sin objetivos

Un derbi en horas bajas

la real y el athletic peor clasificados antes de un clásico desde el ascenso txuri-urdin solo se jugarán el orgullo y el quedar por encima del otro en mitad de la tabla

Mikel Recalde Ruben Plaza - Jueves, 26 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:03h

Iñigo Martínez, el día de su presentación en San Mamés.

Iñigo Martínez, el día de su presentación en San Mamés. (Pablo Viñas)

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Iñigo Martínez, el día de su presentación en San Mamés.Mikel Oyarzabal disputa un balón con Mikel Balenziaga en el derbi de la primera vuelta, disputado en San Mamés.Iñigo y Aduriz.

donostia-La Real y el Athletic disputarán un derbi en horas bajas. Desde que el equipo txuri-urdin regresara a Primera División en 2010, se trata del clásico vasco en el que menos hay en juego y en el que peor clasificados se encuentran en la tabla. Los blanquiazules figuran en el puesto decimoprimero, mientras que los bilbainos, tras la derrota en casa ante el Levante, se han estancado en la decimocuarta con tres puntos menos. Los locales son actualmente el mejor equipo vasco de la Liga, empatado a 43 puntos con el Eibar, con el Alavés a dos y el Athletic como último. No deja de ser curioso que, a falta de cinco jornadas para el final del campeonato, los cuatro clubes euskaldunes se encuentren seguidos en la clasificación de la Liga.

Pero lo más triste de todo es que, en realidad, ninguno de ellos tienen opciones reales de alcanzar el objetivo de entrar en Europa. Lo que para Eibar y Alavés nunca fue una meta señalada a comienzos de temporada, para Real y Athletic supone un duro mazazo por las expectativas que habían generado el pasado verano. Por supuesto, con el consiguiente perjuicio para sus socios, puesto que, aparte de no poder disfrutar de encuentros ante rivales del Viejo Continente, les aguarda una próxima campaña marcada por sus enfados debido a los horarios. Los dos clubes vascos con más solera tienen todas las papeletas de ser el Betis de esta temporada, es decir, de jugar muchos encuentros los viernes o los lunes, fuera del fin de semana, con el evidente perjuicio para sus respectivas parroquias.

Por lo tanto, será el derbi más deprimente desde el del infausto recuerdo de 2007, cuando la victoria rojiblanca por 0-2 dejó herida de muerte a una Real que, polémicas y sospechas al margen, terminó cayendo a Segunda por primera vez en 40 años. Ese día, los entrenados por Lotina eran penúltimos y los vecinos, que se salvaron por los pelos, decimosextos. Aquel partido, en el que un usurbildarra, Andoni Iraola, anotó un doblete, también pasó a la historia por ser en el que Xabi Prieto falló su única pena máxima desde que subió al primer equipo. Su lanzamiento, a media altura y cruzado, posición a la que menos ha recurrido en sus penaltis, lo adivinó y desvió Dani Aranzubía. Fue, sin duda, uno de los recuerdos más duros de un año para olvidar.

Ninguno de los dos salvará la temporada por ganar al eterno rival, por mucho que en Bilbao se aferren a insinuar con su habitual sorna que la Real sí. Lo que sí debe sentir el equipo txuri-urdin es que, después de lo sucedido en enero con el clausulazo de Iñigo, está más obligado que de costumbre a dar una alegría a su afición, tal y como se encargó de recordar Jokin Aperribay el martes.

NecesitadosLlama la atención que, en este curso, pese a sus suspensos en rendimiento y al lógico enfado de sus hinchadas, los protagonistas del derbi el sábado tienen un clavo para agarrarse. Los donostiarras porque, salvo el domingo sangriento ante el Getafe, en el que el 1-2 se llevó por delante a Eusebio y a Loren, sus últimos resultados en casa le están convirtiendo en un local bastante fiable. Han ganado cinco de sus seis últimos encuentros, a Deportivo, Levante, Alavés, Girona y Atlético, con un balance de 19 goles a favor y tres en contra, de los cuales dos los anotaron los getafenses y el otro, el alavesista Pedraza. Esta irregular Real se ha convertido en la más goleadora de la historia de Anoeta.

Mientras tanto, el Athletic, que lleva una mala racha histórica en casa, encuentra argumentos para agarrarse a la esperanza por sus dos últimos encuentros a domicilio. En Vila-real firmó su mejor actuación de la campaña al imponerse por 1-3;y en el Santiago Bernabéu, donde un tardío taconazo de Cristiano Ronaldo le privó a última hora del triunfo, por lo que se conformó con un buen 1-1.

Por último, en lo que respecta a los registros en el derbi en Donostia, la verdad es que los últimos marcadores reflejan bastante igualdad. En Anoeta aún escuece que, con la magnífica temporada que estaba firmando la Real el curso pasado, los bilbainos vencieron 0-2. Era la segunda victoria visitante desde el ascenso, después del 1-2 en el primer triunfo del Athletic de Bielsa en 2012. El resto han sido tres victorias txuri-urdin y dos empates. Eso sí, los blanquiazules no ganan un derbi en casa desde el 5 de enero de 2014. Ya toca.