Se marcha un genio

Por José Javier Suescun - Martes, 8 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Este sábado no fue un día más en Iturtxipia. Era el último. El último partido en casa, en Tercera y el último de Eneko Viana vestido de corto. Durante la semana, él sabía que iba a dejar lo que tanto le ha gustado y lo que tantas tardes ha hecho divertir a los aficionados, tanto del Idoya como adversarios.

Todos sabíamos que podría ser éste el último año, pero siempre decíamos: “Bah! Seguirá otro año. Los que dependen de la calidad, aguantan más”. Pero ya a sus 37 años, pienso que se merecía parar y tener tiempo para otras cosas. Recogió el gran testigo que dejó Cambra en el mismo lugar, Oteiza. Y si parecía que iba a ser difícil superarle, creo que lo ha hecho.

Esas arrancadas, ese control orientado que dejaba a contrincantes clavados;esa facilidad para buscar en el área a alguien siempre solo para que pudiese marcar;salía de un regate tanto con una pierna como con la otra. Un genio. Pero todo eso se queda en poco. Es el jugador más respetado de Tercera tanto para árbitros como para jugadores, entrenadores y directivos. Donde iba él, siempre le paraban a comentar algo.

Ya en su pueblo natal, siempre a las duras y a las maduras, tirando del carro. Bajaron a Primera Regional y con él subieron hasta la máxima categoría del fútbol navarro.

Tenía la ilusión de probarse a sí mismo en una categoría más, y a pesar de que lo hizo ya con años, pudo ver que superó la prueba.

Es difícil identificarle con una palabra. Gran persona, gran compañero, gran futbolista, gran... ¿Quién cogerá el testigo en el fútbol amateur navarro?