‘Una oda al tiempo’, el reflejo flamenco de la sociedad actual

El Auditorio Baluarte acoge hoy el nuevo espectáculo de la compañía de María Pagés (20.00 horas, 16, 24 y 34 euros)

Fernando F. Garayoa - Viernes, 4 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h

María Pagés, de espaldas, rodeada por su cuerpo de baile en ‘Una oda al tiempo’.

María Pagés, de espaldas, rodeada por su cuerpo de baile en ‘Una oda al tiempo’. (Foto: David Ruano)

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María Pagés, de espaldas, rodeada por su cuerpo de baile en ‘Una oda al tiempo’.

pamplona- El Auditorio Baluarte de Pamplona acogerá hoy el último espectáculo de María Pagés, Una oda al tiempo. Un montaje que ha recibido las mejores críticas y en el que la bailaora ha puesto sobre las tablas la esencia de su arte. Un arte que ha sabido conjugar con la filosofía de Plantón o Heidegger y la poesía de Octavio Paz o Pablo Neruda, entre otras muchas referencias.

La función comenzará a partir de las 20.00 horas. Las entradas cuestan 16, 24 y 34 euros y se pueden adquirir a través de los canales habituales: taquilla de Baluarte, www.baluarte.com y en el teléfono 902 15 00 25. Además, las entradas del programa Baluarte Joven (para titulares del Carné Joven) se pueden comprar por 5, 7 y 10 euros en las taquillas.

En Una oda al tiempo, María Pagés, arropada por 8 bailaores y 7 músicos, describe todos los grandes sentimientos por medio de la danza;un “diálogo con la memoria” a través de una sucesión de escenas que indagan en diferentes palos del flamenco: soleares, seguiriyas, tarantas, alegrías, tientos, tangos, guajiras… La obra se relata en doce tiempos, estructurados por las cuatro estaciones, que se desarrollan en dos espacios temporales: primavera-verano y otoño-invierno. Es, en definitiva, una coreografía flamenca sobre lo efímero, la permanencia y la eternidad, en la que se relatan los ritmos de cómo vivimos la temporalidad, cómo repercute sobre nosotros y afecta y moldea nuestras emociones y sentimientos.

“En un momento en el que el flamenco ha llegado a unos niveles de calidad y sofisticación increíbles, la propuesta de María Pagés va más allá del lenguaje coréutico para convertirse en una obra de arte total”. De esta forma tan contundente, y erudita, Félix Palomero, gerente de la Fundación Baluarte, presentó ayer a María Pagés, antes de que la propia bailaora ofreciera los detalles de su montaje: “Una obra de formato grande, que ha sido una apuesta de la compañía, nada fácil, pero estamos felices”.

Según Pagés, “Una oda al tiempoes una obra de nuestros días, es una reflexión de lo que está pasando ahora, de la contemporaneidad... Es un deseo de desgranar y contar cosas a través de nuestro trabajo. Se habla mucho de que vivimos un momento en el que hay una regresión de todo lo que se ha conseguido a través de libertades y bienestar;parece que no son momentos luminosos y esperanzadores sino más bien grises por las crisis a todos los niveles. Y, por supuesto, el arte se encarga de reflejar todo esto que estamos viviendo. Es una de sus grandes misiones. Y nosotros queríamos que Una oda al tiempo fuera el reflejo de nuestros días”.Pero, de forma paralela, la obra también se presenta bajo el prisma de la “alegría y el deseo. Por todo esto, creo que es el montaje más complejo que hemos afrontado, ya que en los 84 minutos que dura hay un abanico emotivo y cronológico muy amplio”. Un espectáculo que su creadora, junto a El Arbi El Harti, definió como un trabajo de “entusiasmo, porque nos gusta hacerlo. Con una gran investigación detrás para ver cómo queríamos que estuviera representado el flamenco a nivel musical, poético, narrativo y dramatúrgico”, dando lugar a lo que casi podría definirse como una enciclopedia viva del flamenco.