Caparrós ejerce ya como ‘salvador’ del Sevilla

PRIMERA | El extécnico de Osasuna llega con una de las peores rachas de derrotas de la historia

Martes, 1 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Sevilla- El nuevo técnico del Sevilla, Joaquín Caparrós, exentrenador de Osasuna, centró ayer su segundo entrenamiento en recuperar mentalmente a sus jugadores a través de una sesión intensiva con diferentes ejercicios para fomentar el buen ambiente de la plantilla, que ya contó con la presencia del francés Steven N’Zonzi.

El Sevilla, tras el relevo en el banquillo por la destitución el sábado del italiano Vincenzo Montella, continuó con un entrenamiento en su Ciudad Deportiva, abierto sólo el primer cuarto de hora a la prensa, la preparación del partido de este viernes frente a la Real Sociedad (21.00 horas), en el que se juega recuperar los puestos de Liga Europa.

En esta sesión, volvió a participar el mediocentro Nzonzi, que no se ejercitó el domingo al tener permiso del club para desplazarse a Londres por motivos personales, según informó el Sevilla.

Además, los atacantes del Sevilla Atlético Alejandro Pozo y José Antonio Lara fueron requeridos por Joaquín Caparrós, técnico del primer equipo, para preparar el partido del próximo viernes ante la Real Sociedad en el Ramón Sánchez Pizjuán.

Caparrós, informó el Sevilla en su web, “es sinónimo de cantera “y, “prueba de ello”, es su decisión de contar con estos dos jugadores tras haber asistido, casualmente justo minutos después anunciarse su vuelta al banquillo sevillista, al partido entre Sevilla Atlético y Alcorcón en el que se certificó el descenso del filial a Segunda B.

Con el regreso del preparador de Utrera al banquillo sevillista, el club pretende que el equipo cambie su mala dinámica de resultados, recupere las buenas sensaciones y sirva como revulsivo en este tramo final de Liga, ya que no gana desde el 13 de marzo y necesita victorias para acabar la temporada en puestos europeos, pese a la terrible racha de derrotas que encadena desde antes de salir del Granada y que aumentó con su nefasto paso por Pamplona. - Efe/D.N.