El interino de sí mismo

Por Tomás de la Ossa - Lunes, 30 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

La junta directiva de Osasuna nombró el sábado a Diego Martínez entrenador interino para sustituirse a sí mismo hasta el final de la Liga, y certificó así el fracaso de esta temporada. Ni ascenso, ni equipo de futuro, ni trabajo de cantera -el destrozo que se ha hecho en Tajonar en un tiempo récord es inenarrable- ni, por supuesto, conexión alguna con los aficionados, que llevan varios meses instalados entre el asombro y la indignación con el simulacro de fútbol que ofrece un equipo al que no reconocen. Y todo esto, en el único año en el que el club, con la prima de recién descendido, ha tenido uno de los dos o tres mayores presupuestos de la Liga. O se vuelve a las raíces y se planifica desde ya con criterio -comenzando por un técnico que sepa qué es Osasuna y siguiendo por un director de juego, que no lo ha habido ni bueno ni malo en todo el año- o el día menos pensado estamos desesperados haciendo las quinielas de la salvación.