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El BNC quiere más

El conjunto de David Mangas fue superior a alicante y consiguió la victoria para forzar el cuarto partido y no caer eliminados

Unai Beroiz - Sábado, 5 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Iñaki Narros, que ayer no pudo jugar por lesión, celebra con rabia la victoria de Basket Navarra.

Iñaki Narros, que ayer no pudo jugar por lesión, celebra con rabia la victoria de Basket Navarra. (Unai Beroiz)

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Iñaki Narros, que ayer no pudo jugar por lesión, celebra con rabia la victoria de Basket Navarra.

Basket Navarra 90

Alicante 85

BASKET NAVARRA Cruz (6), Davis (17), Yárnoz (5), García (19), Koné (22) -quinteto inicial-, Calvo (8), Nikolic (9), Dieng (4), Del Río.

ALICANTE Rivero (10), Lobo (23), Lafuente (3), Orion (16), Sidibe (15) -quinteto inicial-, Fernández (11), Chapela (5), Obiekwe (2), Díaz, Grosse.

Parciales 29-19, 24-24, 17-20, 20-22.

Árbitros De Lucas De Lucas y González Cuervo. Sin expulsiones.

Pabellón Arrosadia ante 1.500 espectadores. Entre los asistentes, se encontraba Óscar Raya, exjugador de Basket Navarra, y Beatriz Zudaire, jugadora internacional de baloncesto en silla de ruedas.

Jon Aristu

pamplona- Basket Navarra se resistió a poner punto final a la temporada y demostró su hambre por lograr algo más en esta fase final de la competición. Tras el mal partido que jugaron en Alicante el domingo pasado, los navarros quisieron despejar todas las dudas que podían existir sobre el rendimiento del equipo y salieron a por el encuentro desde el salto inicial.

Los pupilos de David Mangas, capaces de lo mejor y de lo peor este curso, mostraron ante un pabellón prácticamente repleto su mejor versión. No contaron con la ayuda de su capitán, Iñaki Narros, que se volvió a perder el partido por una lesión que arrastra desde hace varias semanas. Aun así, jugadores como Yárnoz, García o Koné llenaron ese vacío luchando cada balón como si fuera el último.

Basket Navarra jugaba con la presión de su posible eliminación en caso de derrota, algo con lo que tendrá que lidiar en el resto de partidos de esta eliminatoria. Pero todos y cada uno de los jugadores supieron gestionar esa losa y lograron hacer de la necesidad virtud. Cada rojillo que pisó ayer el parqué de Arrosadia era consciente de lo que estaba en juego y demostró de lo que este equipo es capaz cuando quiere.

En el día de ayer, Yárnoz puso la garra, Davis y Koné los puntos, Cruz y Calvo dirigieron a sus compañeros y Dieng y Nikolic hicieron el trabajo sucio que permitió mantenerse vivo en el partido a su equipo. La actuación del omnipresente Adrián García merece una mención aparte. El ala pívot rojillo jugó en varias posiciones, trabajó como ninguno y se dejó el alma en la pista para guiar a los suyos y lograr diecinueve puntos y veintitrés de valoración. No fueron los mejores números del partido, pero lo que transmitió tanto a sus compañeros como a la grada fue espectacular.

El equipo logró escaparse en varias ocasiones, pero el mejor parcial fue de 17-0, con el que pusieron dieciocho puntos de diferencia con su rival. En ese momento parecía que Basket Navarra terminaría ganando el encuentro sin demasiadas complicaciones, pero bajaron la guardia durante unos minutos y Alicante se volvió a meter en el encuentro. Fue entonces cuando la comunión entre la afición y los jugadores dio sus frutos y lograron juntos revertir la situación para terminar llevándose el partido.

Los jugadores no fueron los únicos que querían volver a visitar Arrosadia el domingo por la mañana. La afición respondió a la demanda del club y prácticamente llenaron el pabellón para apoyar a los suyos. El papel de la grada fue clave en los momentos de más tensión y fue capaz de presionar al equipo rival en cada ataque para que este perdiera la posesión. El público pudo disfrutar y los jugadores, aunque terminaran exhaustos, lograron forzar el cuarto partido de la eliminatoria y apuntarse su primer tanto (2-1).

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