No nos engañemos

Begoña Rodríguez Pastor - Martes, 8 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:01h

Estos días hemos leído que el salario real de los españoles descenderá un 0,4% tras caer un 1,6% en 2017, siendo estos los únicos de la UE que bajarán su nivel adquisitivo. Según informes de Europa sobre la situación de España, se debe a que la subida del empleo se basa en contratos temporales, con sueldos muy dañados tras la crisis. Y mientras, el Gobierno sigue escudándose en que las cifras de parados han bajado. Sí, el paro baja y el salario también, y por ende la productividad del trabajador que conlleva a un trabajo de peor calidad, que influirá negativamente en las empresas y en la economía del país. Un círculo del que España parece no salir ni aprender. Seguimos valorando el horario laboral en lugar de la productividad, continuamos fomentando jornadas y situaciones poco incentivadoras, que frustran al asalariado. Nos olvidamos de que sin trabajadores no hay trabajo, no hay productividad ni nada que vender y España sigue camino del hundimiento. Mientras nos preocupe la cantidad y no la calidad, el horario en lugar del esfuerzo y olvidemos que debemos trabajar en la misma dirección, este país tiene un futuro poco alentador.