Noticias de NavarraDiario de Noticias de Navarra. Noticias de última hora locales, nacionales, e internacionales.

Saltar al Contenido

Períodico de Diario de Noticias de Navarra
giorgio grillo Presidente del Consorcio ECCN-Passivhaus y Dir. Gral. de Deceuninck España

“Quien no incorpore criterios de sostenibilidad en sus proyectos de edificación terminará ofreciendo viviendas que el comprador rechazará”


Texto Natalia Biurrun | Fotografía Cedida - Miércoles, 9 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 01:03h

Grillo expone el valor de la construcción de casas pasivas.

Grillo expone el valor de la construcción de casas pasivas. (CEDIDA)

Galería Noticia

Grillo expone el valor de la construcción de casas pasivas.

Pamplona- ¿Cuál es el escenario actual de la arquitectura sostenible?

-Desde el punto de vista de materiales y técnicas constructivas sostenibles, España dispone de lo más avanzado. Otra cosa es llevarlo a la práctica.

Estamos en los inicios de tener una conciencia constructiva que abogue por la sostenibilidad, y eso incluye también al usuario final. Por una parte, la Administración debe dar ejemplo, mientras que, por otra, el prescriptor debe ponerse a ello y el usuario final debe adaptar ciertos hábitos de vida para ser sostenible.

Si pensamos en la tecnología que tiene nuestro coche y la que tenía el de nuestros abuelos, la diferencia es abrumadora. Sin embargo, la tecnología de nuestra vivienda y la que tenía la casa de nuestros abuelos, salvando las comunicaciones, es la misma. Ese es el escenario actual.

El ahorro energético y la sostenibilidad supone una de las cuestiones de mayor actualidad y preocupación. De hecho, la directiva europea empezará a aplicarse en solo dos años. ¿Cómo se conciencia a las entidades locales de la necesidad de adaptarse a un nuevo tipo de construcción más sostenible?

-Si bien hay excepciones, la Administración en general es timorata a la hora de cumplir y exigir el cumplimiento de normativa y criterios de edificación sostenible.

Construir de forma sostenible no es sólo aplicar criterios técnicos. Hacerlo tiene efectos positivos en el medio ambiente y en el confort de las personas, tanto en la vivienda como en el lugar de trabajo, además del ahorro económico al hacer un uso racional y mínimo de la energía necesaria para desempañar la actividad. Si el confort y el medio ambiente no son estímulos suficientes, el ahorro económico debiera servir de acicate porque libera recursos para aplicarlos en otras acciones.

Pero, sinceramente, creo que no se trata tanto de cómo incentivar a la Administración, se trata de que ésta dé ejemplo y el resto de la sociedad tome el testigo generando un enorme y positivo impacto social, medioambiental y económico en el país.

Pamplona y Navarra es el epicentro del negocio ECCN-PH en toda España. ¿Por qué cree que la Comunidad ha sabido entender esta necesidad?

-Navarra y Pamplona han apostado por la sostenibilidad desde antes de que se acuñara el término y esto posiblemente se deba a la influencia urbanística desde el ámbito universitario. Por ejemplo, basta con pasear por Pamplona para percibir la importancia que se da a los espacios públicos, su gran número de plazas y jardines directamente en contacto con las personas. La ciudad brinda confort.

Poniendo el foco sobre la edificación ECCN-PH, el por qué se sitúa el epicentro de esta realidad en Navarra es consecuencia de esta cultura social asimilada de forma natural y al impulso de la administración local que está dando ejemplo al poner el listón de las prestaciones que debe cumplir una VPO al nivel de lo que consideramos un ECCN-PH. Dar ejemplo es más efectivo que dar dinero.

¿Considera que las empresas de materiales de construcción están apostando por soluciones más sostenibles? ¿Qué futuro se atisba?

-Las empresas integrantes del Consorcio ECCN-PH claramente si lo han hecho y han interiorizado que es una decisión estratégica para la supervivencia del sector. Creo firmemente que quien no lo entienda así pone en juego su propia existencia empresarial.

Hace casi 25 años veíamos Internet como una tecnología pasajera, mientras que hoy ha transformado el mundo. La sostenibilidad aplicada a la edificación no es una moda, es una necesidad que genera amplios beneficios sociales como reducir la pobreza energética, reducir el impacto de la actividad humana sobre el planeta y liberar recursos que literalmente quemamos, para aplicarlos a mejores fines.

¿Está el mercado de proveedores de materiales y equipos preparado para satisfacer las exigencias del estándar Passivhaus o ECCN? ¿Cree que existe un cambio de actitud?

-Rotundamente, sí. Cuando se habla de ECCN-PH no hablamos de tecnología espacial. Hablamos de productos y soluciones que ya existen en el mercado. Son competitivas en precio y superan las exigencias actuales de los criterios de eficiencia energética, además de mejorar de manera continua. Son una realidad técnicamente probada y económicamente contrastada, tan sólo falta que realmente queramos construir de forma sostenible.

Además del ahorro energético que suponen estas viviendas sostenibles para el usuario, ¿qué otras ventajas medioambientales o constructivas ofrecen a la sociedad?

-La pasividad se refiere a la acción de usuario gracias al uso de materiales y dispositivos de aislamiento y confort -que están siempre ahí, con independencia de la acción el usuario- frente al actual rol activo del usuario para lograr el confort en su hogar, tal como pone de manifiesto un reciente estudio sobre la relación de éste con un ECCN.

