Mesa de Redacción

Estaría bien haberme equivocado

Por Joseba Santamaria - Martes, 1 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

leo el reportaje con un amplio grupo de jóvenes navarros que opinan sobre el 1º de Mayo que se celebra hoy y valora sus aspiraciones profesionales y opciones de empleo y veo un distanciamiento generacional progresivo entre esta antes emblemática fecha y la realidad personal de cada uno de ellos. Defienden la figura y el papel de los sindicatos, aunque lo hacen de una forma crítica con su actuación y confirman que las marchas reivindicativas que hoy recorrerán las calles de Iruña y de otras localidades no están en su calendario de prioridades. Quizá en este contexto en el que una terminología críptica intenta con más bien poco éxito explicar el comportamiento de la nueva economía neocapitalista, los objetivos de los especuladores, la desorientación social y la incertidumbre laboral de los ciudadanos, más aún de los jóvenes, lo importante sean los hechos. Por ejemplo, que los mismos responsables de la crisis financiera siguen controlando el funcionamiento especulativo de los mercados. O que la política de austeridad muestra el cinismo de un modelo basado en que no hay dinero para la solidaridad y la redistribución de la riqueza, pero lo hay a espuertas cuando los necesitados son poderosos. O que la dinámica del miedo es un bálsamo perfecto para imponer recortes de derechos sociales y laborales que sin esa extensión planificada e interesada del temor colectivo serían imposibles. Se celebra un año más el 1º de Mayo, fecha simbólica en las reivindicaciones históricas de la conquista de mejoras sociales y derechos laborales, después de asistir en las últimas semanas a movilizaciones ciudadanas en Navarra masivas por los derechos de las mujeres, por unas pensiones justas, contra la desproporcionalidad judicial en el caso de Alsasua y contra la sentencia por el caso de la violación grupal a una joven en los Sanfermines de 2016 y dudo que esos altos niveles de participación tengan hoy continuidad en defensa de unos derechos laborales que cada vez son menos. Aunque estaría bien haberme equivocado hoy en esta columna.