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Dos psicólogas aseguran que la novia del teniente sufre estrés postraumático

Consideran que su situación se debe a los hechos vividos en el bar Koxka y no al rechazo social posterior

Jueves, 26 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Imagen de la octava sesión del juicio celebrada ayer.

Imagen de la octava sesión del juicio celebrada ayer. (A.M.)

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Imagen de la octava sesión del juicio celebrada ayer.

MADRID- Dos peritos psicólogas de la acusación ejercida por la novia del teniente afirmaron, ayer en el juicio que la joven sufre estrés postraumático a raíz del altercado en el bar Kokxa y que de no haberse marchado de Alsasua por el aislamiento social del que fue víctima se habrían producido “consecuencias dramáticas”, ya que tenía síntomas suicidas. No obstante, señalaron que la joven no alberga ideas de “venganza” o sentimientos de “tristeza” o “pérdida”, ni percibe “rabia en los demás” e incluso manifiesta cierta “empatía hacia las personas que la agredieron”.

Según explicaron las psicólogas, a raíz de los hechos la joven, que tiene ahora 21 años, sufrió llantos, náuseas, vómitos, crisis de angustia, insomnio y miedo, especialmente cuando ocurren acontecimientos que están relacionados con la agresión, como el juicio que se celebra estos días. “En el juicio me van a comer”, les dijo a las peritos en una de sus entrevistas.

Para las especialistas, antes del 15 de octubre la joven no presentaba síntomas de estrés y llevaba bien el rechazo social de estar saliendo con el teniente, una circunstancia que había asumido que ocurriría pero que estaba dispuesta a afrontar en vista de que se había enamorado del agente.

IMPOTENCIA Y DECEPCIÓNSin embargo, como consecuencia de lo vivido, tuvo “dificultad para hacer actividades que antes hacía e imposibilidad de disfrutar de la vida”, ya que sentía “impotencia, indefensión, traición y decepción”. De este modo, resaltaron que en ocasiones ha visto que “no puede controlar la situación” y por ello ha presentado “cierta tendencia autolítica (tendencia a pensamientos o ideas a cometer suicidio) que ha ido mejorando u oscilando según la mayor o menor presencia de los estresores”.

La víctima, que lleva en tratamiento psicológico desde enero de 2017 y aún hoy continúa, sintió “rechazo social” cuando decidió empezar a salir con el teniente, pero fue su “propia elección” continuar a pesar de las “miradas”, los “cotilleos” y la “presión” de personas de Alsasua que “querían disuadirle”.

Eso no le produjo ningún síntoma porque, según las psiquiatras, ella “no pensaba que iba a ocurrir” lo que después pasó en el bar Koxka. “Y aunque podía haber un conflicto, no le importaba el aislamiento, hizo una elección y la siguió”, explicaron las peritos, que apuntaron que la víctima tiene una “fuerte resiliencia”. Sin embargo, les aseguró que la agresión “no podrá olvidarla jamás”, sobre todo por el hecho de que los culpables fueran personas “cercanas a ella”, vecinos de la localidad a los que conocía de toda la vida. Es por ello, según destacaron, que la joven no tiene ideas de “venganza” o sentimientos de “tristeza” o “pérdida”, ni percibe “rabia en los demás”. Incluso manifiesta “empatía hacia las personas que la agredieron”.

Para estas peritos, “María José habla del rechazo social porque no puede hablar de la agresión, es un mecanismo de control interno”, ya que la joven no es capaz de hacer frente a lo ocurrido. Sus afirmaciones contrastan con las de dos psiquiatras que declararon el martes por parte de las defensas de los acusados y que dijeron ante el tribunal que sus secuelas psicológicas no responden a la agresión, sino solo al aislamiento social al que se vio sometida luego. - A.M./J.M.