuando empiezas quieres más, abrir más horizontes. Y cuando compartes con asociaciones de otros sitios… Es estupendo ver qué poder tienen. Aquí hace falta eso”. Y en eso están.Hace dos años recogieron “hasta 800 firmas” para demandar que el Consistorio bautizase con el nombre de Clara Campoamor una nueva plaza, “porque hay muy pocas calles con nombres de mujer. Falta respaldo y responsabilidad feminista”.

CASA DE LA MUJEREl principal reto ahora pasa por conseguir una Casa de la Mujer en Burlada, algo que consideran necesario como un espacio en el que, además de reunirse -hasta ahora lo vienen haciendo el primer y último jueves de cada mes en el Centro de Servicios Sociales-, podrían celebrar actos, talleres, cine-fórums o actividades relacionadas con el género y la igualdad, siempre con el feminismo como telón de fondo. “Cuando se celebran cada vez acude más gente”, señalan.

Contemplan una de las plantas del Palacete como el lugar ideal tanto para desarrollar su labor como para que las propias vecinas y vecinos puedan fomentar y evolucionar ese sentimiento feminista. “Se armonizaría todo el tema de asociaciones, estudios, bibliotecas, charlas… Lo mismo que existe la casa de la juventud o la de los jubilados”, demandan. Ofrecerán el 16 de mayo a las 19.00 horas una charla en el propio Palacete para informar a los vecinos en este sentido.

Han celebrado diferentes iniciativas como charlas sobre la violencia de género o coloquios, uno de ellos sobre el tema de la trata y la explotación, y otro relacionado con los vientres de alquiler. Y continúan con actividades que sirvan para sensibilizar a los vecinos y a todo el que quiera acercarse. “Falta formar a la gente para concienciar y tomar posicionamiento”, explican, animando a las vecinas a que se una a un colectivo que, a pesar de su corta andadura, tiene largo recorrido.