la carta del día

Desde la más absoluta indignación

Por PilarMayo Falque - Sábado, 28 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Desde la más absoluta indignación, y aún sobrecogida por la respuesta de las mujeres y de muchos hombres con ellas, veo con admiración esa presencia ruidosa y rabiosa de tantas chicas y chicos jóvenes. Quiero pensar que algo está cambiando y la denuncia feminista sale a la calle reforzada con más voces y más gentes diversas. Quiero pensar esto para ganarle a la impotencia que también me acompaña.

Injusta, descabellada y terrible sentencia, pero más terribles las razones que la sostienen. No caigamos en la tentación de decir que no entendemos porque debemos entender, es necesario.

No es nuevo esto, el sistema patriarcal sostiene todo el argumentario de esta sentencia, incluso permite la impunidad de la opinión sobre la excitación de la chica durante la violación múltiple. ¿Qué entiende, quien esto dice, por placer, deseo y excitación sexual? ¿Qué entiende por consentimiento? ¿A qué llamará violencia entonces? ¿Qué concepto tiene de las mujeres, de su deseo, de su disfrute, de su libertad?

Y digo más. ¿Qué sistema permite opinar en público en estos términos? ¿Se imaginan ustedes al jefe de la guardia costera de Tarifa dando su opinión sobre si los inmigrantes rescatados estaban de paseo, o que le parecía que estaban bañándose? ¿O aprendiendo a nadar? ¿Alguien se lo permitiría?

Y si no es violencia e intimidación todo lo que relatan los hechos probados de esta sentencia, ¿qué es? Pues, una vez más, el patriarcado impune interpretándolos y despreciando lo que las mujeres sentimos cuando afrontamos las muchas violencias de cada día y de muchísimas noches.

Seguiremos en la lucha y en la denuncia, ahora y cuando haga falta. Y tenemos muchos frentes abiertos.

Uno de ellos la educación. Eduquemos en igualdad, enseñemos a identificar las desigualdades y las violencias, eduquemos en otros modelos de ser hombres igualitarios y mujeres empoderadas y libres, eduquemos para una sexualidad respetuosa que ayuda a crecer. Hagamos frente al patriarcado desde el principio de la educación y de la vida.

Solo así podremos darle la vuelta a este sistema enfermo. Los jueces, juezas o fiscales de mañana están ahora en la escuela. Los hombres y las mujeres que serán ciudadanía están ahora en la escuela. No lo olvidemos.

La autora es jefa de la Sección de Igualdad y Convivencia del Departamento de Educación del Gobierno de Navarra