El aislamiento pasivo de una vivienda ( ventanas, tejas, paredes, etc.) y el uso de dispositivos activos -(iluminación, ventilación, electrodomésticos e incluyo vehículos) hace que aplicarlo sea una inversión con un retorno demostrado que reduce significativamente la llamada “hipoteca energética” de la vivienda. Hipoteca que, a diferencia de la del banco, no se acaba nunca y tiene cuotas crecientes. Pero además de ello, que nos es poco, al reducir la demanda de energía de la vivienda, se consume menos y, por lo tanto, se contamina menos. Y, lo más importante, el confort que el usuario percibe desde el primer instante es un valor difícil de cuantificar, pero muy real: una mejor calidad del aire impacta positivamente en la salud de las personas, permite concentrase, estudiar o descansar mejor. Una temperatura estable reduce el estrés térmico sobre el organismo.

Existen en la actualidad diferentes tipos de certificaciones (LEED, BREEAM, Verde o Passivhaus) y todas ellas tiene el mismo propósito de edificar de manera sostenible. Sin embargo, usted apuesta por el Passivhaus ¿qué tiene de diferente respecto a las otras?

-Se suele pensar que son certificaciones contrapuestas cuando en realidad se complementan. Certificaciones tipo LEED, BREEM o Verde auditan la calidad del diseño y la construcción del edificio para minimizar el impacto medioambiental.

El estándar Passivhaus evalúa el consumo energético de la vivienda y el confort de quienes la habitan.

¿Son las Passivhaus una verdadera alternativa en la edificación para reconvertir el sector y adecuarlo a las exigencias futuras de eficiencia energética?

-Como ya indiqué, la edificación ECCN-PH no es una moda y no busca una reconversión del sector como fin. Simplemente son criterios constructivos que redundan en usar menos y usar bien la energía que requiere un edificio para prestar su servicio como tal, aportando confort al usuario.

Si eso se entiende como reconversión, estoy de acuerdo, porque la alternativa es seguir haciéndolo como hasta ahora, es decir, derrochando energía que no tenemos, no vivir a gusto en nuestra propia casa y seguir castigando al planeta. Quien no incorpore criterios de sostenibilidad en sus proyectos de edificación, terminará ofreciendo viviendas que el potencial comprador descartará de sus opciones.

Por ejemplo, y asumiendo que desconozca lo que significa la eficiencia energética, ¿se platearía usted comprar hoy un frigorífico de clase energética C o inferior cuando por precio similar puede comprar uno A+++? Creo que no y lo mismo comienza a suceder en el mercado inmobiliario, simplemente falta que el comprador esté más informado y comience a exigir.

En cuanto a futuras exigencias normativas debemos entender que serán cada vez más restrictivas. Y ese camino ya ha comenzado.

¿Qué papel desempeñan desde el Consorcio Passivhaus? ¿cuál son sus objetivos?

-Con actividad desde finales de 2016, el Consorcio Passivhaus-ECCN es una Asociación sin ánimo de lucro cuyo objetivo es acelerar la llegada al usuario final de los edificios de consumo casi nulo-pasivos, dinamizando a los actores presentes en el mercado de la edificación que quieran ir por delante e identificándose con un producto que ofrece un radical aumento del bienestar, confort, salud y ahorro energético al usuario. Para ello, los asociados cuentan con más de 30 productos certificados Passivhaus, estrategias empresariales acordes y un importante volumen de obra ya realizada de ECCN-Pasivo.

La principal orientación del Consorcio es “demostrar-haciendo”. Esto es, mostrar las experiencias, productos y componentes ya en operación y demostrar las características por las cuales se consiguen las más altas prestaciones energéticas en el edificio y que se mantienen en el tiempo. Y para llevarlo a la práctica, el Consorcio ECCN-PH organiza Edifica, una exposición para que el público y los profesionales puedan tomar contacto con esta realidad (Pamplona, del 28 al 30 de junio en Baluarte).

¿Cómo le gustaría que fuese la ciudad del futuro?

-Las ciudades deben resolver la calidad del aire y los tiempos de desplazamiento, aspectos que se interrelacionan.

Uno de los principales problemas de las ciudades es la polución. Y una de sus causas es la climatización de las viviendas. El calor lo creamos quemando combustibles en casa, mientras que para el frío lo hacemos al otro extremo del cable. Aunque parezca una contradicción, no se trata de consumir menos, se trata de aislar más cuya consecuencia es consumir menos, brindar confort y mitigar la pobreza energética.

Faltan sólo unos meses para que los edificios públicos de nueva planta deban ser ECCN y a un par de años para que los nuevos edificios privados también deban serlo. Sin embargo, la realidad es que la mayoría de los proyectos que hoy se están diseñando o construyendo no lo tienen presente.

biografía

Giorgio Grillo es ingeniero de caminos con una dilatada experiencia de más de 25 años en el sector de la ventana de PVC. Ha sido director de Marketing de la compañía Deceuninck y ahora ostenta el cargo de director general en España y Portugal.

Paralelamente, compagina sus funciones directivas con la presidencia del Consorcio ECCN y Passivhaus, una asociación sin ánimo de lucro comprometida desde 2016 con los edificios de consumo casi nulo, edificios pasivos y edificios de balance neto o positivo, así como con la ciudad y sus habitantes. Su objetivo es acelerar y dinamizar a los actores presentes en el mercado de la edificación que quieran ir por delante.