Antonio Najarro: “Los bailarines españoles son los mejor preparados del mundo”

El Ballet Nacional trae hoy (19.30 horas) hasta el Teatro del Museo Universidad de Navarra ‘El Sombrero de tres picos’
La obra refleja fielmente la coreografía creada en 1958 por Antonio Ruiz

Fernando F. Garayoa Iñaki Porto - Sábado, 5 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:03h

Antonio Najarro, ayer en el Museo Universidad de Navarra

Antonio Najarro, ayer en el Museo Universidad de Navarra

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Antonio Najarro, ayer en el Museo Universidad de Navarra
“La danza española no necesita modernizarse, sí actualizar su imagen y su mensaje”

pamplona- El Teatro Museo Universidad de Navarra pondrá hoy la alfombra roja para acoger en su seno al Ballet Nacional, dirigido por Antonio Najarro, que ofrecerá un programa de esos que dejan con huella con el mítico Sombrero de tres picos como pieza principal. Una obra que, en su estreno en Londres, allá por 1919, marcó un antes y un después en la danza, dejando a un lado los cisnes y las princesas para centrar su mirada en el folklore del pueblo, aunque, si bien es cierto, también derramaba un guiño complaciente hacia la clase burguesa. La representación que se podrá ver en Pamplona, sin embargo, recupera la coreografía que en 1958 creó, sobre este mismo ballet, Antonio Ruiz. La obra original fue producida por Serguéi Diágilev para los Ballets Rusos, con coreografía de Léonide Massine y música de Manuel de Falla.

La función, con las entradas agotadas, comenzará a las 19.30 horas, y también incluirá piezas como Eritaña, El zapateado de Sarasate y Ritmos.

Jaime García del Barrio, director del Museo, José Manuel Garrido, director artístico de Artes Escénicas del centro, y Antonio Najarro, director del Ballet Nacional de España, fueron los encargados de desgranar todos los detalles de una función que, además, se completa con la exposición Picasso. Le tricorne, en la que se muestran los diseños de vestuario y decorado que el artista malagueño realizó para la obra original;creaciones que se reproducen o han inspirado las que ahora se utilizan en el montaje del Ballet Nacional.

García del Barrio destacó ayer el juego interdisciplinar que realiza el museo al conjugar las artes plásticas y las artes escénicas, casi como un eje vertebral de la idiosincrasia del centro. Por su parte, José Manuel Garrido realizó una semblanza hagiográfica de Antonio Najarro, al que, según afirmó, conoce “casi desde niño” y ha seguido muy de cerca su exitosa carrera hasta llegar a dirigir el Ballet Nacional. Además, hizo especial hincapié en lo que significa la recuperación de obras como El sombrero de tres picos, ya que la danza es efímera, se acaba tras cada representación, a diferencia del arte plástico, que una vez creado se puede disfrutar siglo tras siglo. “Para nosotros, las piezas que se van a representar en el MUN son como nuestro Museo del Prado”. Asimismo, definió a Najarro como “bailarín”, dándole el sentido de artista total de la danza, y “gran coreógrafo”, además de defender a capa y espada su labor al frente del Ballet Nacional, “algo muy difícil y que ha realizado con gran generosidad”.

Najarro, ‘Jaio.danza.hil’Antonio Najarro no solo es un gran bailarín y coreógrafo, algo que está sobradamente contado y demostrado, sino un comunicador nato. Cuando habla de la danza, del baile, su discurso atrapa irremediablemente y es capaz de contagiar su pasión de forma incontestable. Parafraseando a Berri Txarrak, en cuanto regala sus primeras reflexiones, queda claro que hace suya la gran premisa de Gorka Urbizu solo que llevada a su terreno: Jaio.Danza.Hil (Nacer.Danza.Morir).

“Para mí es muy emocionante que esto no sea un representación aislada del Ballet Nacional de España, sino que esté dentro de un contexto con una exposición maravillosa;es algo muy bueno para el público ver el mundo picassiano de esta obra y que luego acceda al teatro y pueda ver los telones originales, por ejemplo. Es muy positiva la confluencia de las artes para entender lo que tenía en la cabeza Pablo Picasso a la hora de elaborar unos diseños que, por otra parte, fueron muy influyentes a la hora de crear la coreografía”, explicó Antonio Najarro.

