Carta al terror

Daniel Ezpeleta - Lunes, 30 de Abril de 2018 - Actualizado a las 06:02h

No vamos a discutir si Franco fue terrorista o no;no vamos a discutir si se debe pedir perdón por haber enviado a su segundo de a bordo, Carrero Blanco, al balcón de los jesuitas. Últimamente, los payasos son terroristas, los poetas del rap son terroristas, los youtubers son terroristas y hasta llevar una camiseta amarilla al fútbol puede ser terrorismo. ¿Tendrán que pedir también perdón? ¿Cuánto rato de rodillas tendrán que estar hasta que se les dé la cédula de perdonados?

El perdón es otra cosa. El perdón no es la humillación. Lo que sí sabemos seguro es que ni al juez Llarena por sus imputaciones y encarcelaciones a los políticos elegidos por el pueblo;otro tanto la jueza de los jóvenes de Altsasu;ni al ministro del Interior ni los Rato ni la cuadrilla del Partido Popular que se han dedicado a la rapiña no les pasará nada. No. Sí. Es una buena noticia la disolución. Sí y sí estamos contentos de que ocurra, por el bien de todos, de ellos y de los presos. No sé por qué razón una noticia como esa la tratan de silenciar y perseguir o retorcer los del gobierno de turno, la oposición y algunos otros. La paz es el bien supremo. Sí a la paz y no al miedo, que es lo que pretende inyectar en los ciudadanos el ministro del Interior, que también debe ser juez de profesión. Para una noticia decente que hay últimamente la tienen que ensuciar. La paz es una quimera como otra cosa cualquiera. Viva la paz. Y a callar. Un juez cualquiera de estos te mete en la cárcel en menos que canta un gallo.