Plan de Movilidad de la Comarca de Pamplona

Marquesinas protegidas y paradas a demanda, visión de género para el transporte

Diversas aportaciones al futuro Plan de Movilidad (PMUSCP) plantean mejoras en seguridad para las usuarias de la villavesa

Marivi Salvo / Javier Bergasa - Lunes, 7 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Una mujer, sentada en el interior de una villavesa nocturna.

Una mujer, sentada en el interior de una villavesa nocturna. (Javier Bergasa)

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Una mujer, sentada en el interior de una villavesa nocturna.

Pamplona- Villavesas más seguras, con marquesinas “protegidas” y que informen continuamente del tiempo que queda para que llegue el autobús, con líneas que paren por la noche en cualquier punto atendiendo a la demanda de las usuarias y con una red de paradas y zonas de espera en las que se “garantice la seguridad” de las mujeres. Las demandas forman parte de las propuestas planteadas al Plan de Movilidad Urbana Sostenible de la Comarca de Pamplona, un proceso que ahora se encuentra en su fase de deliberación. En total, se han presentado a este plan, que lidera la Mancomunidad de la Comarca de Pamplona junto al Gobierno de Navarra y los 18 ayuntamientos, y marcará las líneas de actuación en materia de urbanismo y movilidad de los próximos años, 1.062 propuestas, y entre ellas, un gran número ha puesto el punto de mira en la mujer, su seguridad y los puntos negros que hay en el diseño de la ciudad y que la convierten en insegura.

El proceso de elaboración del PMUSCP se encuentra ahora en su fase de sesiones deliberativas, que se prolongarán durante este mes de mayo. En estas sesiones (cada grupo llevará a cabo al menos cuatro reuniones para analizar las sugerencias al plan) se van a estudiar las propuestas que quedan después de un filtrado de entre todas.

Un número importante de ellas tienen que ver con las mejoras en el servicio del Transporte Urbano, y se refieren a seguridad, sobre todo para las usuarias. Así se proponen “líneas con parada a demanda en horas de mayor riesgo (horarios nocturnos), tanto por ocio como por trabajo, un asunto en el que, como ya se anunció, está trabajando la Mancomunidad. También se propone que se haga un análisis de las mejoras en las villavesas “desagregado por sexo” para “identificar las necesidades específicas”, ya que el transporte urbano no se percibe de la misma manera por hombres que por mujeres. Al respecto, se solicita que las marquesinas paradas sean seguras a cualquier hora del día, y éstas atiendan a “la diversidad funcional de las personas (accesibilidad para todas...), analizando aquellas condiciones que interactúan y hacen a la usuaria más vulnerable”.

APORTACIÓN FEMENINAPero, aún más, entre las mejoras al plan se plantea que se creen cauces de participación de las usuarias “para que expresen sus necesidades y distintas realidades de cara al diseño y gestión del transporte, para visibilizar su realidad oculta”, que ahora, según añaden algunas usuarias, “está desenfocada hacia un modelo androcéntrico”.

Y más seguridad, de la mano de una mejor información. Así, entre las propuestas destacan las referidas a mejorar los datos sobre el tiempo de llegada del TUC en las paradas, y crear un aplicación móvil más eficaz, con información por línea solo introduciendo el número de la misma y visualización “del punto del recorrido en el que se encuentra cada autobús”, y, además, información también sonora “anunciando la línea en el momento en que el autobús abre sus puertas en las paradas, así como anunciando la siguiente”.

ILUMINACIÓN Y VISIBILIDAD El proceso de elaboración del PMUSCP cuenta con una acción específica encaminada a la perspectiva de género, dentro de la cual se plantea, por ejemplo, entender “la seguridad como un concepto más amplio y que tenga en cuenta las violencias que viven y perciben las mujeres”, atendiendo a factores de tipo urbanístico como “la mejora de elementos urbanos, tales como iluminación, visibilidad y accesibilidad”, pero, además, “incorporar el enfoque de género al concepto de seguridad, ampliándolo, “no ceñido exclusivamente a la seguridad vial o accidentalidad”.

En este sentido, el Plan de Movilidad Urbana que se plantea para los próximos años debe ser ejemplo en materia de género, cuidando no solo su enfoque o las medidas que va a implantar, sino en su propio lenguaje y en las imágenes para su difusión, así como “en todos los elementos comunicativos vinculados a su ejecución”. Se propone así que todas las actuaciones que se vayan a llevar a cabo en el diseño de la ciudad se hagan “desde un urbanismo con perspectiva de género”, entendido este como el que atiende “a los puntos negros y los identifica”, así como a las necesidades de iluminación, de seguridad y, más aún, de la percepción de seguridad por parte de las mujeres”. Por último, en el ámbito de la movilidad ciclista, y de la realización de itinerarios o recorridos para las bicicletas, también se sugiere que se tengan en cuenta corregir o evitar para el futuro aquellos puntos negros que favorezcan las agresiones.

Y en un ámbito más específico, el referido a las agresiones, hay propuestos para que “se pongan los medios específicos para erradicar las agresiones sexistas en el transporte público y en los espacios públicos”. En el ámbito del ocio, por ejemplo, se podría crear un medio de transporte “para gente joven y mayor que salga de fiesta”, y atender a los menores de 18 años, a los que los familiares tienen que desplazarse de madrugada para recogerlos”.