antonio najarro

Director del Ballet Nacional

Precisamente, respecto al creador de la coreografía de El sombrero de tres picos,Antonio Ruiz, anterior director del Ballet Nacional, Najarro no dudó en resaltar “que le tengo un gran respeto, era un artista al que admiro y tengo como gran referencia en mi formación y también a la hora de tomar decisiones o de ver la danza en su total complejidad”. Halagos que fueron el pie perfecto para que el actual director del Ballet Nacional no dudara en afirmar que “los bailarines españoles son los mejor preparados del mundo, algo que defiendo siempre. El bailarín de danza española baila la escuela bolera, pero también se pone las botas para el flamenco, debe tener el toque virtuoso de castañuelas, que es un instrumento de concierto que tenemos puesto en los pulgares desde los ocho años, y también se calza las alpargatas para bailar aurreskus o muñeiras... Todo esto requiere una gran trabajo muscular, expresivo, etcétera. Y este perfil de bailarín es el que, desde hace siete años, yo intento que se vea en todas y cada una de las representaciones del Ballet Nacional”. Una tarea nada fácil porque esta compañía, bajo la dirección de Najarro, se ha marcado como objetivo que el flamenco, “aunque, por supuesto, tiene cabida en nuestras producciones”, no sea el eje fundamental de sus montajes;un handicap importante ya que, allende las mugas estatales, es lo que, inevitablemente atrae al público. Sin embargo, Najarro ha arriesgado con notable éxito y ha conseguido que el Ballet Nacional sea requerido por doquier sin hacer del flamenco su bandera, y marcando un especial interés en “la recuperación y la nueva creación tanto de la danza estilizada como bolera o folclórica”.

Actualizar, no modernizarEn ese trabajo de recuperación, Antonio Najarro apuntó la clave principal de la labor que está realizando. “Se trata de actualizar, no de modernizar. Para mí, la danza española no necesita ningún empujón de modernidad, porque es moderna y auténtica. Pero sí requiere una actualización de su imagen y el mensaje, tanto artístico como visual de cualquier representación, sobre todo para que el público joven pueda sentirse atraído”. En este sentido, ya refiriéndose al programa que ofrecerán en el MUN, el bailarín recalcó que ha respetado fielmente la coreografía creada por Antonio Ruiz para El sombrero de tres picos. Una pieza que ha querido abrigar con “grandes obras de Antonio Ruiz Soler, como Eritaña,una de las joyas de la escuela bolera;el emblemático Zapateadode Sarasate y Ritmos,de Alberto Lorca, un coreografía de danza estilizada que marcó al Ballet Nacional”.

En cuanto a la obra principal, El sombrero de tres picos,Najarro la definió como “maravillosa” y apuntó que “el desarrollo conceptual y narrativo que imprimió en esta pieza es perfecto”. Un montaje que se presenta en un año especial para el Ballet Nacional, ya que celebra su 40 aniversario.

Excelencia artística Najarro no se cortó al destacar la “excelencia artística” del Ballet Nacional: “Me siento muy orgulloso de la preparación actual de todos y cada uno de los artistas que lo integran. Y me siento orgulloso porque no solo defienden espectáculos como el que se verá en el MUN, sino que actualmente llevamos seis obras diferentes en gira;montajes en los que, además, el bailarín se tiene que meter en la piel de piezas como esta de Soler, cuya técnica y lenguaje son muy diferentes a la estética actual de la danza;pero, al mismo tiempo, también protagonizan obras contemporáneas como Electra,de Antonio Cruz, de folklore, como Sorolla, o trabajar bajo las premisas de los más de 20 coreógrafos que he invitado desde 2011”. Bajo esta premisa, Najarro no dudó en afirmar que “actualmente, no hay en el mundo una compañía como el Ballet Nacional”, un éxito que se complementa con importantes proyectos pedagógicos, que incluyen hasta la creación de un videojuego de danza, o de inclusión social. Y es que para Najarro, que ayer reclamó un segundo cuerpo de baile para su compañía, “el Ballet Nacional deber ser un vehículo y un arte capaz de defenderse no solo en un escenario sino también en una pasarela de moda o en un museo”.

el programa

‘Eritaña’. Con música de Isaac Albéniz y coreografía de Antonio Ruiz, esta obra forma parte del Cuaderno nº 4, integrado en Iberia,que se estrenó en 1909. Su fuente de inspiración son las sevillanas y su nombre procede de la famosa venta que estuvo junto al Parque de María Luisa, en Sevilla.

‘Zapateado de Sarasate’. Se cumplen setenta años desde que Antonio estrenara su versión del Zapateado, de Pablo Sarasate, su solo, sin duda, más emblemático. “Una pieza virtuosa que interpretará José Manuel Benítez en su totalidad, incluido su comienzo musical de violín y piano. Y, por supuesto, el solo de pies, sin música, también en su totalidad, es decir, más de diez minutos de zapateado, recuperándolo así con todas las de la ley”, explicó Antonio Najarro.

Ritmos’. Con música de José Nieto, Alberto Lorca dedicó esta coreografía a Encarnación López La Argentinita. Baile sin argumento. Recreación visual en una pura abstracción de la danza. Un espectáculo donde la simetría se convierte en arte con el devenir de sus cinco movimientos.