Nagusilan,una fiesta por diez años de voluntariado

la asociación, que acompaña y entretiene a las personas mayores, ha preparado un animado evento para el día 16 de mayo en estella

Un reportaje yfotografía de R. Usúa - Sábado, 5 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Parte de los voluntarios y voluntarias con los que cuenta ahora mismo la asociación en Estella-Lizarra.

Parte de los voluntarios y voluntarias con los que cuenta ahora mismo la asociación en Estella-Lizarra.

Galería Noticia

Parte de los voluntarios y voluntarias con los que cuenta ahora mismo la asociación en Estella-Lizarra.

el próximo 16 de mayo, miércoles, la asociación Nagusilan de Estella-Lizarra, dedicada al voluntariado social con personas mayores (acompañamiento, entretenimiento...), va a celebrar su décimo aniversario de una forma muy especial en el Espacio Cultural Los Llanos. A las 16.30 horas dará comienzo un festival -con entrada gratuita-, que incluirá teatro, danzas y la participación de un gran coro de personas mayores. Además, el evento servirá también para dar a conocer a la sociedad la historia de la asociación y su labor, y para intentar atraer a nuevos voluntarios (actualmente son unos 30).

Tito Sánchez -cabeza visible de Nagusilan-, recorre con su música, junto a Javier García Morentin, seis residencias de ancianos y centros cada pocos días. “Les hacemos cantar para que tengan un aliciente y estén un rato entretenidos”, explica Sánchez. En concreto, visitan cada semana San Jerónimo, Santo Domingo, Luz, el Centro Oncineda y el CRPS Ordoiz, y cada quince días se acercan también hasta la residencia Las Améscoas de Eulate.

Aprovechando la celebración del décimo aniversario de Nagusilan en Estella, se les ocurrió reunir a todos los que participan en esas sesiones de musicoterapiaen un festival, el del día 16, formando un gran coro que integrarán “entre 120 y 140 personas”, agregó Sánchez, “ya que hay residentes que no podrán estar por distintas circunstancias”.

Los voluntarios y voluntarias invitaron a participar en el acto a las familias y a cualquier persona de la calle que quiera pasar un rato agradable. “La entrada es gratuita, pero venderemos allí un cancionero por solo 3 euros para el que quiera acompañarnos cantando o quiera luego llevárselo a casa. Con ese donativo podemos sufragar los gastos que tenemos, ya que no recibimos ninguna subvención ni nada. Sí que para el cancionero nos han apoyado el Bar Orreaga y el Restaurante Bar Astarriaga”.

El acto arrancará con un merecido reconocimiento a quienes comenzaron con la asociación en el año 2008 gracias al apoyo brindado desde la central de Nagusilan, situada en Gipuzkoa. Se trata de Ramón Nazábal, Carmen Sanz y María Jesús San Martín, que estará allí presente.

Después, Marta Juániz y Miguel Munárriz deleitarán al público con una breve obra, Las canciones de mi abuela, y más tarde actuará con sus bailes el Taller de Danza Popular de Tierra Estella. El punto y final, antes de una merienda para los asistentes, lo pondrá, cómo no, el multitudinario coro, que interpretará un buen número de canciones durante cerca de 45 minutos.

Los organizadores -además de a los ya citados-, quisieron agradecer su colaboración también al Ayuntamiento de Estella, la Cruz Roja, el CI Politécnico, las residencias y centros, los Gaiteros de Estella y a la Escuela de Música. “Al final se trata de preparar algo para que estén entretenidos y se lo pasen lo mejor posible;que tengan contacto con gente vital”, señaló Tito Sánchez.

la asociaciónNagusilan, asociación sin ánimo de lucro creada en Donostia en 1995, se expandió a Estella en 2008 con el objetivo de “luchar desinteresadamente contra uno de los retos sociales más importantes a los que se enfrenta nuestra sociedad: la soledad no deseada”, señalan. Su labor es la de acompañar y animar a las personas mayores en residencias, en centros de día e incluso en domicilios. En Navarra solo están presentes en la ciudad del Ega, aunque se han mantenido reuniones para que se expanda a más localidades.

En el caso de Estella, trabajan en coordinación con el personal profesional de cada residencia o centro, realizando labores como salir a pasear, leer juntos el periódico, escuchar música, jugar a las cartas... Cualquier persona que quiera sumarse como voluntaria es bienvenida. “¿Quién no tiene dos horas libres a la semana?”, se preguntan.