7.000 km en bicicleta en defensa del castor

El marcillés Javier Fabo emprenderá mañana un viaje de cuatro meses en bicicleta para reivindicar que el castor sea una especie protegida

María San Gil - Miércoles, 2 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Javier Fabo posa junto al castillo marcillés, desde donde partirá, agarrado a la bicicleta que le acompañará estos cuatro meses.

Javier Fabo posa junto al castillo marcillés, desde donde partirá, agarrado a la bicicleta que le acompañará estos cuatro meses. (MARÍA SAN GIL)

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Javier Fabo posa junto al castillo marcillés, desde donde partirá, agarrado a la bicicleta que le acompañará estos cuatro meses.

“Del castor sólo se escuchan cosas negativas, pero es un valor casi inmaterial para la conservación del ecosistema”

marcilla- Mañana arranca un gran viaje por Europa para el vecino de Marcilla Javier Fabo, cerca de 7.000 kilómetros le separan de lo que para él supone una apuesta personal, un sueño por cumplir desde hace muchos años y, sobre todo, un reto por conseguir;lograr que el castor europeo pase a ser considerado una especie protegida en España.

“Hacía mucho tiempo que lo tenía en mente y, tras hablarlo con la familia y proponerlo en el trabajo, he decidido que ahora es el momento oportuno. La bicicleta me ha gustado siempre, es mi pasión como deporte por lo que conozco muy bien mi cuerpo, las sensaciones y limitaciones. También me gusta andar mucho y, de hecho, he realizado rutas por España aunque nunca tan alargadas en el tiempo como esta”, apuntaba Fabo al tiempo que reconocía que “en estas aventuras nunca vas solo, siempre te encuentras con alguien, gente muy diversa de diferentes países y eso es un plus”.

Miembro de la asociación ecologista Alnus y activista medioambiental, Fabo recorrerá algunos de los principales ríos del continente para “conocer, ver, aprender, copiar y trasladar aquí aquello que sea posible”, explicaba. El Garona, el Ródano, el Loira o el Rin además de algunos parques naturales serán paradas obligadas en la ruta de este vecino por Francia, Bélgica, Holanda y Dinamarca. “Del castor sólo se ve o se leen cosas negativas pero creo que es un valor casi inmaterial que ayuda a preservar el ecosistema. Cuidar y proteger a estos animales supone cuidar y proteger también el río”.

Aunque comprende las quejas de los agricultores puesto que él es hijo de uno, afirma que el castor “renueva la vegetación espontánea, y es cierto que sobre todo comen madera de álamos y sauces, hojas, raíces y cortezas, pero no deforesta, y sus dientes sustituyen o deberían sustituir a los de las dragadoras. Sé que a veces pueden ocasionar problemas pero también creo que el interés particular no debería anteponerse al interés general”.

La reivindicaciónFabo ya ha mandado una petición formal al Parlamento Europeo y su idea es hacer un pequeño acto reivindicativo cuando llegue a Bruselas. Para ello, aseguraba, se ha hecho una camiseta en la que se leerá en inglés Proteger al castor en España. Y es que, de acuerdo con el marcillés, en el resto de países ya es una especie protegida y aquí está en una situación alegal ya que se reintrodujo en el año 2003 después de desaparecer debido a la caza. Ahora, reiteraba, no tienen depredadores naturales y mueren por atropellos o ahogamientos.

Estos animales habitan sobre todo en la cuenca del Ebro, en los tramos bajos de Navarra, La Rioja y Aragón y por ejemplo, en Marcilla, hay varias colonias. “No hay problema de superpoblación, la densidad depende en gran medida de la disponibilidad de alimento”.

En este sentido, desvelaba, acaban de poner en marcha un experimento pionero en el país en una finca de Fitero. Allí, en una serie de árboles frutales en los que no se pueden colocar vallas en sus troncos, han rociado un repelente ecológico que no hace daño a los castores pero que los mantiene alejados. Están a la espera de los resultados.

Todo el viaje podrá seguirse a través de la página www.deriosycastores.esya que Fabo la irá actualizando cuando el tiempo se lo permita. “Nervioso no estoy, sí con incertidumbre porque es algo que desconozco”, comentaba este vecino, que evitará en la medida de lo posible la carretera. A falta de unas horas ya ha cargado “lo justo y necesario para ser lo más autónomo posible” en su bicicleta;unos 20 kilos de lastre entre la tienda de campaña, un hornillo, algo de comida y algunos repuestos para roturas y pinchazos.

concienciaciónAmante de la naturaleza desde que tiene recuerdo decidió implicarse también con la asociación Alnus, entidad ecologista de Marcilla que organiza charlas, talleres y visitas guiadas.

De hecho, y junto con la asociación juvenil El Montico adecentaron una chopera para mejorar el hábitat del visón europeo y para lograr una zona de ocio, esparcimiento y descanso para los vecinos. “La educación ambiental es primordial, tenía que estar en nuestro ADN porque es lo que somos, lo que bebemos, lo que respiramos. Mirar por la naturaleza y cuidarla debería ser algo innato”.

“La mayor satisfacción que me queda de todo esto es cuando algún chaval me busca para contarme que ha visto y reconocido algún animal del entorno”, finalizaba.

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