Música

Los mejores

Por Teobaldos - Viernes, 27 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

concierto del ganador del xiii de música cámara fernando remacha

Intérpretes: Grupo de Txistus, formado por Larrauri, Lomas, Martínez, López;con obras de R. de Santiago, González Bastida y Gorosarri;Cuarteto de Cuerda con Gil, Urdiales, Yera, Maján;con el Cuarteto nº 8de Schostakovich;Cuarteto con piano formado por Elorza, Ercilla, Eder, Lasaosa, Martínez;con el Lentoy Fuga del Quinteto con piano op. 57de Schostakovich, y el Quinteto op.100de Rötgen. Lugar: Conservatorio Superior de Música de Navarra, Auditorio Remacha. Fecha: 24 de abril de 2018. Público: No llegó al centenar (gratis).

Incuestionable y otorgado por unanimidad, el primer premio del Concurso de Música de cámara Fernando Remacha nos descubrió un cuarteto de cuerda digno de subir a cualquier escenario;de entrar en los circuitos profesionales. Gil, Urdiales, Yera y Maján, hicieron una versión del cuarteto número ocho de Shstakovich absolutamente rotunda, entendiendo muy bien su carácter dramático -dedicado, oficialmente, a las víctimas del fascismo, pero, más bien, a las de la revolución-;y conectando, sin vacilaciones, con la intención del compositor;con sus zonas oscuras, como ese comienzo en el abismo, que, sin embargo, los intérpretes resuelven con una claridad meridiana, tanto individualmente al resolver el canon, como en la atmósfera lograda por el conjunto;o los golpes -sforzandos- a modo de heridas cortantes, con una sonoridad orquestal;o el magnífico lirismo doliente del dúo de los dos violines, con la viola y el chelo, quietos, manteniendo la tensión de fondo. Por otra parte, el tempo siempre muy bien ajustado: bien a la marcha fúnebre, como al fraseo, lento y tenido, de un aria. El violonchelo en su bellísimo sonido agudo, que va cediendo el testigo hasta el violín primero, pasando por viola y segundo;la utilización de la sordina;el desgarrador matiz fuerte;la atmósfera expresionista;el totalizador carácter sinfónico de la obra;la compenetración, la impecable unidad de la partitura, etc. nos dieron una versión sin fisuras. Un gran primer premio. Sólo resta volverlos a escuchar.

El segundo premio fue para el grupo de txistus formado por Larrauri, Lomas, Martínez y López. Una decisión que premia la gran dificultad de las partituras expuestas, y el esfuerzo de empaste -llamémoslo así- de una formación en la que es muy difícil equilibrar en extravertido sonido de los agudos. Temas complejos de interpretar, como la Fantasía homenaje, de R. de Santiago;o de endiablada técnica como Txankorrinkoa, de G. Bastida, y el Hiru Ataletako Alborada, de Gorosarri, fueron muy bien resueltos, y nos siguen revelando los avances técnicos del instrumento, capaz ya del juego camerístico, y de competir con otras formaciones. Yo eché en falta otro silbote (por lo menos), para tratar de compensar la preponderancia de algunos agudos, aquí, además, amplificados por la reverberante acústica;pero las bases del concurso solo admiten un instrumento por cuerda. Sin duda muy bien premiado el riesgo, y la valentía de estos txistularis.

El tercer grupo, el cuarteto de cuerda con piano formado por Elorza, Ercilla, Eder, Lasaosa y Martínez, supieron crear atmósfera en Shostakovich, (opus 57) y redondearon una buena versión del optimista quinteto opus 100 de Röntgen. La fuga lenta, con las sucesivas incorporaciones, demostró su nivel y respeto camerístico;el piano totalmente incardinado en el grupo. Personalmente, aún a riesgo de parecer un bienqueda, hubiera dado el segundo premio ex aequo. Pero, claro, el jurado tiene toda la información de las eliminatorias: reverencialmente nos plegamos a su veredicto.