un incremento de apenas el 1,18 %

El crédito vuelve a crecer en Navarra una década más tarde

Los préstamos al consumo son los que más crecen mientras comienza a relajarse la concesión del hipotecario
El endeudamiento bancario se ha reducido un 38% desde los máximos del año 2008

Juan Ángel Monreal / Itxaso Mitxitorena - Jueves, 26 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

hipotecas - credito - navarra

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pamplona- Por primera vez en una década, el crédito total concedido por la banca en Navarra vuelve a crecer. Según los datos del Banco de España, el saldo vivo de los préstamos ascendía en diciembre de 2017 a 16.520,51 millones de euros, lo que supone un incremento de apenas el 1,18% respecto al año anterior. Un aumento que, más allá de la cantidad, resulta relevante si se analiza la serie histórica: es el primero que se registra desde el año 2008.

Ocho años consecutivos de descensos ilustran la dureza de una crisis que ha obligado a familias y a empresas a devolver dinero como nunca antes en la historia. Un proceso que, unido a los impagados, redujo el volumen total del crédito concedido en Navarra a estos sectores en más de 9.200 millones de euros. Una caída cercana al 38%, superior a la media española, que ronda el 30% y que era calificada hace unos días por José Antonio Álvarez, consejero delegado del Banco de Santander, como “la más intensa de la zona euro”. De 1,8 a 1,3 billones de euros, el descenso ronda los 500.000 millones de euros.

El desapalancamiento del sector privado navarro ha sido, por tanto, más intenso que en el conjunto de España, pero también parece haber tocado a su fin un año antes. El incremento del crédito vivido en Navarra contrasta con el descenso total registrado en el conjunto de las comunidades, que podría revertirse ya en 2018. “Este año ya podría subir en torno al 2% ó 3%”, explicó Álvarez el martes en la presentación de resultados del primer trimestre del año del Banco Santander.

El saneamiento ha sido intenso. Pero, por fin, parece haber concluido. Y la concesión de nuevo crédito, sin haberse ni mucho menos disparado, va adquiriendo una cierta velocidad que, junto a la devolución de los préstamos basta para que los números totales comiencen a crecer. A ello han contribuido casi todos los sectores y todos los tipos de crédito. Ni las entidades ni el Banco de España ofrecen datos desagregados por comunidades autónomas acerca del nuevo crédito, pero sí es posible analizar la foto nacional. Así, casi tres cuartas partes del total fueron créditos a empresas. Y del resto, son los préstamos al consumo los que más crecen: casi un 20% en el último año. De hecho, el volumen prestado (42.412 millones de euros) superó al crédito para vivienda, algo impensable hace solo unos años.

Pero también la concesión de préstamos para la adquisición de una vivienda comienza a repuntar. Así, según los datos que publica el Instituto de Estadística de Navarra (Nastat) en 2017 los préstamos hipotecarios sumaron 755,9 millones de euros un 8% menos que el año anterior. Pero, de ellos, 425,9 millones se corresponden con viviendas, la cifra más elevada desde el año 2012. Una señal más de que el mercado inmobilario revive, tal y como muestran los datos de compra-venta. En 2017 se adquirieron en Navarra 6.044 viviendas, un 22% más que el año anterior. El ritmo de construcción de nueva vivienda, el que dio origen a los grandes impagos de suelo por parte de las promotoras y constructoras, no tiene sin embargo nada que ver con el de antes de la crisis.

Tres cuartas partes de las operaciones se corresponden con vivienda antigua y del mismo modo, alrededor del 25% de las adquisiciones fueron realizadas al contado, lo que confirma que una parte del ahorro se está desviando precisamente a la vivienda como inversión: los tipos a cero y la creciente demanda del alquiler han terminado por animar un mercado que en algunas localizaciones da ya síntomas de burbuja.

De hecho, hace ya meses que las principales entidades financieras compiten de nuevo por captar clientes y el propio Banco de España alertaba hace unos días de que en el primer trimestre se han vuelto a relajar los criterios de aprobación. Algún tabú, por ejemplo, se ha roto. Y BBVA ya concede hipotecas por el 100% del valor del piso, en un movimiento que parece querer meter presión a los competidores. De momento nadie le ha seguido y la práctica habitual sigue siendo prestar por el 80% del precio del piso. Con plazos de hasta 30 años, la mayor parte de los diferenciales se encuentran entre el euríbor más 0,88% del BBVA y el euríbor más 1% de Ibercaja. “No vamos a dar hipotecas para ganar volumen descuidando la rentabilidad”, respondían esta misma semana desde el Santander a la iniciativa del BBVA.

De hecho, en Navarra, las entidades de gran tamaño recuperaron en 2017 cuota de mercado en el crédito hipotecario a costa de la banca cooperativa, que tiene en Caja Rural a su principal exponente, por delante de Laboral Kutxa. Así, las cooperativas prestaron el 35,18%, claramente por debajo de la media de los últimos años, si bien es la cantidad más elevada de entre todas las comunidades. En ningún otro lugar tienen tanto peso en el negocio bancario este tipo de entidades, cuyos accionistas son cooperativistas.

saludable equilibrioEl ligero incremento en los créditos reflejado en 2017 devuelve a esta serie al que ha sido su comportamiento habitual durante las tres últimas décadas. Crecimientos continuos, algo más rápidos tras en la entrada en el euro, pero desbocados entre 2005 y 2008. Todo ello rompió el saludable equilibrio entre depósitos y créditos para las entidades financieras, algo que vuelve a suceder hoy en día, donde los primeros vuelven a cubrir la totalidad del dinero prestado.

En la evolución del dinero ubicado en depósitos y cuentas corrientes conviene además tener en cuenta el efecto que los tipos a cero han tenido entre los ahorradores. Estos han ido desviando cada vez mayores cantidades a productos que se encuentran fuera de balance, como fondos de inversión, por lo que en los últimos se observa el estancamiento en la forma de ahorro tradicional. Una tendencia, la de los plazos a tipo cero, cuyo fin apenas se vislumbra para 2019 o 2020.

apunte

2,5

se multiplicó el crédito

Entre 2002 y 2008, el sexenio de la burbuja inmobiliaria, el volumen de créditos se multiplicó por 2,5 veces. Este aumento, sin parangón en la historia, contrasta con el crecimiento del ahorro, muy inferior. Para cubrir la diferencia, la banca recurrió a la financiación exterior mucho más de lo conveniente.