Los accidentes crecen el doble que el empleo tras la reforma del PP

La incidencia en Navarra escala más rápido y supera ya la media nacional 42 personas han perdido la vida en los últimos cinco años
En 2017 y 2018, la siniestralidad aumenta más de un 8%

Juan Ángel Monreal | Juan Pablo Maset - Domingo, 6 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Oficina de empleo.

Oficina de empleo. (EFE)

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Oficina de empleo.

PAMPLONA.- La precariedad del mercado laboral tiene muchas consecuencias y también un precio. El que se cobran los accidentes de trabajo, que no dejan de crecer desde 2012, cuando el Partido Popular aplicó la reforma laboral más agresiva de los últimos años. Desde ese momento, e impulsada también por el crecimiento del empleo, la incidencia de la siniestralidad ha repuntado hasta llegar a los 35 accidentes por cada mil trabajadores en Navarra.

Pese a que el incremento se concentra en los accidentes de carácter leve, los accidentes graves y mortales siguen siendo relativamente frecuentes. Las cifras se hallan muy lejos de las que se registraban en los años 90, pero al menos 42 personas perdieron la vida mientras trabajaban en Navarra desde 2013.

“Se ha extendido un modelo de relaciones laborales basado en la precariedad”, explican desde UGT, sindicato que no duda en atribuir los datos a la reforma laboral. Tras los mínimos de 2011, a los que sin duda contribuyó el desplome de la actividad en sectores de mayor riesgo como la construcción, la incidencia ha ido escalando año tras año. Y el número de accidentes total ha crecido cerca de un 24% entre 2012 y 2017, un porcentaje que duplica el ritmo de creación de empleo. En 2017 y en los primeros meses de 2018, el número de accidentes con baja durante la jornada de trabajo aumentó más de un 8,5%, cuando el avance en el número de trabajadores se queda en apenas un 3%, según las cifras de afiliados a la Seguridad Social.

De hecho, el crecimiento de los accidentes que se registra en Navarra resulta algo más rápido que la media estatal. “Y ahora mismo -explica Carmen Sesma, responsable de Salud Laboral de CCOO- Navarra tiene una incidencia superior a la media del estado, cuando históricamente esto no ha sido así. Debería implicar una reflexión por parte de instituciones y empresas”. A finales de 2017, solo siete comunidades tenían peores datos en este sentido que la Comunidad Foral.

UGT enmarca este superior incremento en la Comunidad Foral dentro de algunas medidas tomadas por el Gobierno de Navarra, como la supresión del delegado de Prevención de Riesgos Laborales, así como “de los programas de dinamización de la cultura preventiva” que eran financiados por el Ejecutivo. “Esto ha supuesto que se ejerza menor control y presión sobre el cumplimiento de las empresas en materia preventiva y que se hayan ido relejando en sus obligaciones poniendo como excusa la crisis económica”, señala UGT en un reciente estudio sobre la siniestralidad en Navarra.

A ello se unen las consecuencias propias de la crisis y de la reforma laboral, que ha generado un aumento de la temporalidad, de la contratación a tiempo parcial no deseada y ha reducido la duración de los contratos. “Hay una alta rotación en empleo, una falta de relación laboral bajo la figura del falso autónomo y, como consecuencia de todo ello, escasa información y formación sobre los riesgos inherentes al puesto de trabajo”, dice UGT, que se refiere también a otros factores como “el incremento de la intensidad y los ritmos de trabajo, el aumento de las exigencias emocionales o la renuncia a ejercer derechos por miedo a perder el empleo”.

De hecho, hace ya años que los sindicatos denuncian que, durante los momentos más duros de la crisis, las empresas sacrificaron las inversiones en salud laboral. “En la medida que las empresas priorizan sus beneficios económicos, en los centros de trabajo se da una desinversión generalizada en esta materia. Y es que hay casos en los que pagar sanciones es económicamente rentable para la empresa”, explica Andoni Larralde, responsable de Salud Laboral de ELA, muy crítico también con el “continuismo” en las políticas de concertación.

Muchas de las causas aportadas por las centrales sindicales coinciden asimismo con el perfil de las personas accidentadas. Así, un 26,1% de los accidentes ocurren en personas que llevan menos de seis meses en su puesto de trabajo y la incidencia es también mayor cuanto más joven es el trabajador, “en general con contrato temporal” y la afección resulta más elevada en los trabajadores de origen extranjero. “El índice de incidencia es 18,6 puntos más elevado, debido a que desempeñan actividades con mayor riesgo”, destaca UGT.

en 2017

Comunidad Incidencia

Madrid 27,07

Cantabria 29,95

Comunidad Valenciana 30,76

Catalunya 31,34

Aragón 32,02

Castilla y León 32,80

Total 33,33

Asturias 33,80

Galicia 33,89

País Vasco 35,05

Navarra 35,12

Murcia 35,35

Canarias 35,86

La Rioja 36,43

Extremadura 37,21

Andalucía 37,97

Castilla-La Mancha 40,92

Baleares 49,66

por sectores

70

Incidencia en el sector de la construcción. El sector en el que los accidentes son mas frecuentes: 70 por cada mil personas trabajando. La incidencia duplica la media.

56,4

Incidencia en la industria. La incidencia ha ido escalando con cierta velocidad desde 2012, cuando se encontraba en 42,9.

22,8

incidencia en servicios. Es el sector con la incidencia más baja y también en el que menos crece: apenas 3,7 puntos.