Guantes, varillas e hilos para transmitir

El libro ‘Juan Faro y Ana Bueno: Retablo de Figurillas’ pone en valor la vida de los titiriteros que trajeron hasta aquí esta tradición desde Portugal

Laura Garde | Iban Aguinaga - Jueves, 3 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Ana Bueno y sus hijos, Pilar y Juanjo Faro Bueno, junto a algunas de las marionetas de sus obras, en la presentación del libro.

Ana Bueno y sus hijos, Pilar y Juanjo Faro Bueno, junto a algunas de las marionetas de sus obras, en la presentación del libro. (IBAN AGUINAGA)

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Ana Bueno y sus hijos, Pilar y Juanjo Faro Bueno, junto a algunas de las marionetas de sus obras, en la presentación del libro.

barañáin- Aunque no han vivido de las marionetas, lo han hecho para ellas. Tras constituir en 1981 la compañía pionera de teatro Retablo de Figurillas, Juan Faro y Ana Bueno la convirtieron en un referente en Navarra. Ahora, 37 años después, el Gobierno de Navarra ha editado junto al Ayuntamiento de Barañáin -y en colaboración con el de Villava- el libro Juan Faro y Ana Bueno: Retablo de Figurillas con el objetivo de dar a conocer y poner en valor a estos artistas locales.

Juan nació en Lisboa. Fue profesor de música durante 14 años. Su pasión por los títeres desde que era pequeño y sus conocimientos de dibujo y pintura hicieron que acompañara sus clases con representaciones didácticas de títeres hechos con sus propias manos. Ana, por su parte, era una gran aficionada al teatro. “Yo soy de Pamplona, y cuando nos trasladamos aquí, en los años 70, Juan quiso seguir haciendo lo mismo que en Portugal. Trajo consigo la tradición milenaria de títeres que allá había y aquí no”, explica Bueno.

El perfil didáctico de Juan siempre acompañó sus obras. Las primeras albergaban historias de diablos y brujas, en las que el bien siempre ganaba al mal. Estas historias rápidas y enérgicas con pequeños muñecos, dieron paso a obras de teatro clásicas y musicales con todas las técnicas de manejo que pudo utilizar: “Fuimos de abajo a arriba. De los muñecos de guante, que son pequeños y ágiles, pasamos a las varillas y llegamos incluso a los hijos, para los que ya necesitas un escenario mayor porque se manejan de arriba a abajo”, esclarece Ana. “Además de los retablos de Navidad, interpretamos los Entremeses de Cervantes, o Los milagros de Nuestra Señora, de Gonzalo de Berceo”, agregó. Además de ser los responsables de crear o adaptar todas las obras, Juan ideó y modeló todos los muñecos, a los que Ana vestía.

Por supuesto, Pilar y Juanjo, los dos hijos del matrimonio, lo llevaban en la sangre y también formaron parte de Retablo de Figurillas: “Para llevar a cabo un teatro de títeres hacen falta mínimo tres personas. Hay que montar, desmontar, controlar las luces y el sonido... Pilar y Juanjo eran espectaculares con las marionetas. Además, mi hijo hizo su propia obra, con música de Pink Floyd”, expresa Ana. Con cariño, ella y Pilar recuerdan su encierro y corrida de toros. Entre sus más de 400 muñecos, están San Fermín, un grupo de pamplonicas, los toros y los toreros.

Sin duda, Ana se queda con el contacto con el público: “El público de los títeres es muy amplio, actuamos para los más pequeños y para los más mayores”. Por eso, tanto para ella como para pilar, detrás de la mano debe haber un actor, y lo más importante es transmitir dando “lo mejor de uno mismo”: “Para ser titiritero hace falta enjundia y preparación. Hay que saber qué quieres dar al público, que está expectante de lo que va a pasar. Parte del valor del teatro de marionetas es su lenguaje. Para contar y transmitir pueden hacer y decir cosas que las personas no”.

festival y libroPese a que Retablo de Figurillas (tras pasar por la CAV, Aragón, Catalunya, la Comunidad Valenciana, Francia o Portugal) dejó de funcionar cuando Juan falleció, en 2011, su espíritu sigue vivo a través del Festival Internacional de Títeres y Marionetas, que arranca mañana con actuaciones abiertas al público hasta el domingo.

Respecto al libro, un catálogo de su trayectoria, Ana y Pilar muestran su alegría y agradecimiento al Gobierno de Navarra y los Ayuntamientos de Barañáin y Villava. Puede adquirirse por 9 euros.