Escaparate de viejos oficios en Altsasu

La plaza se transformó ayer con la feria de artesanía de la Cruz de mayo
Esta cita pone el foco en el aspecto divulgativo

Nerea Mazkiaran - Lunes, 7 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Las talogiles no pararon en toda la mañana.

Las talogiles no pararon en toda la mañana. (NEREA MAZKIARAN)

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Las talogiles no pararon en toda la mañana.Samuel Martiartu mostró su oficio de tonelero.Las mujeres del grupo de bolillos no fallaron ayer.Los Kañamares llevaron a la feria un ‘zerratoki’.Ramón Paniagua mostró su trabajo con cuernos.
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altsasu- Con una mañana espléndida, cientos de personas se acercaron ayer a la plaza de Altsasu, dónde cerca de medio centenar de artesanos mostraron su buen hacer en viejos oficios, algunos desaparecidos. Lo cierto es que esta feria invita a detenerse en los puestos de los artesanos, con una mirada pausada para ver cómo trabajan diferentes materiales como la madera, el cuero o la piedra con manos expertas. Además, se muestran encantados de explicar de las técnicas que utilizan y hablar de su oficio, un mundo al que han llegado de diferentes maneras.

De tradición familiar le viene a Samuel Martiartu, un tonelero de Murchante y viejo conocido en Altsasu, cuarta generación en este oficio. Asimismo, le venía de familia a Bea Unzueta, una cestera de Durango que también se dedica a la reparación de sillas en fibras vegetales. Y es que como destacaba, la crisis y que cada vez es más difícil conseguir tiras de castaño, le ha hecho buscar otras salidas. “Siempre estoy abierta a hacer cosas nuevas”, apuntó. Unzueta era nueva en la feria de Altsasu, al igual que Lola Altalagirre, que mostró como se realizan alfombras con hojas de maíz, una técnica que ha recuperado. Dado su trabajo y vistosidad, da pena pisarlas, por lo que se utilizan sobre todo como tapices.

En el otro extremo de la plaza estaba Manolo Kañamares y su hijo Oier, que llevaron hasta la plaza un zerratoki en el que serraron troncos y diferentes herramientas así como una exposición de madera de los árboles de la zona. Bajo el campanerio, ayer también se pudo ver trabajar a las mujeres de los cursos de costura, lencería y bolillos, cuyas labores se han expuesto este fin de semana en Gure Etxea. También mostraron parte de su trabajo los del grupo de tallistas.


TALOS Esta cita, organizada por el Colectivo Feria Cruz de Mayo, tiene sabor propio, deliciosos talos con txistorra que preparan un grupo de vecinas del casco viejo, unas talogiles que ayer no daban abasto. Eran Maite Yeregui, Arantza Asurabarrena, Mari Navarrete, Maripi Larrea, Belén Rubio, Idoia Ganuza, Tíscar Durán y Mª José Elizalde, con Patxi Beramendi de fogonero.

La de ayer era la 26ª edición de esta feria heredera de las fiestas euskaras que se celebraron en los años 70. Desde entonces no han faltado a su cita el domingo siguiente a la Cruz de mayo.

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