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Sentencia por la violación grupal de sanfermines Sentencia por la violación grupal de sanfermines

El magistrado discrepante pide la absolución porque la denunciante “no expresó su disconformidad”

Acusa a los otros dos jueces de reconstruir la acusación con un criterio unidireccional y sesgado

Viernes, 27 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Un cámara de televisión, grabando la lectura pública del fallo por Francisco Javier Cobo, presidente del tribunal.

Un cámara de televisión, grabando la lectura pública del fallo por Francisco Javier Cobo, presidente del tribunal. (Foto: Javier Bergasa/Unai Beroiz)

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Un cámara de televisión, grabando la lectura pública del fallo por Francisco Javier Cobo, presidente del tribunal.

pamplona- En su voto particular en demanda de la absolución de los procesados, el magistrado Ricardo González, considera que los cinco jóvenes sevillanos creyeron “en todo momento” que la denunciante estaba “conforme” con las práctica sexuales. A su juicio, no ha quedado acreditado que la joven se encontrase en una situación de shock o bloqueo que le hubiese impedido comunicar a los cinco acusados, si así lo hubiere querido, que su deseo no era el de mantener” las referidas prácticas. El juez afirma que los hechos ocurrieron “sin que la denunciante les expresase ni de palabra ni con gestos, ni de ninguna otra manera, su disconformidad”.

González aún va más allá y no atisba en la mujer “signo alguno de pudor”. “En las imágenes no percibo en su expresión, ni en sus movimientos, atisbo alguno de oposición, rechazo, disgusto, asco, repugnancia, negativa, incomodidad, sufrimiento, dolor, miedo, descontento, desconcierto o cualquier otro sentimiento similar”, expone. Por el contrario, “sus gestos, expresiones y los sonidos que emite son de excitación sexual”, llega a aseverar para negar “la ausencia y embotamiento de sus facultades superiores que se afirma por la mayoría de la Sala”.

desinhibición totalEn síntesis, el discrepante observa “una cruda y desinhibida relación sexual, mantenida entre cinco varones y una mujer, en un entorno sórdido, cutre e inhóspito sin signo alguno de violencia, fuerza, o brusquedad ejercida por parte de los varones sobre la mujer”. “No puedo interpretar en sus gestos, ni en sus palabras (en lo que me han resultado audibles) intención de burla, desprecio, humillación, mofa o jactancia de ninguna clase. Sí de una desinhibición total y explícitos actos sexuales en un ambiente de jolgorio y regocijo en todos ellos, y, ciertamente, menor actividad y expresividad en la denunciante”, apostilla.

En relación a los a la postre condenados, el magistrado señala que ya antes de que la Policía Municipal les comunicara su detención “manifestaron que habían mantenido relaciones sexuales consentidas y que las habían grabado en vídeo”. “Trasladados a dependencias policiales, reiteraron que las relaciones habían sido consentidas y manifestaron espontáneamente que las habían grabado con sus teléfonos móviles”, añade el togado, que por consiguiente solicita la absolución de La Manada “con toda clase de pronunciamientos favorables”.

victoria de las defensasEl juez entiende que en el debate sobre si hubo o no consentimiento de la denunciante “las defensas han vencido sobre las acusaciones, pues la Sala, por unanimidad, no ha apreciado que los acusados hubiesen recurrido a la utilización de la violencia ni de la intimidación para forzar su voluntad”.

Para alcanzar esta conclusión probatoria, según el voto particular, además de las declaraciones prestadas por los acusados, “la prueba esencial que descarta el empleo de tales medios comisivos, definitorios de una agresión sexual, no ha sido otra que la principal prueba de cargo presentada por las acusaciones y que no es otra que la declaración prestada en el acto del juicio oral por quien se presenta como víctima de los hechos objeto de acusación”.

Según el magistrado, “la carga violenta e intimidatoria que sustentan las acusaciones, tomando como referencia fundamental, aunque no única, lo declarado por la denunciante en las dependencias de la Policía Municipal el mismo día en que ocurrieron los hechos y al día siguiente ante el Juzgado de Instrucción, en el plenario se ha debilitado hasta desaparecer por completo, hasta acabar totalmente diluida y transformada en otra figura penal distinta, en otra cosa distinta a la que ha sido objeto de acusación;reconstruida por la mayoría de la Sala al condenar a los cinco acusados, absueltos por el delito de agresión sexual, por un delito de abuso sexual con prevalimiento”.

En este sentido, el magistrado valora que la mayoría de la Sala ha tratado las pruebas de cargo, especialmente la testifical de la denunciante, “de una forma tan obsequiosa y complaciente que no puedo compartir, pues elude la constatación de todas las contradicciones en que ha incurrido, minimizándolas, para salvar la credibilidad que le ha otorgado, con el fácil recurso de llamarlas puntualizaciones o matizaciones”.

Al mismo tiempo, entiende que la mayoría de la sala “silencia aspectos relevantes, cuya consideración ha omitido por completo, al tiempo en que todas las dudas que suscita la prueba practicada las ha resuelto, invariablemente, contra reo”. “El tratamiento dado por la mayoría de la Sala al conjunto de dicha prueba resulta sumamente unidireccional y sesgado”, concluye. - Agencias