Mesa de Redacción

Una Navarra real, acogedora y positiva

Por Joseba Santamaria - Miércoles, 25 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

La intervención de la presidenta Barkos en el Foro Europa en Madrid sirvió al menos para trasladar una imagen real y normal de la Navarra actual. “En Navarra vivimos el periodo político más estable desde el inicio de la crisis, lo que nos está permitiendo construir una Navarra más próspera, solidaria, plural y competitiva”, una frase que puede servir de resumen de su intervención. Lo importante de su discurso es que permitió echar por tierra en Madrid las manipulaciones y mentiras que esparcen sobre Navarra los líderes de las derechas cada vez que recalan por allí. La última vez, Ana Beltrán el pasado viernes, cuando presentó con más bien nulo eco mediático un esperpéntico vídeo con una imagen dañina de la sociedad navarra, y Javier Esparza, también con escasa repercusión, el fin de semana, en una pomposa entrevista en uno de los medios más conservadores de Madrid, donde volvió a expandir sus falsas obsesiones alrededor del euskera, ETA y demás tópicos de su viejo discurso. Desde que Barcina cometiera aquella indigna torpeza de comparar el triunfo del cambio político en Navarra con la Alemania previa a la llegada de los nazis al poder, los viajes a Madrid de Esparza y Beltrán a contar mentiras sobre Navarra se han convertido en una penosa costumbre. Navarra forma parte de las regiones más avanzadas de la UE y está muy por encima de la media del Estado español en los principales indicadores económicos y sociales. Es importante que se sepa allí. No hay hechos que avalen esa descripción destructiva y caótica de Navarra que propagan en perjuicio de la propia sociedad navarra UPN y PP por intereses partidistas. Navarra tiene la tasa de paro más baja del Estado, es una de las comunidades que lidera la creación de empresas y empleo, ha apostado por un cambio de las prioridades presupuestarias aumentando en un 30% la inversión pública destinada a atender las necesidades sociales de los navarros y navarras y ha avanzado en las políticas de convivencia. Y esa realidad no hay estruendo político que la pueda modificar. Madrid escuchó ayer una visión de Navarra más amable y acogedora de sus ciudadanos e instituciones públicas y privadas que la ruinosa y conflictiva imagen que trasladaron Esparza y Beltrán hace unas semanas.