Amaia y Alfred, la brújula en Lisboa

La temática del escenario que acogerá la final de Eurovisión 2018, ‘blindado’ con miles de policías y que ya ha recibido a los primeros eurofans navarros, está inspirado en cuatro elementos de la cultura lusa: la navegación, los barcos, el mar y los mapas

Un reportaje de Bea Ciordia - Jueves, 10 de Mayo de 2018 - Actualizado a las 06:02h

Los representantes españoles en Eurovisión, Amaia y Alfred, durante su visita a la localidad de Sintra.

Los representantes españoles en Eurovisión, Amaia y Alfred, durante su visita a la localidad de Sintra. (EFE)

Galería Noticia

Los representantes españoles en Eurovisión, Amaia y Alfred, durante su visita a la localidad de Sintra.

Apoco más de 48 horas de que comience la esperada gala final del Festival de Eurovisión 2018, la expectación por conocer todos los detalles acerca de las canciones participantes y de sus intérpretes, así como de los propios entresijos de la organización del certamen, que desde hace varios días ha situado a Lisboa, en el centro del mapa musical europeo.

Uno de los últimos detalles que se han hecho públicos en relación a la gala del sábado es el aspecto del escenario que pisarán Amaia y Alfred y que, año tras año, adquiere mayor complejidad técnica y audiovisual. Tal y como explica la televisión pública portuguesa, la instalación está inspirada en cuatro puntos clave relacionados con la cultura y la historia del país: la navegación, el mar, los barcos y los mapas, unos elementos que encajan muy bien con la sutileza de Tu canción, la balada que representa a España.

Bajo el lema Todos a bordo, el escenario busca reflejar la esencia de la nación lusa de la mano de su diseñador, Florian Wieder, un viejo conocido del certamen que ya se encargó de todos los detalles en la entrega de 2017 en Kiev.

En esta ocasión, sin embargo, el escenógrafo utiliza la riqueza marítima de Portugal para reflejar “todos los valores que hacen único al concurso de Eurovisión en la actualidad”. Así, la instalación se inspira en la historia del país luso y en el Océano, y muestra de forma elegante, moderna y muy visual, esa identidad nacional.

“En 2018 Portugal unirá la música de Europa y el país se convertirá en una especie de brújula”, asegura Jon Ola Sand, supervisor ejecutivo del Festival, que este año prescindirá (con excepciones en algunas actuaciones) de las pantalla led tan característica del certamen.

máxima seguridadAnte la gran afluencia de visitantes registrada durante los últimos días, Lisboa se ha convertido en una ciudad blindada con miles de operativos policiales desplegados para garantizar la seguridad tanto de los artistas como de los espectadores. Es la primera vez que Portugal acoge el Festival, y las autoridades lusas están haciendo todo lo posible para conseguir que la experiencia de los fans, entre ellos los navarros, sea inolvidable. Se espera que casi 100.000 personas participen en los eventos eurovisivos a largo de la semana, una cifra que supera la repercusión que tuvo la Eurocopa de 2004 o la visita del Papa el año pasado.

“La dimensión de este evento implica adoptar medidas excepcionales inéditas hasta ahora”, explicó Luis Moreira, intendente de la Policía de Seguridad Pública (PSP). Dicho cuerpo realizó una encuesta hace meses en la que determinó que el Festival podría ser un objetivo para grupos terroristas, una amenaza potencial que las autoridades se han tomado muy en serio.

Entre otras cosas, el Altice Arena, centro de las actuaciones, contará con amplios perímetros de seguridad, y el Praça do Comércio, sede del Eurovision Village (zona gratuita donde los eurofans siguen los eventos clave en directo a través de pantallas gigantes), también será vigilado muy de cerca.

Por otra parte, cientos de barreras especiales reforzarán los bolardos que fueron instalados en las zonas más turísticas de la ciudad tras el atentado de Barcelona el pasado otoño, y numerosas cámaras de vídeo vigilancia vigilarán el Parque de las Naciones, centro neurálgico del Festival.