Editorial DE DIARIO DE NOTICIAS

Atención sanitaria y autogobierno

El apoyo de UPN al PP en el Senado contra una moción que reclamaba respeto a la legislación foral ante los ataques centralizadores y defendía el derecho a la sanidad para todas las personas delata una vez más su seguidismo político

Jueves, 26 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

el voto de UPN junto al PP en el Senado contra una moción consensuada por la oposición -Unidos Podemos, PSOE, Compromís, ERC, PNV, PDeCAT y Bildu-, en la que la senadora navarra Idoia Villanueva defendía rectificar los criterios de exclusión de la asistencia sanitaria pública a personas extranjeras en situación administrativa irregular y defendía respetar la legislación foral evidencia, por un lado, su dejadez en la defensa del autogobierno foral y su sumisión a las directrices e intereses políticos del PP en Madrid. Y, por otro, la realidad de un discurso en el que los intereses de las personas, en este caso de los sectores y grupos más vulnerables de la sociedad, ocupan, más allá de las declaraciones mediáticas, un segundo lugar frente a los intereses económicos. En este caso, la moción denunciaba la anulación del Tribunal Constitucional -en los últimos años el Gobierno central ha interpuesto 17 recursos a las leyes forales-, con argumentaciones competenciales en defensa del sistema centralizador de una normativa foral que sólo buscaba que todos los ciudadanos que viven en Navarra tuvieran derecho a una atención sanitaria, la Ley Foral de 2013. Navarra ya fue pionera en los años 90 en reconocer la atención sanitaria a todos los residentes en su territorio como seres humanos al margen de su situación legal o administrativa y es cierto que el Gobierno de Barkos había ido construyendo un entramado legal que garantizase el derecho a la atención sanitaria universal, pero que UPN haya cedido su voto al PP en el Senado -cuando además era numéricamente innecesario e inútil-, situándose contra un derecho democrático básico del Estado de Bienestar y contra la defensa de las capacidades competenciales en materia sanitaria de Navarra demuestra una vez que en su dependencia del PP, los intereses de los navarros y navarras no son la prioridad. Afortunadamente, a la postre lo importante es que esas personas no se verán privadas en Navarra de una atención sanitaria por razones legales o económicas, porque el departamento de Salud en particular y el Gobierno en general, junto a la mayoría del Parlamento -los partidos del cambio y el PSN-, han sido muy claros en su compromiso ético y político con el derecho universal de la salud. Por ello, sorprende aún más que UPN apoye al PP en su empeño en impugnar medidas pensadas para beneficio de la ciudadanía y arremeter de paso contra el autogobierno.

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